El caso es que hay que decir 6 manías que tengas. Yo he interpretado que tener manía a algo, es igual que decir que no soportas algo. El resto del MEME, me lo voy a fumar, es decir, que no voy a nominar, ni voy a enlazar, ni nada que se le asemeje.
Bueno, voy "pallá":
MIS MANÍAS O MIS NO SOPORTAR HISTORIAS:
1-. No soporto a Joaquín Sabina cantando aquello de "no sopor, no sopor, no soporto el rap". En realidad no soporto a este tío en general porque me resulta un payaso de los pies a la cabeza, pero que critique un estilo musical desde la soberbia de una carrera musical consolidada, me parece algo deleznable. Por lo menos el rap es una música que llega a los adolescentes y, como dice lírico de violadores del verso en una de sus canciones "sé que hay chavales diciendo no lo hice, porque el lírico lo dijo", y esto es más de lo que este crápula, que trás su angina de pecho fardaba de fumar mientras follaba (ya hay que ser guarro, cerdo e inconsciente), ha conseguido con su música de viciosillo. En realidad no me cae tan mal, me resulta indiferente, pero no entiendo ese ataque gratuito a algo diferente a lo suyo.
2-. No soporto el rito femenino del pagar. Me explico. Si tú estás en una cola para pagar, detrás de una chica o señora (generalmente suelen ser más estas últimas), ésta no lleva el dinero ni la cartera preparada. Cuando le dicen el importe empieza el show: deja el bolso encima del mostrador, busca y rebusca la cartera, la saca, la abre, saca la tarjeta, cuando la va a entregar suele pensar que es mejor pagar en efectivo y la guarda, busca los billetes, se da cuenta de que no tiene suficiente cash y vuelve a sacar la tarjeta, el dependiente le pide el DNI y no sabe dónde lo tiene, lo encuentra y lo entrega, revisa la boleta del datáfono antes de firmarla, suele preguntar alguna chorradita sobre la boleta en cuestión, y ahora empieza lo realmente desesperante. En lugar de apartarse y guardar todo tranquilamente donde no molesten, estas señoras comienzan la segunda parte del show: recogen la tarjeta, el DNI, lo guardan traaaaaaaaaaaannquilamente en la cartera, aprovechan a revisar algún que otro ticket que se encuentran por allí, hablan por el móvil traaaaaaaaaaaaaanquilamente, guardan la cartera en el bolso, y entonces sí, se despiden y dejan paso al de detrás.
3-. No soporto que alguien me hable cuando estoy viendo o leyendo algo que me interesa. Me pongo a morir. Sobre todo si estoy viendo algo en el televisor. Si lo que estoy viendo es la fórmula uno, en especial la salida, si me preguntas o me dices algo, te estás jugando una hostia fina.
4-. No soporto que si me quiero ir de un garito, aparezca el típico toca pelotas que te dice aquello de: No te puedes ir, si la noche acaba de empezar. Lo siento, es que no puedo. Si me quiero ir, será porque la noche para mi ya está muerta, es decir, me aburro o tengo sueño o cosas mejores que hacer, luego si me quiero ir, me quiero ir. Tú tranquilo, si me lo estuviera pasando muy bien, no me iría.
5-. No soporto que me hablen los taxistas. Yo soy bastante parlanchín, pero es entrar en un taxi y volatilizarse toda mi locuacidad. Pero nada, no hay manera, los taxistas, por h o por b, siempre me acaban hablando de alguna chorrada que me la pinfla y yo entro como un bobo.
6-. Por último, no soporto la gente que se enfada o se le va la vida en los juegos. Yo juego para divertirme, para pasármelo bien, para desestresarme, por lo que no soporto ir a jugar a algo y acabar más estresado o, lo que es peor, lesionado o enfadado. por ejemplo: hace unos meses iba a jugar al fútbol 7 con una panda internacional. Yo calentaba un poquillo y me ponía jugar relajadamente, riéndome de fallos propios y ajenos. El caso es que allí nadie se reía, sino que la gente se enfadaba si les marcaban un gol y había broncas y reproches. la penúltima vez que fuí me dieron una patada en el gemelo que me lo levantaron de golpe. La última, me vino un balón franco al borde del área y cuando iba a chutar, un zumbao vino resbalando por el suelo y me cazó en el tobillo. Pensé, sinceramente, que me lo había roto, pero todo quedó en un susto y 2 semanas de cojera. Aquel día me juré que sería el último, por lo que si alguien quiere unas adidas predator de piel, prácticamente nuevas, del 44,5, a mitad de precio (50€), se las vendo encantado. Para rematar las cosas, el otro día me encontré con D.,un amigo marroquí de la panda internacional con la que jugaba. Iba con un ojo morado y le pregunté qué le había pasado "jugando al fútbol" el lunes pasado - me dijo-. Pues eso, sin comentarios.
Y nada estas, entre otras muchas, son mis manías o cosas que no soporto.