A estas alturas de la película, creo que todos sabemos que lamari es mi pareja. Hace poco ha posteado dos veces sobre "cuerpos". En el último post, hay un comentario de Pinkocha respondiendo a uno de mis comentarios. Cuando he comenzado a contestarla, me he dado cuenta de que mi respuesta iba para largo, y esa es la razón por la que, sin que sirva de precedente, me he decidido a postear de nuevo aunque posteé ayer. Es decir, que este post, sirva de respuesta a Pinkocha.
Por poneros en antecedentes, diré que lamari decía que mi cuerpo era de los 300 espartanos y yo, aunque contento por el símil, he decidido desmitificarlo y he confesado mi calvicie franciscana y mi incipiente barriguilla. Ante tal confesión, Pinkocha ha dicho que ellas (las gallegas), me hacían como el del anuncio de D&G. La comparación me viene bien, la acepto, pero la realidad es que si todo va según lo previsto, este viernes nos vamos a conocer personalmente y me veo en la obligación moral de revelarme tal cual soy, no vaya a ser que al conocernos, las tres galleguiñas rompan a llorar y/o se caigan en redondo al suelo del soponcio. En cualquier caso, si esto ocurriera, lamari me besaría y me diría: "no te preocupes cariño, eres el novio más guapo del mundo". Y es que, no en vano, en el trabajo de lamari mi alias es ese "el novio más guapo del mundo". De hecho, si lamari y yo vemos el anuncio de D&G y yo digo "coño, que tío más guapo", lamari, instantáneamente, diría "buah, tú eres mucho más guapo". Y es que lamari me adora y me narcisiza. Como debe ser.
Mi padre siempre dice que sólo Alain Delon ha sido más guapo que él, y como de tal palo tal astilla, yo reproduzco ese patrón de conducta aunque algo más ajustado a la realidad.
Fuí un adolescente guapete y con buen cuerpo (entrenaba 3-4 horas diarias 6 días a la semana, por lo que mi cuerpo, realmente, estaba bien moldeado), pero dejé el deporte y, aunque vivo de las rentas, lo cierto es que el tiempo no perdona y la tableta de chocolate desaparece, como desaparece el resto del tono muscular. Una de mis señas de identidad era mi pelo: fuerte, rizado, afro. Yo siempre, desde los 14 años, lo he llevado rapado al cero. Cuando estaba en la facultad empecé un día a dejármelo largo, no porque me gustara, sino por el hecho de llevarlo largo sin más. Nunca lo había llevado largo porque me parecía incómodo, llevarlo rapado me gustaba, y sobre todo porque no quería pasar esa etapa en la que eras lo más parecido a los Jackson five. Pero bueno, psicología es una carrera de pintamonas y tontos del ojete en lo que a pintas se refiere, y yo fui un estudiante modelo en este sentido en la carrera, por lo que hice de mi afro una garantía de éxito. Luego mi pelo empezó a dejarse vencer por la fuerza de la gravedad y pude hacerme COLETA!!! Lo pongo así porque realmente era algo que siempre me había apetecido llevar y nunca lo había conseguido. Mi coleta no era una coleta baja de informático freak o de chulangas a lo steven seagal, sino que era un coleta alta hecha a la altura de la coronilla, con lo que era algo parecido a una palmera con sus majestuosas ramas abiertas. Ahora se ven muchos chicos con este tipo de coleta, pero por aquel entonces no era muy normal. No voy a decir que fuera yo el precursor de esta moda, pero la realidad es la realidad y en aquel tiempo yo no veía chicos con ese look. Todo el mundo me decía que parecía el actor secundario Bob ( de los simpson). La primera vez que mis amigos de toda la vida -que siempre me tuvieron por el más fashion con diferencia- me vieron con esta coleta, estaban hasta las cejas de marihuana (y eso que quedé con ellos a las seis de la tarde, pero es lo que tiene el barrio, que en verano te plantas unas chanclas, unas bermudas y una camiseta, y te vas al parque a hincarte unos cuantos "macas"), y uno de ellos me miró con los ojos como platos "rojos" y, con la boca relajada, relajada, relajada, dijo "hostias, pero si pareces un sarumai", y claro, víctimas de los estupefacientes, todos se despelotaron y con sarumai me quedé una temporada. De hecho, mi primera dirección de correo electrónico fue sarumai@mixmail.com. Huelga decir que el tipo quería decir que parecía un samurai.
Tal era la presencia de mi pelo, que toooooooooooooooooooodo el mundo siempre decía TÚ NO TE VAS A QUEDAR CALVO EN LA VIDA!!! Ahora toooooooooooooooooooooooodo el mundo, desde hace unos tres años, dice: PERO BUENO, QUÉ ES ESE CARTÓN QUE ASOMA POR AHÍ? y claro, como casi todo en la vida es un problema de expectativas, la gente me lo recalca, porque les debe hacer mucha gracia ver al que fue león, degradado a leopardín.
Mi padre dice que mi calvicie no pasa de donde está, pero la verdad es que cada vez me asemejo más a Torquemada. Hay otra gente a mi alrededor que insiste en que me tome o me eche algo para, como mínimo, parar o desacelerar lo inevitable, pero como ya he dicho otras veces, cada vez soy más biologicista, y si la naturaleza ha creido oportuno privarme del pelo en la cabeza y dotarme del mismo en tooooooooooooooooooooooooooodo el resto de mi cuerpo, por algo será, aunque mi biologicismo tiene un límite y, si tuviera dinero, ya habría algún centro de estética que se frotaría las manos por hacerme la depilación laser en la espalda. Mientras que ese dinero llega (si llega, porque al ritmo que voy no sé yo), me conformo con repetir aquello de "hombre peludo, en la cama cojonudo" (que duermo muy bien, vaya. Con mucho estilo y grácil figura). Y valga también mi otro mecanismo de defensa, a saber: eso es un remolino muy, muy, muy grande.
Total, que mi sueño era lucir una cabellera gris tipo George Clooney, y ahora no hago más que fijarme en los "calvos sexys", para ver cómo puedo sacarme partido.
Como decía antes, siempre, a excepción de mi etapa sarumai, he ido con la cabeza rapada. Me las prometía yo muy feliz con mi mata de pelo. Desde que mi pelo sucumbe al paso del tiempo, a veces me rapo, a veces me hago un corte de pelo más moderado. Si me decanto por la primera opción, suelo hacerlo en casa, pues así ahorro a pesar del engorro que supone barrer y fregar el lavabo. Si me decanto por la segunda opción suelo ir a Manolo.
Manolo es el peluquero de mi calle. Tiene una peluquería de las de toda la vida, sólo de hombres, con su tradicional cilindro tricolor imitando a la bandera francesa, llamada Manolo. Siempre que pasas por delante de la peluquería Manolo, verás a Manolo cortando el pelo. Manolo nunca está con los brazos caídos. Si entras a cortarte el pelo, Manolo estará trabajando, con uno o dos clientes esperando, y además te dirá "están estos dos caballeros y otros dos después que se han ido a dar una vuelta". Ahí es donde empiezas a contar con los dedos y a multiplicar por diez euros que es lo que vale el corte de pelo, y te dices "Joder con el manolo". De vez en cuando, si no quiero raparme y/o no me apetece recoger todos los pelos del cuarto de baño, me bajo a Manolo, me corto el pelo y me arreglo la barba. Que te arregle la barba un barbero debe ser el equivalente masculino a un tratamiento de belleza en las mujeres. Te reclina el asiento, te pone unos algodones en los ojos, y empieza a recortarte la barba. Luego saca una de esas navajas antiguas que me encantan y empieza a perfilarte la barba con precisión milimétrica. Al final te pregunta si quieres after shave del fuerte o del flojo "del flojo, por favor" -respondo-, y siempre hay algún parroquiano mayor que se ríe y te dice "pero no seas mariquita, chaval" y yo, a pesar de que me ha llamado mariquita, me veo reconfortado porque a pesar de mi calvicie apostilló lo de chaval.
El primer día que fuí a Manolo hice gala de todas mis habilidades sociales y empecé a compadrear con él. En un momento dado le dije "esta calva, tiene mala solución, no?" y Manolo que es calvo, dijo "buah, eso no es nada hombre". Salí de Manolo con el pelo cortadito pero no rapado y la barba perfectamente alineada, amén de 18€ menos en el bolsillo (10 por el pelo y 8 por la barba).
Lamari me vio y lo primero que me dijo es que parecía José Manuel Parada (?). Que te diga esto tu novia no es muy agradable, aunque lo peor estaba por llegar. Esa misma noche, lamari y yo estábamos acurrucaditos en el sofá de casa. Yo me amodorraba en sus pechos y ella me acariciaba el pelo con instinto maternal.
- ¿qué es esto? -dijo lamari-
- ¿El qué? -contesté-
- Pues esto.
Acto seguido lamari soltó una estrepitosa risotada mientras sujetaba en su mano un mechón-ensaimada de pelo que el bueno de Manolo, más por deformación profesional que por deseo explícito del cliente, había tenido a bien dejarme en las postrimerías de la coronilla para que me lo pudiera enroscar en la misma y tapar lo que vulgarmente se conoce como el cartón. Me cagüen Manolo y todo lo que se menea!!! Lamari tuvo que coger unas tijeras y acabar lo que Manolo no acabó. Esto fue gratis, claro.
Me he visto en la obligación de escribir este post porque Pinkocha mide lo que mide, y sacándome 7 cm. tengo la seguridad de que percibiría mi tonsura. Ely y María quizás no se darían cuenta, aunque verían con mayor facilidad que actualmente no se sabe patronar y que los botones de las camisas talla s hacen un extraño efecto y se abren como si quisieran romperse. PORQUE YO NO ESTOY GORDO, ES QUE AHORA NO HAY PATRONISTAS COMO LAS DE ANTES!!!.
En cualquier caso, si lamari dice que tengo cuerpo 300, no voy a ser yo quien le lleve la contraria, pero nada de cuerpo D&G. Calvito y con panza. Natural como la vida misma.
martes, 21 de julio de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
Publicidad
Cuando era adolescente, estaba completamente fascinado por los anuncios.
Supongo que sería por aquella época cuando la publicidad empezó a cambiar y los anuncios se convirtieron en minicortometrajes historiados que me hacían vibrar. Por aquel entonces veía el televisor con la esperanza de que los anuncios llegaran pronto, pero mi padre comenzaba a hacer zapping y yo le gritaba que no lo hiciera, que lo dejara dónde estaba porque me gustaba ver anuncios "tú eres gilipollas chaval. Cuando seas padre comerás huevos", decía. Yo le odiaba por momentos y me prometía a mí mismo que el día que tuviera hijos jamás les diría tal frase, por otro lado incompresible, pues por aquella época yo ya podía comerme dos huevos.
Cuando estaba a solas hacía "zapping inverso", es decir, cambiaba compulsivamente de canal hasta encontrar anuncios, a menos que me topara con la "mama chicho" o con "ay, qué calor", en cuyo caso, presa de la excitación hormonal, dejaba para deleite de mi calenturienta mente adolescente.
Por aquel entonces quería ser creativo de publicidad. Después vendría lo de ser arqueólogo, historiador, filósofo y, finalmente, psicólogo. Pero en aquel momento lo de la publicidad me tenía enganchado. A ello ayudó, supongo yo, ver aquel fantástico anuncio de levi´s hecho con muñecos de plastilina y aquella canción de shaggy.
Lo cierto es que levi´s siempre ha tenido una tradición publicitaria que me ha encantado, como por ejemplo la época de eric flat, el muñeco amarillo que bailaba a ritmo de chunda chunda. Si buscais en youtube a este simpático personaje, veréis que levi´s realizó bastantes anuncios con él, aunque en España no se emitieron ni la mitad. Tal era mi fascinación por este personaje, que tuve uno hasta que Inú decidió que, o bien era muy simpático, o bien estaba muy bueno. El caso es que un día Eric estaba destripado y sin ojos e Inú me miraba orgullosos como diciendo "mira que curra le he dado". El caso es que Inú estuvo mucho tiempo con Eric hasta que mi madre, harta de barrer restos, tiró el escaso tejido amarillo que quedaba de él.
En aquella fiebre publicitaria, investigaba y veía festivales de publicidad a altas horas de la mañana. Allí veía anuncios de todas las partes del mundo y descubría que argentinos, brasileños y españoles eran los mejores.
Cuando se me pasó la fiebre, me dediqué a otros menesteres. Actualmente hago zapping, pero si no lo hago tampoco me importa, aunque creo que el nivel de la publicidad ha bajado bastante.
Actualmente me gustan los de coches. BMW siempre ha sido un crack en esto de la publicidad, especialmete con aquello de ¿te gusta conducir?. Adoraba el de la mano por fuera de la ventanilla meciéndose al viento. Pero lejos de estos anuncios de automóviles, reconozco que los de bebidas espirituosas están calando hondo. Me encanta el de heineken, el de las chicas que gritan histéricas ante el vestidor de su amiga hasta que oyen berrear a sus novios ante la nevera de su amigo. y como no, los de mixta. El de piedra papel o tijera me parece de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Y es que después de una época en la que los anuncios eran verdaderas obras de cinematografía, una vuelta a lo básico, e incluso a lo casposo, me hace gracia. Así, también soy capaz de disfrutar viendo los de fanta, que mucha gente los odia pero yo me descojono.
Últimamente me ha hecho mucha gracia el de fabada litoral, pero no puedo dejar de lado los cutres como los de "he venido desde el futuro..." (es imposible encontrarlo en youtube, pero vamos, es ese en el que aparece una tiparraca con el pelo azul y dice que ha venido desde el futuro para limpiar manchas. Yo, cuando veo estos anuncios, siempre me imagino al creativo explicando su idea y me mondo, porque debe ser un momento super absurdo. Sé que los anuncios de detergente tienen que ser cutres porque el target al que van destinado así lo exige, pero... ¿de verdad tienen que serlo? En Japón no parece que piensen igual.
Por lo general, prefiero esos anuncios que te dejan embelesado y que aunque los veas 200.000.000. de veces, no sabes que te anuncian. Aquí os dejo una selección que he encontrado de anuncios divertidos. Espero que los disfrutéis.
A decir verdad, no entiendo por qué he posteado sobre publicidad.
Supongo que sería por aquella época cuando la publicidad empezó a cambiar y los anuncios se convirtieron en minicortometrajes historiados que me hacían vibrar. Por aquel entonces veía el televisor con la esperanza de que los anuncios llegaran pronto, pero mi padre comenzaba a hacer zapping y yo le gritaba que no lo hiciera, que lo dejara dónde estaba porque me gustaba ver anuncios "tú eres gilipollas chaval. Cuando seas padre comerás huevos", decía. Yo le odiaba por momentos y me prometía a mí mismo que el día que tuviera hijos jamás les diría tal frase, por otro lado incompresible, pues por aquella época yo ya podía comerme dos huevos.
Cuando estaba a solas hacía "zapping inverso", es decir, cambiaba compulsivamente de canal hasta encontrar anuncios, a menos que me topara con la "mama chicho" o con "ay, qué calor", en cuyo caso, presa de la excitación hormonal, dejaba para deleite de mi calenturienta mente adolescente.
Por aquel entonces quería ser creativo de publicidad. Después vendría lo de ser arqueólogo, historiador, filósofo y, finalmente, psicólogo. Pero en aquel momento lo de la publicidad me tenía enganchado. A ello ayudó, supongo yo, ver aquel fantástico anuncio de levi´s hecho con muñecos de plastilina y aquella canción de shaggy.
Lo cierto es que levi´s siempre ha tenido una tradición publicitaria que me ha encantado, como por ejemplo la época de eric flat, el muñeco amarillo que bailaba a ritmo de chunda chunda. Si buscais en youtube a este simpático personaje, veréis que levi´s realizó bastantes anuncios con él, aunque en España no se emitieron ni la mitad. Tal era mi fascinación por este personaje, que tuve uno hasta que Inú decidió que, o bien era muy simpático, o bien estaba muy bueno. El caso es que un día Eric estaba destripado y sin ojos e Inú me miraba orgullosos como diciendo "mira que curra le he dado". El caso es que Inú estuvo mucho tiempo con Eric hasta que mi madre, harta de barrer restos, tiró el escaso tejido amarillo que quedaba de él.
En aquella fiebre publicitaria, investigaba y veía festivales de publicidad a altas horas de la mañana. Allí veía anuncios de todas las partes del mundo y descubría que argentinos, brasileños y españoles eran los mejores.
Cuando se me pasó la fiebre, me dediqué a otros menesteres. Actualmente hago zapping, pero si no lo hago tampoco me importa, aunque creo que el nivel de la publicidad ha bajado bastante.
Actualmente me gustan los de coches. BMW siempre ha sido un crack en esto de la publicidad, especialmete con aquello de ¿te gusta conducir?. Adoraba el de la mano por fuera de la ventanilla meciéndose al viento. Pero lejos de estos anuncios de automóviles, reconozco que los de bebidas espirituosas están calando hondo. Me encanta el de heineken, el de las chicas que gritan histéricas ante el vestidor de su amiga hasta que oyen berrear a sus novios ante la nevera de su amigo. y como no, los de mixta. El de piedra papel o tijera me parece de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Y es que después de una época en la que los anuncios eran verdaderas obras de cinematografía, una vuelta a lo básico, e incluso a lo casposo, me hace gracia. Así, también soy capaz de disfrutar viendo los de fanta, que mucha gente los odia pero yo me descojono.
Últimamente me ha hecho mucha gracia el de fabada litoral, pero no puedo dejar de lado los cutres como los de "he venido desde el futuro..." (es imposible encontrarlo en youtube, pero vamos, es ese en el que aparece una tiparraca con el pelo azul y dice que ha venido desde el futuro para limpiar manchas. Yo, cuando veo estos anuncios, siempre me imagino al creativo explicando su idea y me mondo, porque debe ser un momento super absurdo. Sé que los anuncios de detergente tienen que ser cutres porque el target al que van destinado así lo exige, pero... ¿de verdad tienen que serlo? En Japón no parece que piensen igual.
Por lo general, prefiero esos anuncios que te dejan embelesado y que aunque los veas 200.000.000. de veces, no sabes que te anuncian. Aquí os dejo una selección que he encontrado de anuncios divertidos. Espero que los disfrutéis.
A decir verdad, no entiendo por qué he posteado sobre publicidad.
lunes, 13 de julio de 2009
7 de julio, San Fermín.
"A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro, dándonos su bendición".
No recuerdo desde cuando tengo la costumbre de levantarme antes de las 8:00 de la mañana para ver los encierros de San Fermín. Cuando vivía con mis padres, lo hacía en compañía de mi padre, pero ahora los veo solo.
No soy ni antitaurino, ni protaurino. Sencillamente, las corridas de toros no me gustan, nunca las veo, me dan igual. Si tuviera que decantarme por alguna opción, probablemente estaría a favor de las corridas porque creo que es algo que nos define como nación (aún a riesgo de que esto nos pueda dejar en el extranjero como un pueblo bárbaro), aunque a decir verdad solo me gusta el primer tercio, el del capote, porque creo que es el único en el que se juega limpiamente ya que el toro no está picado ni banderilleado y puede embestir con toda su fuerza. Sería el único tercio en el que se jugaría en "igualdad de condiciones".
Por mi profesión estoy acostumbrado a ver sufrir a la gente, y más o menos tengo callo hecho en este sentido, pero no puedo ver sufrir ni a los niños ni a los animales porque se me encoge el alma. Quizás sea este el motivo por el que no me gustan las corridas de toros, porque me duele ver sufrir a esos hermosos animales, aunque, paradójicamente, repito que no estoy en contra de la fiesta nacional.
Cada vez soy más biologicista, es decir, digamos que cada vez estoy más convencido de que somos animales. Racionales, pero animales. Y como tal nos comportamos. Y como somos los más listos, pues hacemos muchas cosas buenas y muchas otras animaladas: hacemos guerras, torturamos, violamos, matamos, pegamos, pensamos cosas extrañas, tenemos fantasías lúgubres, en soledad hacemos cosas raras, robamos a nuestros amigos y familiares, nos matamos por metros cuadrados, matamos a nuestro objeto de deseo (mujer) si se va con otro, etc. En conclusión: por muy racionales que nos creamos, al final tenemos un instinto asesino o de muerte con el agravante de que tiene un componente racional que en muchas ocasiones dejamos de lado. Luego, no ha de extrañarnos que si entre nosotros mismos nos hacemos estas burradas, qué no haremos con otras especies animales que son todas inferiores a la nuestra en lo que a raciocinio se refiere.
Los antitaurinos muchas veces se muestran exaltados, y de buena gana, en alguna ocasión he oído decir, que matarían a los toreros (?). Hablo, obviamente, de antitaurinos descerebrados, pues tanto de un lado como del otro, he tenido la suerte de oír comentarios muy inteligentes de por qué sí y por qué no.
La gente del toro dice amar al animal. Yo lo creo. Creo que, mejor que nadie pueden apreciar la belleza que esta especie ofrece. Que luego los lidien, eso es algo que yo no puedo explicar, pero creo que realmente aman a los toros. Y los toreros más que nadie, pues seguro que en el tiempo que dura esa baile de la muerte que es la lidia, establecen un trance y una comunión con el animal. Un diálogo difícil de entender por alguien que nunca bailará esa macabra danza.
Los antitaurinos dicen que el animal es humillado y ahí yo no puedo estar de acuerdo. En primero de carrera teníamos una asignatura llamada psicología del aprendizaje animal. Esta asignatura trata de explicar la conducta humana a través de una explicación conductual según se avanza en la escala filogenética. Así, se hacen experimentos con palomas, ratas, gatos, perros, primates, y luego se aplican leyes de conducta a los humanos. La conclusión es que no distamos mucho del resto de animales y nuestra conducta puede ser moldeada por cuatro leyes, a saber: refuerzo positivo, refuerzo negativo, castigo positivo y castigo negativo. En definitiva, no estamos tan lejos como nos gusta creer del resto de animales y somos fácilmente adiestrables. Por qué si no hay gente que es presa de una secta? por qué si no un tipo bajito, austriaco, moreno, y de ascendencia judía convenció a todo un país que no era el suyo -Alemania- de que eran una raza superior y había otra totalmente inferior -de donde él provenía- a la que había que exterminar? Por qué si no una mujer maltratada aguanta una y otra vez las embestidas de su pareja? Por qué esas mujeres que dicen "yo? yo no aguantaría ni una". Y al final aguantan una, dos, tres? Por qué hay hombres que aguantan el maltrato psicológico de sus mujeres una y otra vez? y también el físico mucho más sutil? Porque somos más parecidos a los animales de lo que nos gustaría. Porque es "fácil" malear nuestra conducta. Porque no somos tan superiores ni tan civilizados, aunque tenemos lenguaje y por ende tenemos conciencia, pero el resto de animales???
Como decía antes, en primero de carrera tuve esa asignatura en la que tenemos que estudiar mil y un experimentos en ocasiones crueles y despiadados para poder llegar a entendernos. En psicología, los estudiantes somos muy guays, muy cools, muy hippies, muy concienciados, y muy jovenzuelos e impetuosos, por lo que en una de las clases una compañera soltó una arenga en pro de los derechos de los animales, y el profesor, que era un catedrático un poco entrado en años, sarcástico y con un humor bastante negro dijo:
"Si tanto quiere a los animales, entiendo que se pondría en su lugar y se dejaría abrir el cráneo para colocarle unos electrodos en el cerebro y permitir que la ciencia avance, no? sin duda iríamos más rápido" Ella contestó que no, pero que no le importaba que la ciencia no avanzara si para ello los animales tenían que sufrir. Él se quedó en silencio mirando por la ventana, se mesó los cabellos largos y blancos (como buen psicólogo lucía pelo largo y barba) en un gesto que hacía mucho y entre dientes dijo "el día que me jubile voy a hacer un show de órdago y a brindar con champán por no tener que oír tanta gilipollez" luego miró a la platea y dijo: "Si alguno de ustedes es capaz de demostrarme que un animal, a excepción de los primates, tiene conciencia y/o inteligencia, yo me retiro de la cátedra y se la cedo con gusto". Para él, toda conducta animal solo era explicable en términos de condicionamiento pavloviano. Tan seguro lo dijo que aunque yo haya vivido varios años con Inú, el perro de mis padres, y yo tuviera la certeza de que sí que tenía sentimientos, a veces lo miraba y pensaba "tendrá este perro conciencia de vida y muerte? estará contento? triste? o será todo condicionamiento?".
Con el tiempo he llegado a pensar que sí que sufren o tienen sentimientos de alegría, tristeza, angustia, pero a un nivel muy primitivo. Nosotros sufrimos o nos divertimos porque tenemos lenguaje, éste nos hace tener un pensamiento, y esto nos hace llegar al sentimiento. Desde aquí, desde esta perspectiva, lo más que puedo llegar a pensar es que los animales pueden tener unas emociones muy básicas y toscas, pero nunca conciencia. ¿qué hace un perro, vivir o sobrevivir? esta pregunta se la hago algunas veces a mis pacientes, y el 95% suelen responder "depende: si es un perro vagabundo sobrevive, pero si es un perro de una familia acomodada vive felizmente" y entonces yo les digo "lo que quieres decir es que el perro vagabundo va por ahí como diciendo "ay, me cago en mi puta vida. Fíjate que desgraciado soy que tengo que rebuscar entre la basura para alimentarme", y por contra, el perro de una familia acomodada debe tener un pensamiento del tipo "joder, qué suerte tengo. Todo el día calentito, comiendo a mesa puesta, con mi collar que tiene un colgante en forma de hueso color oro con mi nombre, etc." Entonces ellos vacilan y dicen "pues ahora no sé" y yo les acabo diciendo que el perro simplemente vive el momento y que no tiene conciencia de vida o de muerte; que es más, puede que se encuentre un perro vagabundo y el perro de Julio Iglesias que puede llevar un collar de diamantes y una gabardina de chanel y que pueden jugar o incluso procrear, porque ni siquiera tienen conciencia de clase. Entonces, si el toro está por debajo del perro en la escala filogenética, difícilmente podrá estar pensando que es humillado o torturado. Supongo yo que él lo interpretará toscamente como una lucha, y como un bravo guerrero se comporta y hace lo que tiene que hacer por instinto sin pararse a pensar "espera, este tío tiene un trapo con el que me está vacilando. Se va a cagar. Ahora paso del trapo rojo este y le meto los cuernos por el culo". Es más, es que dudo de que incluso sepa que tiene cuernos y puede matar.
El caso es que los san fermines me gustan porque es el hombre contra el animal. Puro. Tú corres y yo corro. Yo soy el ser superior y me pongo delante tuyo a sabiendas de lo que tú puedes hacerme. Simplemente. Puro. Correr. Esquivar. Puro. No creo que el toro, que no tiene lenguaje, y que por lo tanto difícilmente puede tener pensamiento, vaya corriendo por Estafeta o Mercaderes diciendo: "Lo que hay que aguantar. Estos mamones me levantan pronto y me ponen aquí a correr detrás de ellos que van vestidos de blanco y con un pañuelo rojo al cuello (?). Hoy estoy de buen humor así que correré hasta los chiqueros de la plaza y me tumbo a echarme un sueñecito y paso de esta humillación pública." O la versión toro cabreado que diga "me habéis hecho madrugar? y además me hacéis corre aquí como un gili? pues os vais a cagar. Ahora me corto de la manada y a meter cornadas a diestro y siniestro para que se os quiten las ganas de humillarme". Me gusta san Fermín porque el toro corre y el humano corre. No sé muy bien por qué, pero siempre tomo partido por el toro y me gusta cuando atropella o le da un sustillo a alguien. No me gustan las cornadas feas o que maten a alguien como ocurrió el otro día. Sin embargo, me impresiona la fuerza de estas bestias, que te cogen con un pitón y con un leve movimiento de cabeza son capaces de levantar tres metros a un humano de setenta y pico Kilos. Me impresiona que Capuchino, el toro que el otro día mató a ese chaval de Alcalá de Henares, siguiera corriendo sin tener conciencia de lo que acababa de hacer. Y más me impresionó, por lo incompresible, que cuando este mismo toro fue lidiado esa tarde, la gente lo abucheara (?). ¿Realmente esto es una acto inteligente? ¿Qué espera la gente? ¿que el toro diga "ay mi madre, me están abucheando por lo que he hecho esta mañana. Claro, si es que me he portado muy mal"? ¿Esto es ser una especie superior?¿abuchear a un toro? No sé, a veces somos igual o más gilis que otras especies que están por debajo en la escala filogenética.
Me gustan los encierros de San Fermín. Me gusta el toro como animal. Me gusta ver al hombre contra la bestia en estado puro. No me gusta ver sufrir a los animales. Entiendo y acepto la ley de la naturaleza que nos hace más listos, pero que en ocasiones nos hace más bobos y tenemos que aceptar que hay criaturas que aunque menos inteligentes, pueden destrozarnos con tan solo rozarnos: toros, tiburones, serpientes, tigres, osos, ...
Quizás este post levante controversias, pero no es mi intención. Simplemente es mi opinión, tan válida como la de cualquier otro. No sé explicar por qué, pero no puedo ver sufrir a los animales y sí a los seres humanos. No sé explicar por qué, pero no estoy en contra de las corridas de toros. No sé explicar por qué, pero me gustan los san fermines. No sé explicar por qué a veces somos tan tontos de correr delante de un toro y luego abuchearlo porque ha matado a una persona, y mira que siento esto último.
nos guíe en el encierro, dándonos su bendición".
No recuerdo desde cuando tengo la costumbre de levantarme antes de las 8:00 de la mañana para ver los encierros de San Fermín. Cuando vivía con mis padres, lo hacía en compañía de mi padre, pero ahora los veo solo.
No soy ni antitaurino, ni protaurino. Sencillamente, las corridas de toros no me gustan, nunca las veo, me dan igual. Si tuviera que decantarme por alguna opción, probablemente estaría a favor de las corridas porque creo que es algo que nos define como nación (aún a riesgo de que esto nos pueda dejar en el extranjero como un pueblo bárbaro), aunque a decir verdad solo me gusta el primer tercio, el del capote, porque creo que es el único en el que se juega limpiamente ya que el toro no está picado ni banderilleado y puede embestir con toda su fuerza. Sería el único tercio en el que se jugaría en "igualdad de condiciones".
Por mi profesión estoy acostumbrado a ver sufrir a la gente, y más o menos tengo callo hecho en este sentido, pero no puedo ver sufrir ni a los niños ni a los animales porque se me encoge el alma. Quizás sea este el motivo por el que no me gustan las corridas de toros, porque me duele ver sufrir a esos hermosos animales, aunque, paradójicamente, repito que no estoy en contra de la fiesta nacional.
Cada vez soy más biologicista, es decir, digamos que cada vez estoy más convencido de que somos animales. Racionales, pero animales. Y como tal nos comportamos. Y como somos los más listos, pues hacemos muchas cosas buenas y muchas otras animaladas: hacemos guerras, torturamos, violamos, matamos, pegamos, pensamos cosas extrañas, tenemos fantasías lúgubres, en soledad hacemos cosas raras, robamos a nuestros amigos y familiares, nos matamos por metros cuadrados, matamos a nuestro objeto de deseo (mujer) si se va con otro, etc. En conclusión: por muy racionales que nos creamos, al final tenemos un instinto asesino o de muerte con el agravante de que tiene un componente racional que en muchas ocasiones dejamos de lado. Luego, no ha de extrañarnos que si entre nosotros mismos nos hacemos estas burradas, qué no haremos con otras especies animales que son todas inferiores a la nuestra en lo que a raciocinio se refiere.
Los antitaurinos muchas veces se muestran exaltados, y de buena gana, en alguna ocasión he oído decir, que matarían a los toreros (?). Hablo, obviamente, de antitaurinos descerebrados, pues tanto de un lado como del otro, he tenido la suerte de oír comentarios muy inteligentes de por qué sí y por qué no.
La gente del toro dice amar al animal. Yo lo creo. Creo que, mejor que nadie pueden apreciar la belleza que esta especie ofrece. Que luego los lidien, eso es algo que yo no puedo explicar, pero creo que realmente aman a los toros. Y los toreros más que nadie, pues seguro que en el tiempo que dura esa baile de la muerte que es la lidia, establecen un trance y una comunión con el animal. Un diálogo difícil de entender por alguien que nunca bailará esa macabra danza.
Los antitaurinos dicen que el animal es humillado y ahí yo no puedo estar de acuerdo. En primero de carrera teníamos una asignatura llamada psicología del aprendizaje animal. Esta asignatura trata de explicar la conducta humana a través de una explicación conductual según se avanza en la escala filogenética. Así, se hacen experimentos con palomas, ratas, gatos, perros, primates, y luego se aplican leyes de conducta a los humanos. La conclusión es que no distamos mucho del resto de animales y nuestra conducta puede ser moldeada por cuatro leyes, a saber: refuerzo positivo, refuerzo negativo, castigo positivo y castigo negativo. En definitiva, no estamos tan lejos como nos gusta creer del resto de animales y somos fácilmente adiestrables. Por qué si no hay gente que es presa de una secta? por qué si no un tipo bajito, austriaco, moreno, y de ascendencia judía convenció a todo un país que no era el suyo -Alemania- de que eran una raza superior y había otra totalmente inferior -de donde él provenía- a la que había que exterminar? Por qué si no una mujer maltratada aguanta una y otra vez las embestidas de su pareja? Por qué esas mujeres que dicen "yo? yo no aguantaría ni una". Y al final aguantan una, dos, tres? Por qué hay hombres que aguantan el maltrato psicológico de sus mujeres una y otra vez? y también el físico mucho más sutil? Porque somos más parecidos a los animales de lo que nos gustaría. Porque es "fácil" malear nuestra conducta. Porque no somos tan superiores ni tan civilizados, aunque tenemos lenguaje y por ende tenemos conciencia, pero el resto de animales???
Como decía antes, en primero de carrera tuve esa asignatura en la que tenemos que estudiar mil y un experimentos en ocasiones crueles y despiadados para poder llegar a entendernos. En psicología, los estudiantes somos muy guays, muy cools, muy hippies, muy concienciados, y muy jovenzuelos e impetuosos, por lo que en una de las clases una compañera soltó una arenga en pro de los derechos de los animales, y el profesor, que era un catedrático un poco entrado en años, sarcástico y con un humor bastante negro dijo:
"Si tanto quiere a los animales, entiendo que se pondría en su lugar y se dejaría abrir el cráneo para colocarle unos electrodos en el cerebro y permitir que la ciencia avance, no? sin duda iríamos más rápido" Ella contestó que no, pero que no le importaba que la ciencia no avanzara si para ello los animales tenían que sufrir. Él se quedó en silencio mirando por la ventana, se mesó los cabellos largos y blancos (como buen psicólogo lucía pelo largo y barba) en un gesto que hacía mucho y entre dientes dijo "el día que me jubile voy a hacer un show de órdago y a brindar con champán por no tener que oír tanta gilipollez" luego miró a la platea y dijo: "Si alguno de ustedes es capaz de demostrarme que un animal, a excepción de los primates, tiene conciencia y/o inteligencia, yo me retiro de la cátedra y se la cedo con gusto". Para él, toda conducta animal solo era explicable en términos de condicionamiento pavloviano. Tan seguro lo dijo que aunque yo haya vivido varios años con Inú, el perro de mis padres, y yo tuviera la certeza de que sí que tenía sentimientos, a veces lo miraba y pensaba "tendrá este perro conciencia de vida y muerte? estará contento? triste? o será todo condicionamiento?".
Con el tiempo he llegado a pensar que sí que sufren o tienen sentimientos de alegría, tristeza, angustia, pero a un nivel muy primitivo. Nosotros sufrimos o nos divertimos porque tenemos lenguaje, éste nos hace tener un pensamiento, y esto nos hace llegar al sentimiento. Desde aquí, desde esta perspectiva, lo más que puedo llegar a pensar es que los animales pueden tener unas emociones muy básicas y toscas, pero nunca conciencia. ¿qué hace un perro, vivir o sobrevivir? esta pregunta se la hago algunas veces a mis pacientes, y el 95% suelen responder "depende: si es un perro vagabundo sobrevive, pero si es un perro de una familia acomodada vive felizmente" y entonces yo les digo "lo que quieres decir es que el perro vagabundo va por ahí como diciendo "ay, me cago en mi puta vida. Fíjate que desgraciado soy que tengo que rebuscar entre la basura para alimentarme", y por contra, el perro de una familia acomodada debe tener un pensamiento del tipo "joder, qué suerte tengo. Todo el día calentito, comiendo a mesa puesta, con mi collar que tiene un colgante en forma de hueso color oro con mi nombre, etc." Entonces ellos vacilan y dicen "pues ahora no sé" y yo les acabo diciendo que el perro simplemente vive el momento y que no tiene conciencia de vida o de muerte; que es más, puede que se encuentre un perro vagabundo y el perro de Julio Iglesias que puede llevar un collar de diamantes y una gabardina de chanel y que pueden jugar o incluso procrear, porque ni siquiera tienen conciencia de clase. Entonces, si el toro está por debajo del perro en la escala filogenética, difícilmente podrá estar pensando que es humillado o torturado. Supongo yo que él lo interpretará toscamente como una lucha, y como un bravo guerrero se comporta y hace lo que tiene que hacer por instinto sin pararse a pensar "espera, este tío tiene un trapo con el que me está vacilando. Se va a cagar. Ahora paso del trapo rojo este y le meto los cuernos por el culo". Es más, es que dudo de que incluso sepa que tiene cuernos y puede matar.
El caso es que los san fermines me gustan porque es el hombre contra el animal. Puro. Tú corres y yo corro. Yo soy el ser superior y me pongo delante tuyo a sabiendas de lo que tú puedes hacerme. Simplemente. Puro. Correr. Esquivar. Puro. No creo que el toro, que no tiene lenguaje, y que por lo tanto difícilmente puede tener pensamiento, vaya corriendo por Estafeta o Mercaderes diciendo: "Lo que hay que aguantar. Estos mamones me levantan pronto y me ponen aquí a correr detrás de ellos que van vestidos de blanco y con un pañuelo rojo al cuello (?). Hoy estoy de buen humor así que correré hasta los chiqueros de la plaza y me tumbo a echarme un sueñecito y paso de esta humillación pública." O la versión toro cabreado que diga "me habéis hecho madrugar? y además me hacéis corre aquí como un gili? pues os vais a cagar. Ahora me corto de la manada y a meter cornadas a diestro y siniestro para que se os quiten las ganas de humillarme". Me gusta san Fermín porque el toro corre y el humano corre. No sé muy bien por qué, pero siempre tomo partido por el toro y me gusta cuando atropella o le da un sustillo a alguien. No me gustan las cornadas feas o que maten a alguien como ocurrió el otro día. Sin embargo, me impresiona la fuerza de estas bestias, que te cogen con un pitón y con un leve movimiento de cabeza son capaces de levantar tres metros a un humano de setenta y pico Kilos. Me impresiona que Capuchino, el toro que el otro día mató a ese chaval de Alcalá de Henares, siguiera corriendo sin tener conciencia de lo que acababa de hacer. Y más me impresionó, por lo incompresible, que cuando este mismo toro fue lidiado esa tarde, la gente lo abucheara (?). ¿Realmente esto es una acto inteligente? ¿Qué espera la gente? ¿que el toro diga "ay mi madre, me están abucheando por lo que he hecho esta mañana. Claro, si es que me he portado muy mal"? ¿Esto es ser una especie superior?¿abuchear a un toro? No sé, a veces somos igual o más gilis que otras especies que están por debajo en la escala filogenética.
Me gustan los encierros de San Fermín. Me gusta el toro como animal. Me gusta ver al hombre contra la bestia en estado puro. No me gusta ver sufrir a los animales. Entiendo y acepto la ley de la naturaleza que nos hace más listos, pero que en ocasiones nos hace más bobos y tenemos que aceptar que hay criaturas que aunque menos inteligentes, pueden destrozarnos con tan solo rozarnos: toros, tiburones, serpientes, tigres, osos, ...
Quizás este post levante controversias, pero no es mi intención. Simplemente es mi opinión, tan válida como la de cualquier otro. No sé explicar por qué, pero no puedo ver sufrir a los animales y sí a los seres humanos. No sé explicar por qué, pero no estoy en contra de las corridas de toros. No sé explicar por qué, pero me gustan los san fermines. No sé explicar por qué a veces somos tan tontos de correr delante de un toro y luego abuchearlo porque ha matado a una persona, y mira que siento esto último.
lunes, 6 de julio de 2009
Demasiado majo...
El año pasado en Coruña, fuimos a comer a un sitio regentado por un tipo apodado por nosotros mismos como el "fuck me". El origen de este alias se remonta a la primera vez que cenamos allí, hará ahora dos años. Estábamos unos 8 españoles y otros tantos ingleses. Nos empezó a atender un venerable galleguito que no dominaba el inglés, pero de repente salió un gallegazo gigante, de unos 40 años, que con gracia y ligereza comenzó a decir "how many beers? one, two, three, four, five..." Yo pensé que sería el típico enrollado que solo sabía contar en inglés, decir, beer, quizás beef -que se parece mucho a cerveza- y poco más. En estas estaba cuando uno de los ingleses le habló a toda pastilla (yo no entendía nada. Sí, yo no se inglés), y él respondió: Fuck me, men. Ojiplático perdido le pregunté a S. -inglés que habla español- qué había ocurrido en esa conversación, y me dijo que el inglés le había dicho que tenía un acento inglés perfecto y que el gallegazo había respondido que "claro, tío". "Pero él no ha dicho fuck me?" -pregunté-, "Pues eso, que me jodan, pues sí, pues claro" -respondió S.-. Desde entonces, cada vez que vamos a ese sitio, que no sé cómo se llama, y que está en mitad de un carreteril gallego, siempre decimos que vamos al fuck me.
Como decía al principio, el año pasado fuimos al fuck me. Nos atendió el fuck me. El Fuck me es demasiado majo. El fuck me es demasiado atento. Fuck me aparece cada 3,24 segundos por la mesa y repite incansable: ¿qué tal? ¿todo bien? ¿os gusta? ¿todo en orden? Por favor, cualquier cosa que necesitéis, cualquier cosa que no esté a vuestro gusto, no dudéis en decírmelo. Luego hace una especie de reverencia como circense y yo, interiormente, digo: ale hop.
El fuck me es un sitio muy, muy, muy, recomendable, con la única objeción de que el fuck me persona esté cada 3,24 segundos repitiéndote la cantinela descrita unas líneas más arriba. El año pasado M. me decía: "Joder, qué pesado. A mí es que estas personas tan amables me hacen desconfiar". Y yo asentí porque me ocurre exactamente lo mismo.
Ayer lamari y yo volvimos de una boda en Cantabria. Cuando hicimos la reserva de la casa rural, todo en la página web resultaba idílico. Escribí un mail muy correcto preguntando por la disponibilidad de fechas y demás. Recibí una contestación muy cercana y amable. Qué tío más majo -pensé-. Nos escribimos varios mails hasta que formalizamos todo, y mi percepción era de que realmente el dueño de la casa era un tipo excepcional.
El viernes, después de casi 500 Km., llegamos al pueblo en el que tenía lugar el enlace. Aparcamos y por allí apareció mi interlocutor cibernético con sonrisa profidén preguntando "¿Rub, verdad?". Pues sí, era yo. El tío nos cogió la maleta, nos pidió los DNI, nos dio horarios de desayunos, nos indicó el lugar de fumadores, y nos enseñó la habitación. "Coño, esto no se parece ni de lejos a lo que aparecía en la página web. ¿Y este olor a humedad? Claro, como la red no tiene olores. Será el clima cántabro". Pensé todo esto en aproximadamente 3,24 segundos. Lo justo por si fuck me aparecía por allí a preguntarme si todo estaba a mi gusto. Y menos mal que no apareció, porque tendría que haberle dicho que no. Fuck me no apareció y yo le dije al tipo de la casa rural que todo estaba perfecto.
20 Minutos más tarde fui a firmar la formalización de la reserva, y esto me llevó como una hora, porque el tipo se me puso a hablar y a contarme que él era profesor y urbanita, pero que lo dejó todo y se montó la casa rural, pero que no todo era tan idílico como se suponía. Me contó sus problemas con el Banesto, con la compañía de electricidad, con el alcalde, con los vecinos y las lindes, con los de la consejería de medio ambiente, con los de las aseguradoras, y de postre empezó a hablar en abstracto sobre el conflicto vasco y yo no entendía qué quería decir. Lamari, mientras tanto, se había cambiado, puesto el bañador, se había dado un baño en la piscina, secado, vestido y se tragó unos 20 minutos de conversación y el intento de convencimiento del tipo profidén para que se montara una casa rural en su pueblo.
Este tío era demasiado majo, con el agravante de que los tíos majos no se llevan mal con todo el mundo y este sí. Con el agravante de que el tío profidén nos contó que todo el mundo que iba a la casa rural poco menos que se iba llorando de la pena que les daba dejar la casa y yo, que soy muy refranero, enseguida pensé en aquello de "dime de qué presumes...".
A la mañana siguiente nos dirigimos a desayunar. En Coruña, en Carral, hay una casa rural que es a la que vamos siempre, llamada Costa da Egoa. Independientemente de que los dueños, Suso y Rocío, sean encantadores, y la casa, sin grandes lujos, sea muy acogedora, el desayuno es el paraíso: un litro de zumo de naranja natural, croissant, sobaos, tarta de Santiago, queso con membrillo, 2 rebanadas de pan de hogaza tostadas con mantequilla y mermelada, y café a discreción. Rocío, además, te perdona que te levantes más tarde y siempre te atiende de mil amores sin resultar pesada. Nunca te pregunta si todo está a tu gusto, simplemente porque eres tú el que le dices que todo es espectacular. Rocío es solícita, amable, encantadora. Siempre está dispuesta y siempre sonriente. Por contra, el tipo profidén de Cantabria, te vende una moto espectacular, y cuando vas al desayuno, te encuentras con una copita de zumo envasado, café con leche para media taza, una rebanadita de pan, un croissancito duro, una palmerita rancia, y un sobao sin envoltorio, pero que tú sabes que es de repostería Martínez. Y a mí, que me pongas en Cantabria un sobao de repostería Martínez, pues me toca los cojones. Total, que los dos días hemos tenido que ir a redesayunar fuera.
Yo soy muy refranero, de hecho, siempre digo que si lo llego a saber, en lugar de estudiarme la carrera, me estudio el refranero, pues ahí están todas las soluciones a los conflictos psicológicos. Fuck me es un pesado, pero al sitio no hay que dejar de ir porque merece muy mucho la pena. Rocío y Suso son adorables, y si bien la casa rural no está en un entorno paradisíaco, el trato y el ambiente, obvian el entorno (y ojo!!! que el entorno tampoco desmerece). Sin embargo, esta casa rural cántabra, habría que quemarla, aunque igual, con tantos enemigos como tiene este tío "tan majo", cualquier día nos enteramos de que así ha sido, con lo que parece más prudente retractarse y decir que igual se arruine.
El caso es que a mí me gustaría que hubiese un refrán que empezase diciendo "Demasiado majo..." y viniera a decir que no te puedes fiar de ellos. Sería algo así como lo antagónico de una frase de dúo kíe, grupo madrileño de rap, que dice "puedes confiar en los hijos de la gran puta porque nunca cambian".
Acepto ideas: Demasiado majo...
Como decía al principio, el año pasado fuimos al fuck me. Nos atendió el fuck me. El Fuck me es demasiado majo. El fuck me es demasiado atento. Fuck me aparece cada 3,24 segundos por la mesa y repite incansable: ¿qué tal? ¿todo bien? ¿os gusta? ¿todo en orden? Por favor, cualquier cosa que necesitéis, cualquier cosa que no esté a vuestro gusto, no dudéis en decírmelo. Luego hace una especie de reverencia como circense y yo, interiormente, digo: ale hop.
El fuck me es un sitio muy, muy, muy, recomendable, con la única objeción de que el fuck me persona esté cada 3,24 segundos repitiéndote la cantinela descrita unas líneas más arriba. El año pasado M. me decía: "Joder, qué pesado. A mí es que estas personas tan amables me hacen desconfiar". Y yo asentí porque me ocurre exactamente lo mismo.
Ayer lamari y yo volvimos de una boda en Cantabria. Cuando hicimos la reserva de la casa rural, todo en la página web resultaba idílico. Escribí un mail muy correcto preguntando por la disponibilidad de fechas y demás. Recibí una contestación muy cercana y amable. Qué tío más majo -pensé-. Nos escribimos varios mails hasta que formalizamos todo, y mi percepción era de que realmente el dueño de la casa era un tipo excepcional.
El viernes, después de casi 500 Km., llegamos al pueblo en el que tenía lugar el enlace. Aparcamos y por allí apareció mi interlocutor cibernético con sonrisa profidén preguntando "¿Rub, verdad?". Pues sí, era yo. El tío nos cogió la maleta, nos pidió los DNI, nos dio horarios de desayunos, nos indicó el lugar de fumadores, y nos enseñó la habitación. "Coño, esto no se parece ni de lejos a lo que aparecía en la página web. ¿Y este olor a humedad? Claro, como la red no tiene olores. Será el clima cántabro". Pensé todo esto en aproximadamente 3,24 segundos. Lo justo por si fuck me aparecía por allí a preguntarme si todo estaba a mi gusto. Y menos mal que no apareció, porque tendría que haberle dicho que no. Fuck me no apareció y yo le dije al tipo de la casa rural que todo estaba perfecto.
20 Minutos más tarde fui a firmar la formalización de la reserva, y esto me llevó como una hora, porque el tipo se me puso a hablar y a contarme que él era profesor y urbanita, pero que lo dejó todo y se montó la casa rural, pero que no todo era tan idílico como se suponía. Me contó sus problemas con el Banesto, con la compañía de electricidad, con el alcalde, con los vecinos y las lindes, con los de la consejería de medio ambiente, con los de las aseguradoras, y de postre empezó a hablar en abstracto sobre el conflicto vasco y yo no entendía qué quería decir. Lamari, mientras tanto, se había cambiado, puesto el bañador, se había dado un baño en la piscina, secado, vestido y se tragó unos 20 minutos de conversación y el intento de convencimiento del tipo profidén para que se montara una casa rural en su pueblo.
Este tío era demasiado majo, con el agravante de que los tíos majos no se llevan mal con todo el mundo y este sí. Con el agravante de que el tío profidén nos contó que todo el mundo que iba a la casa rural poco menos que se iba llorando de la pena que les daba dejar la casa y yo, que soy muy refranero, enseguida pensé en aquello de "dime de qué presumes...".
A la mañana siguiente nos dirigimos a desayunar. En Coruña, en Carral, hay una casa rural que es a la que vamos siempre, llamada Costa da Egoa. Independientemente de que los dueños, Suso y Rocío, sean encantadores, y la casa, sin grandes lujos, sea muy acogedora, el desayuno es el paraíso: un litro de zumo de naranja natural, croissant, sobaos, tarta de Santiago, queso con membrillo, 2 rebanadas de pan de hogaza tostadas con mantequilla y mermelada, y café a discreción. Rocío, además, te perdona que te levantes más tarde y siempre te atiende de mil amores sin resultar pesada. Nunca te pregunta si todo está a tu gusto, simplemente porque eres tú el que le dices que todo es espectacular. Rocío es solícita, amable, encantadora. Siempre está dispuesta y siempre sonriente. Por contra, el tipo profidén de Cantabria, te vende una moto espectacular, y cuando vas al desayuno, te encuentras con una copita de zumo envasado, café con leche para media taza, una rebanadita de pan, un croissancito duro, una palmerita rancia, y un sobao sin envoltorio, pero que tú sabes que es de repostería Martínez. Y a mí, que me pongas en Cantabria un sobao de repostería Martínez, pues me toca los cojones. Total, que los dos días hemos tenido que ir a redesayunar fuera.
Yo soy muy refranero, de hecho, siempre digo que si lo llego a saber, en lugar de estudiarme la carrera, me estudio el refranero, pues ahí están todas las soluciones a los conflictos psicológicos. Fuck me es un pesado, pero al sitio no hay que dejar de ir porque merece muy mucho la pena. Rocío y Suso son adorables, y si bien la casa rural no está en un entorno paradisíaco, el trato y el ambiente, obvian el entorno (y ojo!!! que el entorno tampoco desmerece). Sin embargo, esta casa rural cántabra, habría que quemarla, aunque igual, con tantos enemigos como tiene este tío "tan majo", cualquier día nos enteramos de que así ha sido, con lo que parece más prudente retractarse y decir que igual se arruine.
El caso es que a mí me gustaría que hubiese un refrán que empezase diciendo "Demasiado majo..." y viniera a decir que no te puedes fiar de ellos. Sería algo así como lo antagónico de una frase de dúo kíe, grupo madrileño de rap, que dice "puedes confiar en los hijos de la gran puta porque nunca cambian".
Acepto ideas: Demasiado majo...
jueves, 25 de junio de 2009
Mr. Vodafone y su puta
Hace 11 años adquirí mi primer móvil. Era un maxon llamado elephant porque si lo ponías de una manera determinada la antena parecía una trompa y realmente se asemejaba a un elefante. Lo contraté con movistar que, por aquel entonces, parecía la única compañía que era de fiar.
Yo nunca he sido un gran fan de las nuevas tecnologías, pero hace 11 años trabajaba de camarero en un restaurante (muy recomendable aunque algo caro. Se llama el NO-DO, y no sé por qué les hago publicidad, ya que recuerdo aquella época con estrés infinito) del que salía los viernes y sábados a las dos de la mañana, y el móvil era la mejor forma de contactar con el único amigo que tenía móvil, saber dónde estaban, y desestresarme un rato.
Mi maxon elephant quedó perdido en un bar. Luego vino un motorola ladrillo y luego un nokia. Este último me duró un año justo, justo, justo. A los 365 días se apagó y nunca más quiso encenderse. Desde entonces no quiero ver un nokia ni en pintura. Como llevaba 5 años con Movistar, me acerqué a una tienda oficial y le dije al dependiente: "quiero un teléfono con el que poder hablar y mandar mensajes y por el que no tenga que pagar nada", "pues con los puntos que tienes -contestó él- lo único es este modelo (me enseñó el mismo nokia que me falló y del que nadie quiso hacerse cargo) y pagando... (no recuerdo cuánto era)". Yo insistí en que llevaba con ellos desde el principio y que creía razonable que me regalaran un terminal. Él insistía en que con mis puntos lo único que podía darme era el puto nokia de los huevos y pagando. "pues me cambio de compañía""Pues cambiate". Y me cambié. Aunque claro, mientras se hacía la tramitación, Movistar me llamó y me ofreció un súpermegaarchiortopédicomóvil de ultimísima generación a precio 0. Muy amablemente -porque entiendo que los teleoperadores no tienen culpa de nada- le dije a la chica que me llamó "Con el señor Movistar no puedo hablar, no?""cómo?""Sí, que digo, que con el señor movistar me imagino que no puedo hablar directamente, no?" "No señor. No es posible -y se rió-". "Pues si le ve, dígale de mi parte que hay un señor llamado --------, que trabaja en la tienda de la calle------- que me atendió muy mal, y que creo que esto de ofrecerme a la desesperada lo que yo les pedí en su momento, bueno, ni tan siquiera eso, porque yo les pedí un móvil básico, me parece de un mal gusto y una mala gestión intolerable" "muy bien señor, si veo al señor movistar se lo diré de su parte". Los dos nos sonreímos, colgamos, y yo me fui a un nuevo burdel llamado Vodafone.
Cuando le conté a mi padre lo de Movistar, se emocionó y se fue a una tienda Vodafone a hacer la portabilidad. Cuando le llamó Movistar se quedó con el teléfono de última generación. Esto ha sido una tónica general en la vida de mi padre, y actualmente tiene hasta móviles sin estrenar. Mi padre es que es un poco flipe y compulsivo.
Cuando me fuí a Vodafone hace 6 años, no sabía yo que acabaría siendo una puta de Mr. Vodafone. El idilio empezó bien. Pagaba menos que con Movistar, me dieron un motorola con el que poder hablar y manadar mensajes, amén de hacer fotos, y todos estábamos felices y contentos. Yo firmaba permanencia tras permanencia hasta que conseguí ser cliente oro. Cuando Fernando Alonso fichó por McClaren, sacaron el sharp McClaren y me lo cogí (soy muy fan de Alonso), pero aquel móvil estaba destinado a no quedarse en mis manos. Primero se me perdió en una tienda de sillones y conseguí recuperarlo milagrosamente aunque los vendedores, un poco macarrillas, juraban y perjuraban que ellos no lo tenían. A las pocas horas me llamaron y me dijeron que sí que lo tenían (?). Días más tarde se me quedó en un taxi, y por más que llamamos al teléfono, el taxista jamás contestó. Ojalá se estrellase contra un árbol por ir hablando con mi móvil.
Recuperé mi indestructible motorola que, como ya dije en mi anterior post, no era tan indestructible, pues se me cayó al suelo y se partió en dos. El caso es que en el pasado enero me volvió a vencer la permanencia y claro, Mr. Vodafone aparece para ofrecerme un Nokia descomunal por 9€. No se porque extraño motivo se me cruzaron los cables y dije que sólo lo aceptaría si me lo dejaban gratis y sin firmar permanencia. Me dijeron que eso no podía ser y yo les dije que entonces no me interesaba "pero usted está contento con Vodafone, señor? -me preguntaron-" "Yo sí, -contesté-, solo que me gustaría no sentirme atado y que me tratárais un poquito mejor, es decir, que me regalarais un móvil sin obligarme a firmar permanencia" "Pero se va a ir a otra compañía, señor?""pues no tengo intención""pues en ese caso muchísimas gracias por su atención y que pase un buen día".
En marzo, dos meses después, mi motorola del alma empezó a dar muestras de fatiga. Llamé a Vodafone y les comenté la llamada de hacía un par de meses, para ver qué podían ofrecerme, teniendo en cuenta que era cliente oro y llevaba 6 años con ellos, sin permanencia. Me dijeron que nada, que no había oferta posible por el momento. Que esperara a que me volvieran a llamar cuando hubiera nuevas ofertas, aunque estas tendrían que ser siempre con permanencia. Yo insistía e insistía, y ellos me mandaban de un teléfono a otro. Como una puta de cliente en cliente. Finalmente una chica me dijo que llamara al departamento de bajas que eran los que tenían potestad para ofrecerme ciertas cosas. Esto, habré de resaltar que me lo dijeron una vez que dije que me iba a ir a Orange. Y eso me da rabia, porque siempre es lo mismo: SÓLO TE TRATAN BIEN CUANDO SE VEN ENTRE LA ESPADA Y LA PARED, ES DECIR, CUANDO TE VAS A IR. Estuve toda una tarde llamando al departamento de bajas, pero nadie contestó.
Lamari alucina conmigo y las guerras que emprendo contra, según ella, causas absurdas. Pero a mí me hace gracia todo esto de estar litigando con una multinacional putera, aunque sepa que siempre voy a perder.
Como prueba de mi lealtad, he seguido sin permanencia firmada hasta el día 11 de Junio, el fatídico día en que mi móvil se destruyó y no tuve más remedio que poner el culo para que me la metieran hasta el fondo. Como una buena puta que accede a los deseos más oscuros de su perturbado cliente. Encendí el ordenador, me metí en la tienda on-line, y me pillé un súper móvil con una cámara de 5 megapíxeles (así suplía mi carencia de cámara digital). Al final del pedido decían que iban a tardar 7 días hábiles en traérmelo a casa. Como el día 11 era fiesta, pensé que quizás ese día y el viernes no contaban. Tampoco el sábado. Así que esperé hasta ayer día 24. Ya está bien. Volví a meterme en la página web y vi la opción "seguimiento de mi pedido". Anulado, ponía. Llamé y comenté lo que ocurría. Finalmente, una amable chica argentina me explicó lo que pasaba. La conversación fue algo así. T= Teleoperadora
Y= yo
T- Lo que ha ocurrido es que usted no ha enviado el mensaje de confirmación.
Y- ¿Mensaje?¿Qué mensaje?
T- ¿Cuando usted tramitó su pedido no le llegó un mensaje en el que le pedíamos que confirmara su pedido?
Y- ¿Que me llegó? ¿adónde?
T- Pues a su teléfono, señor.
Y- Ya, verás, es que yo pedí un teléfono móvil porque se me rompió el que tenía, entonces, evidentemente, yo no he visto ningún mensaje.
T- Pues agarre su tarjeta sim y póngala en otro terminal para enviar el mensaje confirmatorio.
Y- Pero dónde quieres que meta la tarjeta sim?
T- Pues en otro terminal de Vodafone. ¿No tiene otro terminal?
Y- Pues no, no tengo otro terminal de Vodafone.
T- Pues entonces, lo que tiene que hacer, señor, es agarrar su tarjeta sim, acudir a su tienda Vodafone más cercana y que se lo inserten allí en otro terminal para que confirmen el mensaje.
Y- Espera, espera. Me estás diciendo que tengo que ir a una tienda Vodafone, que confirmen el mensaje, y esperar otros siete días hábiles a que me llegue el pedido.
T- Eso es, señor.
Y- O sea, que precisamente lo pido por internet para no ir a una tienda, y ahora me decís que, de todos modos, 11 días después, y gracias a que se me ha ocurrido mirar el estado de mi pedido, tengo que acercarme a una tienda y volver a esperar otros 7 días!!! Yo alucino un poco, porque claro, se os podía haber ocurrido pensar que la gente pide móviles porque se les rompen.
T- Es que no hay otro modo, señor.
Y- Bueno, no tengo permanencia firmada ahora mismo, no?
T- No señor.
Y- Me puedo ir a otra compañía tranquilamente entonces, no?
T- Si lo desea señor -dijo con un tono de voz notablemente más apagado-.
Y- Pues nada, muchas gracias.
T- De Nada, señor. Puedo ayudarle en alguna otra cosa?
Y yo sé que esto último lo tienen que decir de manera protocolaria, pero a mí me pareció increíble, pero lo que me reí quedamente y le dije "no, no, muchas gracias".
Así que además de puta, pongo la cama. Esta mañana he ido a una tienda Orange. La chica era muy amable y me lo ha pintado todo muy bonito. Parece un buen cliente que no me va a pedir cosas raras, pero seguramente, antes o después, me pedirá cualquier tipo de aberración y volveré a sentirme puta de baja calaña.
Lamari se desespera conmigo y dice que mi guerra solo me ha llevado a un gasto de energía inútil, pero yo me veo vencedor en una guerra moral y ética.
Mr. Vodafone huele mal y me ha dado asco acostarme con él. Es duro ser puta.
Yo nunca he sido un gran fan de las nuevas tecnologías, pero hace 11 años trabajaba de camarero en un restaurante (muy recomendable aunque algo caro. Se llama el NO-DO, y no sé por qué les hago publicidad, ya que recuerdo aquella época con estrés infinito) del que salía los viernes y sábados a las dos de la mañana, y el móvil era la mejor forma de contactar con el único amigo que tenía móvil, saber dónde estaban, y desestresarme un rato.
Mi maxon elephant quedó perdido en un bar. Luego vino un motorola ladrillo y luego un nokia. Este último me duró un año justo, justo, justo. A los 365 días se apagó y nunca más quiso encenderse. Desde entonces no quiero ver un nokia ni en pintura. Como llevaba 5 años con Movistar, me acerqué a una tienda oficial y le dije al dependiente: "quiero un teléfono con el que poder hablar y mandar mensajes y por el que no tenga que pagar nada", "pues con los puntos que tienes -contestó él- lo único es este modelo (me enseñó el mismo nokia que me falló y del que nadie quiso hacerse cargo) y pagando... (no recuerdo cuánto era)". Yo insistí en que llevaba con ellos desde el principio y que creía razonable que me regalaran un terminal. Él insistía en que con mis puntos lo único que podía darme era el puto nokia de los huevos y pagando. "pues me cambio de compañía""Pues cambiate". Y me cambié. Aunque claro, mientras se hacía la tramitación, Movistar me llamó y me ofreció un súpermegaarchiortopédicomóvil de ultimísima generación a precio 0. Muy amablemente -porque entiendo que los teleoperadores no tienen culpa de nada- le dije a la chica que me llamó "Con el señor Movistar no puedo hablar, no?""cómo?""Sí, que digo, que con el señor movistar me imagino que no puedo hablar directamente, no?" "No señor. No es posible -y se rió-". "Pues si le ve, dígale de mi parte que hay un señor llamado --------, que trabaja en la tienda de la calle------- que me atendió muy mal, y que creo que esto de ofrecerme a la desesperada lo que yo les pedí en su momento, bueno, ni tan siquiera eso, porque yo les pedí un móvil básico, me parece de un mal gusto y una mala gestión intolerable" "muy bien señor, si veo al señor movistar se lo diré de su parte". Los dos nos sonreímos, colgamos, y yo me fui a un nuevo burdel llamado Vodafone.
Cuando le conté a mi padre lo de Movistar, se emocionó y se fue a una tienda Vodafone a hacer la portabilidad. Cuando le llamó Movistar se quedó con el teléfono de última generación. Esto ha sido una tónica general en la vida de mi padre, y actualmente tiene hasta móviles sin estrenar. Mi padre es que es un poco flipe y compulsivo.
Cuando me fuí a Vodafone hace 6 años, no sabía yo que acabaría siendo una puta de Mr. Vodafone. El idilio empezó bien. Pagaba menos que con Movistar, me dieron un motorola con el que poder hablar y manadar mensajes, amén de hacer fotos, y todos estábamos felices y contentos. Yo firmaba permanencia tras permanencia hasta que conseguí ser cliente oro. Cuando Fernando Alonso fichó por McClaren, sacaron el sharp McClaren y me lo cogí (soy muy fan de Alonso), pero aquel móvil estaba destinado a no quedarse en mis manos. Primero se me perdió en una tienda de sillones y conseguí recuperarlo milagrosamente aunque los vendedores, un poco macarrillas, juraban y perjuraban que ellos no lo tenían. A las pocas horas me llamaron y me dijeron que sí que lo tenían (?). Días más tarde se me quedó en un taxi, y por más que llamamos al teléfono, el taxista jamás contestó. Ojalá se estrellase contra un árbol por ir hablando con mi móvil.
Recuperé mi indestructible motorola que, como ya dije en mi anterior post, no era tan indestructible, pues se me cayó al suelo y se partió en dos. El caso es que en el pasado enero me volvió a vencer la permanencia y claro, Mr. Vodafone aparece para ofrecerme un Nokia descomunal por 9€. No se porque extraño motivo se me cruzaron los cables y dije que sólo lo aceptaría si me lo dejaban gratis y sin firmar permanencia. Me dijeron que eso no podía ser y yo les dije que entonces no me interesaba "pero usted está contento con Vodafone, señor? -me preguntaron-" "Yo sí, -contesté-, solo que me gustaría no sentirme atado y que me tratárais un poquito mejor, es decir, que me regalarais un móvil sin obligarme a firmar permanencia" "Pero se va a ir a otra compañía, señor?""pues no tengo intención""pues en ese caso muchísimas gracias por su atención y que pase un buen día".
En marzo, dos meses después, mi motorola del alma empezó a dar muestras de fatiga. Llamé a Vodafone y les comenté la llamada de hacía un par de meses, para ver qué podían ofrecerme, teniendo en cuenta que era cliente oro y llevaba 6 años con ellos, sin permanencia. Me dijeron que nada, que no había oferta posible por el momento. Que esperara a que me volvieran a llamar cuando hubiera nuevas ofertas, aunque estas tendrían que ser siempre con permanencia. Yo insistía e insistía, y ellos me mandaban de un teléfono a otro. Como una puta de cliente en cliente. Finalmente una chica me dijo que llamara al departamento de bajas que eran los que tenían potestad para ofrecerme ciertas cosas. Esto, habré de resaltar que me lo dijeron una vez que dije que me iba a ir a Orange. Y eso me da rabia, porque siempre es lo mismo: SÓLO TE TRATAN BIEN CUANDO SE VEN ENTRE LA ESPADA Y LA PARED, ES DECIR, CUANDO TE VAS A IR. Estuve toda una tarde llamando al departamento de bajas, pero nadie contestó.
Lamari alucina conmigo y las guerras que emprendo contra, según ella, causas absurdas. Pero a mí me hace gracia todo esto de estar litigando con una multinacional putera, aunque sepa que siempre voy a perder.
Como prueba de mi lealtad, he seguido sin permanencia firmada hasta el día 11 de Junio, el fatídico día en que mi móvil se destruyó y no tuve más remedio que poner el culo para que me la metieran hasta el fondo. Como una buena puta que accede a los deseos más oscuros de su perturbado cliente. Encendí el ordenador, me metí en la tienda on-line, y me pillé un súper móvil con una cámara de 5 megapíxeles (así suplía mi carencia de cámara digital). Al final del pedido decían que iban a tardar 7 días hábiles en traérmelo a casa. Como el día 11 era fiesta, pensé que quizás ese día y el viernes no contaban. Tampoco el sábado. Así que esperé hasta ayer día 24. Ya está bien. Volví a meterme en la página web y vi la opción "seguimiento de mi pedido". Anulado, ponía. Llamé y comenté lo que ocurría. Finalmente, una amable chica argentina me explicó lo que pasaba. La conversación fue algo así. T= Teleoperadora
Y= yo
T- Lo que ha ocurrido es que usted no ha enviado el mensaje de confirmación.
Y- ¿Mensaje?¿Qué mensaje?
T- ¿Cuando usted tramitó su pedido no le llegó un mensaje en el que le pedíamos que confirmara su pedido?
Y- ¿Que me llegó? ¿adónde?
T- Pues a su teléfono, señor.
Y- Ya, verás, es que yo pedí un teléfono móvil porque se me rompió el que tenía, entonces, evidentemente, yo no he visto ningún mensaje.
T- Pues agarre su tarjeta sim y póngala en otro terminal para enviar el mensaje confirmatorio.
Y- Pero dónde quieres que meta la tarjeta sim?
T- Pues en otro terminal de Vodafone. ¿No tiene otro terminal?
Y- Pues no, no tengo otro terminal de Vodafone.
T- Pues entonces, lo que tiene que hacer, señor, es agarrar su tarjeta sim, acudir a su tienda Vodafone más cercana y que se lo inserten allí en otro terminal para que confirmen el mensaje.
Y- Espera, espera. Me estás diciendo que tengo que ir a una tienda Vodafone, que confirmen el mensaje, y esperar otros siete días hábiles a que me llegue el pedido.
T- Eso es, señor.
Y- O sea, que precisamente lo pido por internet para no ir a una tienda, y ahora me decís que, de todos modos, 11 días después, y gracias a que se me ha ocurrido mirar el estado de mi pedido, tengo que acercarme a una tienda y volver a esperar otros 7 días!!! Yo alucino un poco, porque claro, se os podía haber ocurrido pensar que la gente pide móviles porque se les rompen.
T- Es que no hay otro modo, señor.
Y- Bueno, no tengo permanencia firmada ahora mismo, no?
T- No señor.
Y- Me puedo ir a otra compañía tranquilamente entonces, no?
T- Si lo desea señor -dijo con un tono de voz notablemente más apagado-.
Y- Pues nada, muchas gracias.
T- De Nada, señor. Puedo ayudarle en alguna otra cosa?
Y yo sé que esto último lo tienen que decir de manera protocolaria, pero a mí me pareció increíble, pero lo que me reí quedamente y le dije "no, no, muchas gracias".
Así que además de puta, pongo la cama. Esta mañana he ido a una tienda Orange. La chica era muy amable y me lo ha pintado todo muy bonito. Parece un buen cliente que no me va a pedir cosas raras, pero seguramente, antes o después, me pedirá cualquier tipo de aberración y volveré a sentirme puta de baja calaña.
Lamari se desespera conmigo y dice que mi guerra solo me ha llevado a un gasto de energía inútil, pero yo me veo vencedor en una guerra moral y ética.
Mr. Vodafone huele mal y me ha dado asco acostarme con él. Es duro ser puta.
martes, 23 de junio de 2009
Objetivo medio cumplido.
Desde que empezó este año llevo retrasando citas y dando esquinazo a todo el mundo. Me reservo ciertos huecos para íntimos con problemas y mi ahijada O, que si pasa mucho tiempo hasta que la vuelvo a ver, su reducido cerebro de cachorro humano ha borrado mi imagen y tengo que tratar de implementarla de nuevo intentando que la configuración estimular sea lo más agradable y divertida posible.
- Pero por qué no sales? -me decían-.
- Porque tengo que estudiar para aprobar el máster.
- Pero cuando tienes el examen?
-el 20 de junio.
-Joder, macho, pero si te queda un huevo.
- Y un huevo es lo que tengo que estudiar...
Ya está, y ahí se zanjaba la conversación. Lo cierto es que en ese sentido no tengo muchos problemas de asertividad. Como cuando estoy de marcha y a eso de las dos de la mañana, yo, que soy abstemio, decido que la noche y sus habitantes se están poniendo tontos (demasiado para un sobrio), y me decanto por la camita. Entonces llega el bandarra con el que no has hablado casi en toda la noche y te dice "ya te vas? pero si esto acaba de empezar. No, no, no... tú no puedes irte. No te vas, qué vá..." Y entonces le digo algo así como "que no? mira como me voy"; y me voy...
El objetivo de este año era aprobar el máster. El sábado, por fin, hice el dichoso examen correspondiente a los dos años. 4 horas de examen, unas 20 asignaturas. Ahora queda esperar la nota, por eso el objetivo está medio cumplido. Espero aprobar y que el objetivo se cumpla del todo porque, sinceramente, me he sentido como en selectividad: me levantaba a las seis de la mañana y estudiaba hasta la hora de irme al trabajo. Puentes, fiestas y fines de semana hipotecados confinados en el cuarto de estudio. El sentimiento el de un león enjaulado que da vueltas y vueltas por su sórdida jaula presa de la desesperación por no poder correr. sólo deambular. Pero ya está hecho y ahora estoy aquí, sentado en el sofá, con el portátil sobre las piernas, actualizando el blog que me parece un acto de libertad: poder escribir sobre lo que te apetezca sin pensar si estará bien o mal, simplemente escribiendo y dejando que te salga libre.
Ya he visto que en todo este tiempo todos vosotros habéis innovado en vuestros blogs: tenéis premios, os habéis descargado embrujos de Lamari, os habéis apuntado a concursos de bloggers, habéis actualizado cada dos por tres, tenéis preciosos contadores, fotos súper chulas, nuevos blogs incluidos en la lista de vuestros preferidos o de aquellos a los que queréis echar una mano dándoles un pequeño empujón a través de la visibilidad, etc. Y yo...? Yo sigo con mi blog primitivo; casi como al principio. Y creo que así va a seguir, pues cada vez que veo a lamari implementando soluciones nuevas a su blog me entran los mareos de la muerte.
Lo más impactante que me ha ocurrido en los último tiempos es que se me ha roto el móvil. Yo tenía un motorola de hace unos 5 ó 6 años que resultaba indestructible hasta que se destruyó. Se cayó al suelo y saltó en dos pedazos (es lo que tienen los móviles con diseño de concha). Siempre que había ido a renovar el móvil le había dicho al de la tienda que quería un teléfono con el poder hablar y mandar mensajes. No quería nada más, porque las nuevas tecnologías me dan pereza. La última vez que fui a cambiar de móvil el dependiente no me dejó hablar, simplemente se limitó a soltarme un monólogo sobre las bondades tecnológicas que incluía el móvil, que duró unos diez minutos. Cuando acabó, me puse muy serio y chulo y le dije:
- con este móvil puedo hablar y mandar mensajes?
- Cómo?
- No sé, es que me has soltado un rollo tremendo de todas las cosas que hace pero que, sinceramente, me dan igual. Yo lo único que quiero es hablar y mandar mensajes y como no has dicho nada de que pueda hacerlo con este móvil, por eso te lo pregunto.
Se quedó muy callado y contrariado y finalmente dijo "claro..., claro que se puede hablar y mandar mensajes". "pues entonces sí que me lo llevo".
Por lo visto soy cliente oro de Vodafone (es lo que tiene estar 5 años sin canjear puntos), y tenía derecho a un súper móvil de manera gratuita. Y eso es lo que me he pillado, un móvil que no tiene ni teclado, sino que es todo táctil. Todavía estoy esperando a que me lo envíen a casa, que desde el 11 de junio que lo pedí ya está bien. Ahora tengo tiempo para poder estudiarme las instrucciones con calma y... eso me da una pereza...!!! De hecho, si lo pensáis, los picólogos, aunque seamos una profesión cualificada, somos de los únicos o de los pocos que trabajamos sin ordenador. A mano, como la en la old school.
Para distraerme en los ratos de descanso de estudio, me dedicaba a una de mis aficiones: mirar pisos por internet. Este mundo necesita un post aparte, pues tiene desarrollado un código propio que he conseguido descifrar, son esas palabras claves que están insertadas "casi entre líneas" dentro de parrafadas enormes como para pasar inadvertidas y que piques, pero claro, las fotos son las fotos, y ahí sí que no hay forma de esconderse. Las palabritas claves objeto de mi concienzudo plan de descodificación son las de "acogedor, entrañable, ideal parejas, mejor ver, etc" que ahora ya sé que no traen nada bueno consigo.
Bueno, ahora queda una tensa y larga espera hasta el 15 de Julio para saber si he cumplido mi objetivo o no. Si te llaman los del máster antes de dicho día es que estás jodido y tienes que repetir en septiembre. Si no te llaman es que todo ha ido bien, y en mi caso ya podría dedicarme a la consecución del resto de objetivos para este 2009. Uno de estos objetivos, para variar, sería actualizar con una mayor asiduidad. Otro es abrirme un nuevo blog. En este caso sería de Psicología deportiva. No espero que lo visitéis (que si lo hacéis encantado), pero quería compartirlo con vosotras, mis ciber amigas. El objetivo final de este nuevo blog sería desempolvar esta faceta mía de psicólogo deportivo que la tengo un poco apolillada. También tengo como objetivos virtualizar algún curso por internet, darle otro empujón a una nueva faceta, la de formador, y como no, conocer este verano a mis ciberamigas gallegas Ely, María y Pinkocha: A FINALES DE JULIO ESTAREMOS POR CORUÑA!!! Así que una cañas imagino que caerán por el bar de la última. María: apúntatelo en una de tus listas "conocer a lamari y a Rub".
Y en fin, así transcurre mi vida: con mis loquitos en la consulta, con mi móvil nuevo (espero que llegue hoy porque si no me voy a cagar en Vodafone que contento me tienen porque no me cuidan nada en absoluto y he estado más que tentado de irme a orange. Claro, es que sólo me hacen caso cuando se me cumplen los 18 meses de estancia obligatoria y eso me hace sentirme un poco puta), con mi novia que ahora se ha hecho bruja, buena, pero bruja, con el recuerdo de un gatito que se nos coló en casa el viernes por la noche y que resultó ser de los vecinos, riéndome con los anuncios de mixta y fanta, y ahora por fin, sin vivir rodeado de libro y apuntes por todos los lados de mi despacho.
He vuelto con el propósito de actualizar una vez a la semana. ¿seré capaz de cumplir o me estoy marcando demasiados nuevos objetivos?
- Pero por qué no sales? -me decían-.
- Porque tengo que estudiar para aprobar el máster.
- Pero cuando tienes el examen?
-el 20 de junio.
-Joder, macho, pero si te queda un huevo.
- Y un huevo es lo que tengo que estudiar...
Ya está, y ahí se zanjaba la conversación. Lo cierto es que en ese sentido no tengo muchos problemas de asertividad. Como cuando estoy de marcha y a eso de las dos de la mañana, yo, que soy abstemio, decido que la noche y sus habitantes se están poniendo tontos (demasiado para un sobrio), y me decanto por la camita. Entonces llega el bandarra con el que no has hablado casi en toda la noche y te dice "ya te vas? pero si esto acaba de empezar. No, no, no... tú no puedes irte. No te vas, qué vá..." Y entonces le digo algo así como "que no? mira como me voy"; y me voy...
El objetivo de este año era aprobar el máster. El sábado, por fin, hice el dichoso examen correspondiente a los dos años. 4 horas de examen, unas 20 asignaturas. Ahora queda esperar la nota, por eso el objetivo está medio cumplido. Espero aprobar y que el objetivo se cumpla del todo porque, sinceramente, me he sentido como en selectividad: me levantaba a las seis de la mañana y estudiaba hasta la hora de irme al trabajo. Puentes, fiestas y fines de semana hipotecados confinados en el cuarto de estudio. El sentimiento el de un león enjaulado que da vueltas y vueltas por su sórdida jaula presa de la desesperación por no poder correr. sólo deambular. Pero ya está hecho y ahora estoy aquí, sentado en el sofá, con el portátil sobre las piernas, actualizando el blog que me parece un acto de libertad: poder escribir sobre lo que te apetezca sin pensar si estará bien o mal, simplemente escribiendo y dejando que te salga libre.
Ya he visto que en todo este tiempo todos vosotros habéis innovado en vuestros blogs: tenéis premios, os habéis descargado embrujos de Lamari, os habéis apuntado a concursos de bloggers, habéis actualizado cada dos por tres, tenéis preciosos contadores, fotos súper chulas, nuevos blogs incluidos en la lista de vuestros preferidos o de aquellos a los que queréis echar una mano dándoles un pequeño empujón a través de la visibilidad, etc. Y yo...? Yo sigo con mi blog primitivo; casi como al principio. Y creo que así va a seguir, pues cada vez que veo a lamari implementando soluciones nuevas a su blog me entran los mareos de la muerte.
Lo más impactante que me ha ocurrido en los último tiempos es que se me ha roto el móvil. Yo tenía un motorola de hace unos 5 ó 6 años que resultaba indestructible hasta que se destruyó. Se cayó al suelo y saltó en dos pedazos (es lo que tienen los móviles con diseño de concha). Siempre que había ido a renovar el móvil le había dicho al de la tienda que quería un teléfono con el poder hablar y mandar mensajes. No quería nada más, porque las nuevas tecnologías me dan pereza. La última vez que fui a cambiar de móvil el dependiente no me dejó hablar, simplemente se limitó a soltarme un monólogo sobre las bondades tecnológicas que incluía el móvil, que duró unos diez minutos. Cuando acabó, me puse muy serio y chulo y le dije:
- con este móvil puedo hablar y mandar mensajes?
- Cómo?
- No sé, es que me has soltado un rollo tremendo de todas las cosas que hace pero que, sinceramente, me dan igual. Yo lo único que quiero es hablar y mandar mensajes y como no has dicho nada de que pueda hacerlo con este móvil, por eso te lo pregunto.
Se quedó muy callado y contrariado y finalmente dijo "claro..., claro que se puede hablar y mandar mensajes". "pues entonces sí que me lo llevo".
Por lo visto soy cliente oro de Vodafone (es lo que tiene estar 5 años sin canjear puntos), y tenía derecho a un súper móvil de manera gratuita. Y eso es lo que me he pillado, un móvil que no tiene ni teclado, sino que es todo táctil. Todavía estoy esperando a que me lo envíen a casa, que desde el 11 de junio que lo pedí ya está bien. Ahora tengo tiempo para poder estudiarme las instrucciones con calma y... eso me da una pereza...!!! De hecho, si lo pensáis, los picólogos, aunque seamos una profesión cualificada, somos de los únicos o de los pocos que trabajamos sin ordenador. A mano, como la en la old school.
Para distraerme en los ratos de descanso de estudio, me dedicaba a una de mis aficiones: mirar pisos por internet. Este mundo necesita un post aparte, pues tiene desarrollado un código propio que he conseguido descifrar, son esas palabras claves que están insertadas "casi entre líneas" dentro de parrafadas enormes como para pasar inadvertidas y que piques, pero claro, las fotos son las fotos, y ahí sí que no hay forma de esconderse. Las palabritas claves objeto de mi concienzudo plan de descodificación son las de "acogedor, entrañable, ideal parejas, mejor ver, etc" que ahora ya sé que no traen nada bueno consigo.
Bueno, ahora queda una tensa y larga espera hasta el 15 de Julio para saber si he cumplido mi objetivo o no. Si te llaman los del máster antes de dicho día es que estás jodido y tienes que repetir en septiembre. Si no te llaman es que todo ha ido bien, y en mi caso ya podría dedicarme a la consecución del resto de objetivos para este 2009. Uno de estos objetivos, para variar, sería actualizar con una mayor asiduidad. Otro es abrirme un nuevo blog. En este caso sería de Psicología deportiva. No espero que lo visitéis (que si lo hacéis encantado), pero quería compartirlo con vosotras, mis ciber amigas. El objetivo final de este nuevo blog sería desempolvar esta faceta mía de psicólogo deportivo que la tengo un poco apolillada. También tengo como objetivos virtualizar algún curso por internet, darle otro empujón a una nueva faceta, la de formador, y como no, conocer este verano a mis ciberamigas gallegas Ely, María y Pinkocha: A FINALES DE JULIO ESTAREMOS POR CORUÑA!!! Así que una cañas imagino que caerán por el bar de la última. María: apúntatelo en una de tus listas "conocer a lamari y a Rub".
Y en fin, así transcurre mi vida: con mis loquitos en la consulta, con mi móvil nuevo (espero que llegue hoy porque si no me voy a cagar en Vodafone que contento me tienen porque no me cuidan nada en absoluto y he estado más que tentado de irme a orange. Claro, es que sólo me hacen caso cuando se me cumplen los 18 meses de estancia obligatoria y eso me hace sentirme un poco puta), con mi novia que ahora se ha hecho bruja, buena, pero bruja, con el recuerdo de un gatito que se nos coló en casa el viernes por la noche y que resultó ser de los vecinos, riéndome con los anuncios de mixta y fanta, y ahora por fin, sin vivir rodeado de libro y apuntes por todos los lados de mi despacho.
He vuelto con el propósito de actualizar una vez a la semana. ¿seré capaz de cumplir o me estoy marcando demasiados nuevos objetivos?
martes, 18 de noviembre de 2008
Va por barrios...
Hoy me acabo de enterar de que mi vecina de enfrente tiene un juicio por pegar al anterior portero, y de que mi vecino del primero tiene otro, por la vía de lo penal, por hacer una fogata en la escalera del edificio (que es de madera), por fumar y vender heroína en el portal los sábados por la noche (vivimos en Huertas, uno de los barrios de marcha "guiri-casposa" de Madrid, de lo que podemos deducir que el vecino es yonki, pero avispao pa los negocios), y atracar a una chica hace dos meses en nuestro -su- propio portal, que además tiene cámaras (de lo que podemos deducir que el vecino es yonki, pero avispao pa los negocios, aunque en el fondo es gilipollas).
La de enfrente vive con su madre, su padre, su querido, su hija, y su hijo. Creemos que es puta aunque no tenemos la certeza. En alguna ocasión ya hemos posteado algo sobre el vecindario -sin ir más lejos, creo que Lamari posteo hace poco sobre una discusión de esta señora con su madre y su hija-, pero lo cierto es que yo no dejo de asombrarme cuando fríamente pienso al lado de quien vivo.
La madre de la vecina: Debe ser una mujer de 158 años. Nada más mudarnos -hace ya un año y medio- oíamos regularmente un "ay, ay, ay, ay, aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyy" jadeante, y pensábamos: "joder, aquí al lado no paran de follar". Luego empezamos a discriminar, y descubrimos que era una voz de anciana. Ya nos empezaba a parecer raro que follara diez veces al día. Luego descubrimos, que después de los jadeos de vieja, sonaba el tirar de una cadena (cisterna). Más adelante, tuvimos la certeza de que su cuarto de baño estaba pared con pared con el nuestro, y entonces nos dimos cuenta de la pauta: Cada "x" horas, la vieja iba al baño, hacía esos ruidos, y luego tiraba de la cadena. Nuestra conclusión es que, o bien tiene la cadera chunga, o bien unas almorranas de caballo.
Cada dos meses hay otra pauta: el samur viene a buscarla, y la mujer monta unos shows de órdago hasta que consiguen bajarla del tercero a la calle. Todos los vecinos estamos asomados al balcón, y no aplaudimos no sé muy bien por qué, porque los chicos se lo merecen.
El padre de la vecina: No sabemos nada de él. Sólo que existe.
El querido de la vecina: Es portugués. Mide 1,50. Está calvo, pero tiene el pelo largo (a lo Segura), y siempre va con sus botas de cowboy, paseando a un ritmo lento por el barrio. Este es un hombre que viene el invierno pasado a las 5 de la mañana un día entre semana, y cuando nuestra vecina le pregunta, iracunda, que de dónde viene, él responde, impasible, que de jugar al baloncesto. Ella acepta de buen grado esta absurda contestación, y le perdona. Le perdonó hasta el día en que Lamari y yo llegamos a casa y, como si de pulgarcito nos tratáramos, seguimos el rastro que había desde el portal hasta la puerta de enfrente (donde vive la vecina), sólo que, en lugar de ser el rastro de miguitas de pan, en esta ocasión eran gotitas de sangre.
Podíamos haber pensado que alguien se había hecho una herida, pero cuando a las 2:30 de la mañana oyes a la vecina a grito pelao y llorando por el balcón: "pero sube y llévame al hospital, que me has dicho que ya que me habías pegado, me ibas a llevar al hospital. Vuelve!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no te vayas!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ", empiezas a preguntarte si debes llamar a la policía, o aquello no es asunto tuyo.
La hija de la vecina: Es una adolescente rubia de pelo lacio que viste botroncos de hebilla y siempre de negro. Si te cruzas con ella en la escalera, te saluda tímidamente, sin mirarte a los ojos, y su descender o ascender peldaños da una sensación de agradable fluidez. Sin embargo, desde casa, la oímos berrear cual cerdo en la matanza, con su palabra favorita en la boca, a saber: puta. Puta, esta tétrica damisela de las escaleras, es un vocablo que utiliza a todas horas con su madre, en cualquier tipo de discusión. Puta, en esta familia, es una expresión comodín y siempre de ida y vuelta: yo puta? Tú puta. Yo puta? no, tú puta. Puta, en este entorno, igual tiene una nueva acepción que desconozco; igual es hola, igual es buenos días, igual es cómo estás, o igual simplemente es te quiero, en cuyo caso, quizás me esté colando, y resulta que esta familia, lejos de ser disfuncional, es un modelo a seguir por todos...puta, puta, puta, puta, puta... y es que el otro día estuve en un cursillo de un nuevo tipo de terapia, en la que lo que importa es el marco contextual del paciente. Quizás sea eso. Seguro. En el contexto de esa casa, puta es algo guay.
El hijo de la vecina: Al igual que ocurre con el padre de la vecina, del hijo tampoco sabemos nada. Sin embargo, así como sabemos que el padre existe, yo no tengo tan claro que el hijo sí que lo haga. Lamari -debe ser cosa de los guionistas- ya se ha montado la historia de que es hasta camello, porque ve a muchachuelos bakalutis subir y bajar. Yo, por mi lado, es que nunca lo he visto ni oído, por lo que dudo de que exista, pero lamari dice que sí, y mi padre dice que también, y como mi padre es el portero...pues habrá que creérselo.
Y estos son nuestros vecinos del 3º derecha.
El yonki del 1º derecha es harina de otro costal. Aparte del encabezamiento de este post, sobre este tipejo os podría contar 1001 batallas como la del día que el edificio se quedó sin agua durante dos horas y empezó a gritar por el patio "aguaaaaaaaaaaa, quiero aguaaaaaaaaaaaaaaa. Aguaaaaaaaaaaaaaaaaaa, quiero aguaaaaaaaaaa", hasta que la del 2º derecha salió a la ventana del patio y dijo. -Pero se puede saber qué coño te pasa, Esteban?
- Quiero aguaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Pero que no ves que no hay agua en todo el edificio?
- Ah, pué entonces ná. Que egg que yo creía que sólo estaba yo sin agua.
También os puedo contar la del día que a las 5:00 de la mañana tenía el televisor a todo trapo y el vecino del 2º izquierda se asomó desesperado al patio y le espetó:
- Esteban, me cagüen tu puta madre!!!!! baja la tele de un puta vez.
Y al bueno de Esteban sólo se le ocurrió decir:
- Con mi madre no te metas.
- No, si tu madre es una santa, pero tú eres un cabrón.
- Ah, bueno, creía.
Y bajó el volumen del televisor.
Y ¿por qué os cuento todo esto? Pues porque hoy al entrar al portal, hasta el 2º derecha, hay un plástico que cubre toda la escalera porque han empezado a hacer unas obras en dicho piso. Todo el edifico pertenece a una compañía de seguros super potente, que tiene muchas fincas diferentes en Madrid, Valencia y Lisboa, todas en régimen de alquiler, aunque en realidad no viven de esto, sino de los seguros. El dueño de todo, sólo diré que es un tipo bastante importante, al que tengo el placer o displacer -no sabría catalogarlo- de conocer personalmente. El caso es que nos han ofrecido declarar en el juicio, y yo he dicho que paso. La del 2º izquierda, que debe haberse visto los soprano y ha aprendido el arte de la extorsión y el chantajismo, ha dicho que sí, a cambio de que le hicieran ciertas reformas. Yo, flipo!!! Claro que, no sé de que me extraño, pues esta mujer, que habla por los codos, a destiempo, y fuera de lugar, es una señora que un día me dijo que si yo era el que trabajaba en lo mismo que su nieto. Yo respondí que no sabía, que si su nieto era psicólogo entonces sí, y ella dijo"ah, pues entonces no, porque mi nieto es de esos que cuida subnormales ¿tú te crees que eso es un trabajo?".
Así que, respondiendo a Pinkocha en su comentario de mi último post, yo creo que es mejor tener un vecino psicólogo hiphopero, que semejante jauría de mandriles.
Amén.
La de enfrente vive con su madre, su padre, su querido, su hija, y su hijo. Creemos que es puta aunque no tenemos la certeza. En alguna ocasión ya hemos posteado algo sobre el vecindario -sin ir más lejos, creo que Lamari posteo hace poco sobre una discusión de esta señora con su madre y su hija-, pero lo cierto es que yo no dejo de asombrarme cuando fríamente pienso al lado de quien vivo.
La madre de la vecina: Debe ser una mujer de 158 años. Nada más mudarnos -hace ya un año y medio- oíamos regularmente un "ay, ay, ay, ay, aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyy" jadeante, y pensábamos: "joder, aquí al lado no paran de follar". Luego empezamos a discriminar, y descubrimos que era una voz de anciana. Ya nos empezaba a parecer raro que follara diez veces al día. Luego descubrimos, que después de los jadeos de vieja, sonaba el tirar de una cadena (cisterna). Más adelante, tuvimos la certeza de que su cuarto de baño estaba pared con pared con el nuestro, y entonces nos dimos cuenta de la pauta: Cada "x" horas, la vieja iba al baño, hacía esos ruidos, y luego tiraba de la cadena. Nuestra conclusión es que, o bien tiene la cadera chunga, o bien unas almorranas de caballo.
Cada dos meses hay otra pauta: el samur viene a buscarla, y la mujer monta unos shows de órdago hasta que consiguen bajarla del tercero a la calle. Todos los vecinos estamos asomados al balcón, y no aplaudimos no sé muy bien por qué, porque los chicos se lo merecen.
El padre de la vecina: No sabemos nada de él. Sólo que existe.
El querido de la vecina: Es portugués. Mide 1,50. Está calvo, pero tiene el pelo largo (a lo Segura), y siempre va con sus botas de cowboy, paseando a un ritmo lento por el barrio. Este es un hombre que viene el invierno pasado a las 5 de la mañana un día entre semana, y cuando nuestra vecina le pregunta, iracunda, que de dónde viene, él responde, impasible, que de jugar al baloncesto. Ella acepta de buen grado esta absurda contestación, y le perdona. Le perdonó hasta el día en que Lamari y yo llegamos a casa y, como si de pulgarcito nos tratáramos, seguimos el rastro que había desde el portal hasta la puerta de enfrente (donde vive la vecina), sólo que, en lugar de ser el rastro de miguitas de pan, en esta ocasión eran gotitas de sangre.
Podíamos haber pensado que alguien se había hecho una herida, pero cuando a las 2:30 de la mañana oyes a la vecina a grito pelao y llorando por el balcón: "pero sube y llévame al hospital, que me has dicho que ya que me habías pegado, me ibas a llevar al hospital. Vuelve!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no te vayas!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ", empiezas a preguntarte si debes llamar a la policía, o aquello no es asunto tuyo.
La hija de la vecina: Es una adolescente rubia de pelo lacio que viste botroncos de hebilla y siempre de negro. Si te cruzas con ella en la escalera, te saluda tímidamente, sin mirarte a los ojos, y su descender o ascender peldaños da una sensación de agradable fluidez. Sin embargo, desde casa, la oímos berrear cual cerdo en la matanza, con su palabra favorita en la boca, a saber: puta. Puta, esta tétrica damisela de las escaleras, es un vocablo que utiliza a todas horas con su madre, en cualquier tipo de discusión. Puta, en esta familia, es una expresión comodín y siempre de ida y vuelta: yo puta? Tú puta. Yo puta? no, tú puta. Puta, en este entorno, igual tiene una nueva acepción que desconozco; igual es hola, igual es buenos días, igual es cómo estás, o igual simplemente es te quiero, en cuyo caso, quizás me esté colando, y resulta que esta familia, lejos de ser disfuncional, es un modelo a seguir por todos...puta, puta, puta, puta, puta... y es que el otro día estuve en un cursillo de un nuevo tipo de terapia, en la que lo que importa es el marco contextual del paciente. Quizás sea eso. Seguro. En el contexto de esa casa, puta es algo guay.
El hijo de la vecina: Al igual que ocurre con el padre de la vecina, del hijo tampoco sabemos nada. Sin embargo, así como sabemos que el padre existe, yo no tengo tan claro que el hijo sí que lo haga. Lamari -debe ser cosa de los guionistas- ya se ha montado la historia de que es hasta camello, porque ve a muchachuelos bakalutis subir y bajar. Yo, por mi lado, es que nunca lo he visto ni oído, por lo que dudo de que exista, pero lamari dice que sí, y mi padre dice que también, y como mi padre es el portero...pues habrá que creérselo.
Y estos son nuestros vecinos del 3º derecha.
El yonki del 1º derecha es harina de otro costal. Aparte del encabezamiento de este post, sobre este tipejo os podría contar 1001 batallas como la del día que el edificio se quedó sin agua durante dos horas y empezó a gritar por el patio "aguaaaaaaaaaaa, quiero aguaaaaaaaaaaaaaaa. Aguaaaaaaaaaaaaaaaaaa, quiero aguaaaaaaaaaa", hasta que la del 2º derecha salió a la ventana del patio y dijo. -Pero se puede saber qué coño te pasa, Esteban?
- Quiero aguaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Pero que no ves que no hay agua en todo el edificio?
- Ah, pué entonces ná. Que egg que yo creía que sólo estaba yo sin agua.
También os puedo contar la del día que a las 5:00 de la mañana tenía el televisor a todo trapo y el vecino del 2º izquierda se asomó desesperado al patio y le espetó:
- Esteban, me cagüen tu puta madre!!!!! baja la tele de un puta vez.
Y al bueno de Esteban sólo se le ocurrió decir:
- Con mi madre no te metas.
- No, si tu madre es una santa, pero tú eres un cabrón.
- Ah, bueno, creía.
Y bajó el volumen del televisor.
Y ¿por qué os cuento todo esto? Pues porque hoy al entrar al portal, hasta el 2º derecha, hay un plástico que cubre toda la escalera porque han empezado a hacer unas obras en dicho piso. Todo el edifico pertenece a una compañía de seguros super potente, que tiene muchas fincas diferentes en Madrid, Valencia y Lisboa, todas en régimen de alquiler, aunque en realidad no viven de esto, sino de los seguros. El dueño de todo, sólo diré que es un tipo bastante importante, al que tengo el placer o displacer -no sabría catalogarlo- de conocer personalmente. El caso es que nos han ofrecido declarar en el juicio, y yo he dicho que paso. La del 2º izquierda, que debe haberse visto los soprano y ha aprendido el arte de la extorsión y el chantajismo, ha dicho que sí, a cambio de que le hicieran ciertas reformas. Yo, flipo!!! Claro que, no sé de que me extraño, pues esta mujer, que habla por los codos, a destiempo, y fuera de lugar, es una señora que un día me dijo que si yo era el que trabajaba en lo mismo que su nieto. Yo respondí que no sabía, que si su nieto era psicólogo entonces sí, y ella dijo"ah, pues entonces no, porque mi nieto es de esos que cuida subnormales ¿tú te crees que eso es un trabajo?".
Así que, respondiendo a Pinkocha en su comentario de mi último post, yo creo que es mejor tener un vecino psicólogo hiphopero, que semejante jauría de mandriles.
Amén.
viernes, 14 de noviembre de 2008
con el gustillo...
Superada cierta culpabilidad por haber dejado de escribir en el blog, empecé a pillarle el gustillo a eso de no tener que estar pendiente de comentarios, actualizaciones, contestaciones y demás dimes y diretes.
me consta que muchos/as de vosotros/as (no sé para qué huevos pongo lo de la barrita y la "a" si sois todas tías), os habéis planteado esto del blog como si fuera un trabajo más. Quizás, probablemente, esta sea la mejor forma de planteárselo, es decir, lunes y jueves, por ejemplo, de tal hora a tal otra, actualizo y hago la ronda. Bueno, es una posibilidad, pero yo nunca me he caracterizado por la organización, la verdad.
Ahora mismo me encuentro un poco desbordado: tengo que estudiar, colocar papeles, limpiar, PLANCHAR!!!, etc. Hay tantas cosas por hacer, y todas me parecen tan prioritarias, que no sé por dónde empezar. Siempre me río de María y sus listas pero se me antoja como la posibilidad más plausible para salir de este pequeño atolladero en el que me encuentro ahora mismo. Además, qué buen nombre para el blog, que a huevo me viene: si es que así no se puede...
Lo más gracioso, es que esto le ocurre mucho a mis pacientes; y yo: hazte un lista porque no es igual tenerlo rondando en la cabeza que verlo en un soporte físico. Pero ná, yo erre que erre, y es a dios rogando y con el mazo dando, o en casa de herrero, cuchillo de palo. Os dejo elegir a vosotras.
Será que estaré bajo el influjo de la depresión otoñal??? Será maravilloso volar hasta Mallorca???
Creo que me decantaré por la segunda opción: una buena escapadita aliviaría ciertas tensiones. Claro que, cualquiera se escapa, que luego te hacen volver al día siguiente para empezar un máster y, lamari bendita, que no dice nada, se traga el estrés acumulado con una pizca de sal y un toque de pimienta -amarga-.
Supongo que con este escrito hecho sin ganas me desperezo, amanezco, ¿fuerte como un Lobezno?
¿espejismo de un momento?¿palabras que se lleva el viento?¿cimientos de cemento?¿crisantemos de cementerio?¿ejercicio de aspavientos?¿inclusión en zona cero?¿lluvia de aguacero?¿destino férreo?¿languidez en todo su defecto?¿vano intento de sustento?¿inmediatez en el recuerdo?¿optimismo cruento?¿...?
me consta que muchos/as de vosotros/as (no sé para qué huevos pongo lo de la barrita y la "a" si sois todas tías), os habéis planteado esto del blog como si fuera un trabajo más. Quizás, probablemente, esta sea la mejor forma de planteárselo, es decir, lunes y jueves, por ejemplo, de tal hora a tal otra, actualizo y hago la ronda. Bueno, es una posibilidad, pero yo nunca me he caracterizado por la organización, la verdad.
Ahora mismo me encuentro un poco desbordado: tengo que estudiar, colocar papeles, limpiar, PLANCHAR!!!, etc. Hay tantas cosas por hacer, y todas me parecen tan prioritarias, que no sé por dónde empezar. Siempre me río de María y sus listas pero se me antoja como la posibilidad más plausible para salir de este pequeño atolladero en el que me encuentro ahora mismo. Además, qué buen nombre para el blog, que a huevo me viene: si es que así no se puede...
Lo más gracioso, es que esto le ocurre mucho a mis pacientes; y yo: hazte un lista porque no es igual tenerlo rondando en la cabeza que verlo en un soporte físico. Pero ná, yo erre que erre, y es a dios rogando y con el mazo dando, o en casa de herrero, cuchillo de palo. Os dejo elegir a vosotras.
Será que estaré bajo el influjo de la depresión otoñal??? Será maravilloso volar hasta Mallorca???
Creo que me decantaré por la segunda opción: una buena escapadita aliviaría ciertas tensiones. Claro que, cualquiera se escapa, que luego te hacen volver al día siguiente para empezar un máster y, lamari bendita, que no dice nada, se traga el estrés acumulado con una pizca de sal y un toque de pimienta -amarga-.
Supongo que con este escrito hecho sin ganas me desperezo, amanezco, ¿fuerte como un Lobezno?
¿espejismo de un momento?¿palabras que se lleva el viento?¿cimientos de cemento?¿crisantemos de cementerio?¿ejercicio de aspavientos?¿inclusión en zona cero?¿lluvia de aguacero?¿destino férreo?¿languidez en todo su defecto?¿vano intento de sustento?¿inmediatez en el recuerdo?¿optimismo cruento?¿...?
miércoles, 3 de septiembre de 2008
SINDROME POSTVACACIONAL
El despertador sonó a las siete y cuarto de la mañana. Se levantó de un salto como acostumbraba a hacer, porque había descubierto que si remoloneaba le sería imposible levantarse más tarde. Medio empalmado, y con los ojos aún sin abrir, se dirigió a la cocina. De manera automática llenó la cafetera de agua, metió el filtro, lo colmó de café, apretó la parte de arriba, y la puso en el fuego. Volvió al dormitorio y entró a mear en el cuarto de baño. Se mojó el dedo índice y se lo pasó por los ojos como para obligarlos a abrirse. Tiró de la cadena y salió atravesando de nuevo la estancia en la que ella aún permanecía dormida. Él esperaba ansioso a que saliera el café para encenderse el primer pitillo del día. Por alguna absurda razón, cuando empezó a fumar, se había prometido no hacerlo nunca en ayunas, y aunque en alguna ocasión había incumplido su promesa, por lo general intentaba llevarla a rajatabla. Tres sorbos de café y encendió el cigarrillo. Puso el televisor y vio el telediario matinal. Hablaban del síndrome postvacional y su sintomatología: irritabilidad, cansancio, tristeza, etc. Tomó conciencia de que era su primer día de trabajo después de su mes de vacaciones. "joder, parece que jamás me haya ido de viaje" -pensó-. Se duchó, se vistió, le dio un beso largo en la frente intentando no despertarla, y salió de casa camino a la oficina.
Cuando el ascensor llegó a la planta en la que trabajaba, se abrieron las puertas y oyó: "Cabronazo, qué moreno que estás!". Se sonrió y avanzó con paso firme y jovial a abrazarse con Manuel, Miguel, Laura, Rosa, Alfredo y demás compañeros.
Se sentó en su sitio y todo estaba tal y como él lo había dejado. La sensación le pareció inquietante. De nuevo pensó "joder, parece que jamás me haya ido de viaje". Encendió el ordenador y comprobó que tenía 283 nuevos mensajes. Se percibió un pequeño incremento de la frecuencia cardíaca y optó por preguntarle a Miguel si le apetecía bajarse a tomar un café.
Rafa, el peculiar camarero de el buendía, salió de la barra y le dio un efusivo abrazo mientras le saludaba muy a la española "¿qué pasa, hijo puta? si vienes negro, cabrón". Miguel y él hablaron de sus vacaciones, de la crisis del país, de la empresa que seguía igual que siempre, y del síndrome postvacacional. A este respecto, Miguel le comentaba que no podía dormir bien, que estaba irritable al llegar a casa, y que se encontraba terriblemente cansado. Él, por su parte, le decía que quizás estuviera un poco apenado, pero poco más.
Después de desgranar todo el correo electrónico, descubrió con alivio que sólo eran realmente importantes 25 mails. Se propuso acabar con 15 antes de la comida y 10 después. Lo consiguió y se fue a casa con la satisfacción del deber cumplido.
Aprovechando que todavía era de día, y que la temperatura debía rondar los 26 grados, decidió volver caminando a casa. Una hora más o menos. Durante el trayecto pensaba que su trabajo no le gustaba en demasía, pero tampoco era algo que se le hiciera insoportable ni mucho menos. Le parecía un trabajo entretenido por momentos, y útil para la sociedad. No había grandes cotas de estrés salvo en momentos puntuales. Se sentía bien remunerado y gozaba de grandes beneficios sociales. Además, tenía la posibilidad de jubilarse a los 50 años. Sin embargo, lo que más apreciaba, era el hecho de haber coincidido con unos compañeros estupendos con los que se llevaba fenomenal. Todos los miércoles salían a tomarse unas cañas para celebrar que ya había pasado la mitad de la semana, y el primer viernes de cada mes salían a cenar para celebrar la nómina. Contaba con muchos amigos entre los compañeros, y eso era algo que no mucha gente podía decir. Su jefe, además, era bastante bueno y comprensivo, salvo algún día en el que aparecía con el pie cambiado. En general, se sabía un tipo afortunado.
Mientras seguía caminando se sacó la camisa por fuera y se guardó la corbata en la cartera de cuero que ella le había regalado estas vacaciones . La habían comprado en un mercadillo. Él se la probó y ella le dijo que estaba guapísimo. Recordó la escena y sonrió para sí mismo. Se percató de que las dos veces que había estado triste a lo largo del día, habían sido fruto de haber recibido dos mensajes de ella. Uno decía "chupete de melón" y el otro "fragotela sin hueso de humo", a los que él había respondido respectivamente "churifuri onduluri" y "tu culito redondito que se esfuma a lo Giorgione". Sin duda esas vacaciones, como tantas otras, establecieron un código personal que nada dice a los ajenos y tanto estimula a los propios. Comprendió que su síndrome no derivaba de la vuelta al trabajo, sino de la separación de su ser amado. Anhelaba pasear de la mano con ella mientras atardecía. Vestirse con informal elegancia para salir a cenar. Despertarse excitado porque ni ella ni él tenían que hacer el desayuno y bajar corriendo para reventar a comer. Anhelaba reírse de cualquier cosa en cualquier momento con ella. Verla tomar el sol plácidamente mientras él rezongaba y juraba en hebreo porque había una avispa rondándole. Discutir en el coche porque ella le decía que mirase el paisaje y él le decía que no podía, que tenía que estar pendiente de un trápala que iba detrás de él comiéndole el culo, y que si quería que mirase el paisaje, pues que condujera ella. Anhelaba que ella se riera de él porque enfurecía cuando tenía hambre. Anhelaba ir a visitar algo que la gente decía que "es mu bonito. Eso es una maravilla que hay que verla antes de morirse", y ellos dos se miraban, se reían y decían "pues vaya mierda", y se iban a tomar un café al bar más cercano. Anhelaba estar a todas horas al lado de ella y no cansarse nunca. Verla reir, bañarse, cambiarse de ropa, ducharse, mear, untarse protector solar y body milk. Anhelaba tirarse un pedo en el coche y que ella le preguntara si se había tirado un pedete "yo? yo no, viene de fuera que están abonando" y ella contestaba "hombre, si no fuera porque estamos recorriendo la carretera de la costa, quizás hubiera colado"; entonces él se reía y ella abría la ventanilla. Anhelaba dormir a su lado como siempre, pero saber que al despertarse no se separarían en todo el día.
Al llegar a casa ella le preguntó que por qué lloraba. Él sólo acertó a contestar: Este jodido síndrome postvacacional...
martes, 5 de agosto de 2008
ADIOS AL RAP???
De un tiempo a esta parte hay voces a mi alrededor que me dicen: "¿Cuándo vas a dejar de escuchar rap?""¿Cuándo vas a madurar y escuchar música más acorde a tu edad?""¿Por qué continuas escuchando música de adolescentes?" Etc.
Yo, sinceramente, me lo flipo un poco con estos comentarios. Claro, me hace gracia que haya gente que pueda escuchar "bulería, bulería, nanananana..." que es muy maduro (?), y luego te digan que eres muy inmaduro por escuchar rap.
Siempre he supuesto que cuando tuviera 40 años ya no escucharía hip hop. No sé por qué, pero lo cierto es que desde que tenía 20-22 años, pensaba que esto tendría fecha de caducidad. De momento tengo 29, es decir, me quedan por delante varios añitos de rap según mis estimaciones, pero en los que me rodean ya han saltado las alarmas. Sin embargo, por mi parte, reflexionando sobre mi propia idea de fecha de caducidad de hip hop en mi vida, estoy llegando a una conclusión: Puede que nunca deje de escuchar hip hop. El razonamiento es sencillo:
1. Cuando era un enano me lo flipé con rap in madrid. Para el que no sepa qué es esto, era un álbum de un rap bastante casposo y poco elaborado que hicieron los pioneros de este movimiento musical en este país. Quien más, quien menos, recordará a Randy MC y su "hey, pijo, de qué vas? tanto mirarme te voy a machacar". Si bien es cierto que por calidad era un auténtico fiasco, el valor que tuvieron estos MCs fue el de ser los primeros que se atrevieron a rapear (que aunque la gente que no sabe de esto siempre dice "yo esto lo hago con la punta de la pija", lo cierto es que de fácil, nada de nada).
http://es.youtube.com/watch?v=NSpoqZVqtCg
Este vídeo me hace muchísima gracia. El caso es que si se analiza en profundidad, no dista mucho de la venerada old school americana, pero claro, lo de aquí -como siempre- es una mierda, y lo de allí -como siempre- es chachi piruli.
2. Igualmente, cuando era un enano, lo flipaba con tocata y sus luchas de breakers
http://es.youtube.com/watch?v=ebLxi9iAeb0
Desde mi punto de vista -imagino que desde el punto de vista de los detractores del rap, será todo lo contrario - este vídeo no tiene desperdicio.
3. Luego hubo un parón en el hip hop nacional. Un vacío insondable hasta que llego Kase O (violadores del verso), Mucho muchacho, o Solo los solo.
Recuerdo perfectamente que mi segundo contacto con el hip hop fue a través de una canción de Kase O que, si no estoy mal documentado, la compuso cuando tenía 15 años. La canción se llama soy de Aragón, y recuerdo que flipaba escuchando aquellos casi 6 minutos de mensaje continuo.
http://es.youtube.com/watch?v=CRf80dWO7uI&feature=related
También tenemos otro vídeo mítico de Kase cuando era un pipiolo. Ojo a la letra y al hecho de que fuera invitado a un programa infantil. Esta canción sigue siendo mítica en cualquier concierto de violadores del verso.
http://es.youtube.com/watch?v=YGIzrWOuyE8&feature=related
Me parto porque los niños están ahí como diciendo "¿quién es este pesado?¿qué será eso de Ballantine´s? Bueno, por lo menos las gafas del freaky este molan". El único que muestra algo de interés es el presentador, pero sería por mor del guión. El caso es que a mí esto me parece entrañable porque, aunque sólo fue hace diez años, era el momento en el que había que mostrarse a muerte aún a riesgo de resultar ridículo.
4. Cuando tenía 15 ó 16 añitos ya llevaba en el walkman a mucho muchacho y su "con esos ojitos". Como yo entré en la facul con 17, recuerdo que aquello del hip hop no era lo mejor que podía escuchar. Me pilló la época cantaautor, hasta el punto de que alguno que otro llegó a gustarme, aunque al final tuve que sacar pecho por mi hip hop y hip hopero me quedé. El otro día, mi primo, también de 29 años y rapero hasta le médula (pantalones anchos, camisetas XXXL, y sus Jordan en los pies, me dijo: "Primo, ¿por qué vistes como los maricones fashions si yo soy rapero gracias a ti? Todavía recuerdo el día ese que estaba en tu casa y me pusiste la canción de soy de Aragón y la rapeaste enterita de principio a fin y pensé: ostias, yo quiero ser rapero como mi primo". Pues ya ves, primito, porque lo de ser rapero debe ser algo que se lleva en el corazón.
5. Cuando le digo a mi entorno que el mensaje del hip hop me llega, no es cuestión baladí. Es que realmente me siento identificado con las letras y mensajes. Y aquí es donde se encuentra el quid de la cuestión; en el hecho de que aquellos raperos que empezaban a rapear cuando tenían 18 años que eran los mismos que yo tenía, ahora tienen los 30. Es decir que lo que pensaban con 18 era lo que yo pensaba. Lo que pensaban con 22 era lo que yo pensaba. Lo que pensaban con 25, era lo que yo pensaba. Y ahora que tengo casi 30 y ellos también, piensan de una manera próxima a la mía. Será por eso que al final me gustan los que me llevan gustando toda la vida: Violadores del verso, Tote King, Solo los solo, SFDK, Rapsusklei, y un largo etcétera, amén de los últimos que he incorporado como Elphomega, cloaka company, tres monos y otro largo etcétera.
6. Porque me hace gracia que se constate el dicho de "la ignorancia es atrevida". Me harto de escuchar el típico comentario y carente de sentido de "pero tío, el rap es una mierda. Siempre con el rollo del barrio, las tías, los tiros, en la cárcel, soy el más malo, nananana". Yo lo flipo con esto porque esto sólo está en las letras de los norteamericanos (que por cierto, no me gustan mucho). En las canciones del rap patrio puedes encontrar muchos temas diferentes. El barrio sí, pero también se habla de inmigración, del cambio climático, de amor, de política, de malos tratos, de filosofía e incluso de psicología.
7. El caso es que, aunque el hip hop norteamericano no me pirre, sí que lo hace el francés. En especial un grupo marsellés (cuna del hip hop gabacho) llamado IAM.
http://es.youtube.com/watch?v=i8-FT3FK8cw&feature=related
Obsérvese la diferencia de medios con respecto al hip hop nacional pero, claro, en Francia un grupo de rap puede ser número uno de la lista de ventas mientras que aquí, si alguno lo consigue -como violadores del verso y su último LP "vivir para contarlo"- la industria discográfica se revoluciona y hace lo imposible para que eso no sea así. Al final, gracias a Dios, no pudieron hacerlo y los VV consiguieron ser Nº1.
Estos angelitos -IAM- peinan canas ya. Los 40 los tienen todos (o casi), y ahí siguen rapeando como auténticos jabatos. Mi conclusión es sencilla: Si IAM siguen rapeando con 40 años, nada impide que los grupos españoles que ahora tienen 30, sigan rapeando dentro de diez años. Si los grupos que ahora me siguen gustando, lo hacen gracias a una evolución conjunta de pensamientos conmigo, mediada por la edad, ¿por qué no voy a esperar que dentro de diez años rapearán otro mensaje distinto que me pueda llegar?. En cualquier caso, ¿por qué yo soy el inmaduro y no el que es capaz de idolatrar a Keith Richards?¿es acaso muy maduro meterse hasta las cejas de farla con sesenta y tantos, subirse a un cocotero y romperse la crisma?¿tienen los rolling stones un mensaje muy profundo?¿lo tiene acaso loquillo (y sus 40 larguitos) y su "apoyado en la barra de un bar... somos duros de pelar..."? ¿por qué le puede seguir gustando a la gente hombres G y yo tengo que dejar de escuchar hip hop?
8. La gente confunde el hip hop con violencia. Si se pararan a escuchar las letras de algún que otro grupo, se darían cuenta que más bien al contrario. Como dice Kase O : A las personas mayores paciencia y respeto. Como dice Rapsusklei: Oye, que el respeto es lo primero. Como dice lírico: No empuje señora, bajo en la próxima, que ni usted es marquesa ni yo un miserable, mi generación suele ser más amable, más criticable pero, no escuchamos a nadie, si nos falta cariño es como si nos falta el aire. Pedimos perdón damos las gracias, salimos de apuros con algo más que acrobacias... http://es.youtube.com/watch?v=4jDtmhA2BNg
9. Por último, escucho hip hop, porque simplemente, me parece HERMOSO.
http://es.youtube.com/watch?v=Yh0EICU2ibw
Seguiré escuchando hip hop, y que nadie me diga nada.
Yo, sinceramente, me lo flipo un poco con estos comentarios. Claro, me hace gracia que haya gente que pueda escuchar "bulería, bulería, nanananana..." que es muy maduro (?), y luego te digan que eres muy inmaduro por escuchar rap.
Siempre he supuesto que cuando tuviera 40 años ya no escucharía hip hop. No sé por qué, pero lo cierto es que desde que tenía 20-22 años, pensaba que esto tendría fecha de caducidad. De momento tengo 29, es decir, me quedan por delante varios añitos de rap según mis estimaciones, pero en los que me rodean ya han saltado las alarmas. Sin embargo, por mi parte, reflexionando sobre mi propia idea de fecha de caducidad de hip hop en mi vida, estoy llegando a una conclusión: Puede que nunca deje de escuchar hip hop. El razonamiento es sencillo:
1. Cuando era un enano me lo flipé con rap in madrid. Para el que no sepa qué es esto, era un álbum de un rap bastante casposo y poco elaborado que hicieron los pioneros de este movimiento musical en este país. Quien más, quien menos, recordará a Randy MC y su "hey, pijo, de qué vas? tanto mirarme te voy a machacar". Si bien es cierto que por calidad era un auténtico fiasco, el valor que tuvieron estos MCs fue el de ser los primeros que se atrevieron a rapear (que aunque la gente que no sabe de esto siempre dice "yo esto lo hago con la punta de la pija", lo cierto es que de fácil, nada de nada).
http://es.youtube.com/watch?v=NSpoqZVqtCg
Este vídeo me hace muchísima gracia. El caso es que si se analiza en profundidad, no dista mucho de la venerada old school americana, pero claro, lo de aquí -como siempre- es una mierda, y lo de allí -como siempre- es chachi piruli.
2. Igualmente, cuando era un enano, lo flipaba con tocata y sus luchas de breakers
http://es.youtube.com/watch?v=ebLxi9iAeb0
Desde mi punto de vista -imagino que desde el punto de vista de los detractores del rap, será todo lo contrario - este vídeo no tiene desperdicio.
3. Luego hubo un parón en el hip hop nacional. Un vacío insondable hasta que llego Kase O (violadores del verso), Mucho muchacho, o Solo los solo.
Recuerdo perfectamente que mi segundo contacto con el hip hop fue a través de una canción de Kase O que, si no estoy mal documentado, la compuso cuando tenía 15 años. La canción se llama soy de Aragón, y recuerdo que flipaba escuchando aquellos casi 6 minutos de mensaje continuo.
http://es.youtube.com/watch?v=CRf80dWO7uI&feature=related
También tenemos otro vídeo mítico de Kase cuando era un pipiolo. Ojo a la letra y al hecho de que fuera invitado a un programa infantil. Esta canción sigue siendo mítica en cualquier concierto de violadores del verso.
http://es.youtube.com/watch?v=YGIzrWOuyE8&feature=related
Me parto porque los niños están ahí como diciendo "¿quién es este pesado?¿qué será eso de Ballantine´s? Bueno, por lo menos las gafas del freaky este molan". El único que muestra algo de interés es el presentador, pero sería por mor del guión. El caso es que a mí esto me parece entrañable porque, aunque sólo fue hace diez años, era el momento en el que había que mostrarse a muerte aún a riesgo de resultar ridículo.
4. Cuando tenía 15 ó 16 añitos ya llevaba en el walkman a mucho muchacho y su "con esos ojitos". Como yo entré en la facul con 17, recuerdo que aquello del hip hop no era lo mejor que podía escuchar. Me pilló la época cantaautor, hasta el punto de que alguno que otro llegó a gustarme, aunque al final tuve que sacar pecho por mi hip hop y hip hopero me quedé. El otro día, mi primo, también de 29 años y rapero hasta le médula (pantalones anchos, camisetas XXXL, y sus Jordan en los pies, me dijo: "Primo, ¿por qué vistes como los maricones fashions si yo soy rapero gracias a ti? Todavía recuerdo el día ese que estaba en tu casa y me pusiste la canción de soy de Aragón y la rapeaste enterita de principio a fin y pensé: ostias, yo quiero ser rapero como mi primo". Pues ya ves, primito, porque lo de ser rapero debe ser algo que se lleva en el corazón.
5. Cuando le digo a mi entorno que el mensaje del hip hop me llega, no es cuestión baladí. Es que realmente me siento identificado con las letras y mensajes. Y aquí es donde se encuentra el quid de la cuestión; en el hecho de que aquellos raperos que empezaban a rapear cuando tenían 18 años que eran los mismos que yo tenía, ahora tienen los 30. Es decir que lo que pensaban con 18 era lo que yo pensaba. Lo que pensaban con 22 era lo que yo pensaba. Lo que pensaban con 25, era lo que yo pensaba. Y ahora que tengo casi 30 y ellos también, piensan de una manera próxima a la mía. Será por eso que al final me gustan los que me llevan gustando toda la vida: Violadores del verso, Tote King, Solo los solo, SFDK, Rapsusklei, y un largo etcétera, amén de los últimos que he incorporado como Elphomega, cloaka company, tres monos y otro largo etcétera.
6. Porque me hace gracia que se constate el dicho de "la ignorancia es atrevida". Me harto de escuchar el típico comentario y carente de sentido de "pero tío, el rap es una mierda. Siempre con el rollo del barrio, las tías, los tiros, en la cárcel, soy el más malo, nananana". Yo lo flipo con esto porque esto sólo está en las letras de los norteamericanos (que por cierto, no me gustan mucho). En las canciones del rap patrio puedes encontrar muchos temas diferentes. El barrio sí, pero también se habla de inmigración, del cambio climático, de amor, de política, de malos tratos, de filosofía e incluso de psicología.
7. El caso es que, aunque el hip hop norteamericano no me pirre, sí que lo hace el francés. En especial un grupo marsellés (cuna del hip hop gabacho) llamado IAM.
http://es.youtube.com/watch?v=i8-FT3FK8cw&feature=related
Obsérvese la diferencia de medios con respecto al hip hop nacional pero, claro, en Francia un grupo de rap puede ser número uno de la lista de ventas mientras que aquí, si alguno lo consigue -como violadores del verso y su último LP "vivir para contarlo"- la industria discográfica se revoluciona y hace lo imposible para que eso no sea así. Al final, gracias a Dios, no pudieron hacerlo y los VV consiguieron ser Nº1.
Estos angelitos -IAM- peinan canas ya. Los 40 los tienen todos (o casi), y ahí siguen rapeando como auténticos jabatos. Mi conclusión es sencilla: Si IAM siguen rapeando con 40 años, nada impide que los grupos españoles que ahora tienen 30, sigan rapeando dentro de diez años. Si los grupos que ahora me siguen gustando, lo hacen gracias a una evolución conjunta de pensamientos conmigo, mediada por la edad, ¿por qué no voy a esperar que dentro de diez años rapearán otro mensaje distinto que me pueda llegar?. En cualquier caso, ¿por qué yo soy el inmaduro y no el que es capaz de idolatrar a Keith Richards?¿es acaso muy maduro meterse hasta las cejas de farla con sesenta y tantos, subirse a un cocotero y romperse la crisma?¿tienen los rolling stones un mensaje muy profundo?¿lo tiene acaso loquillo (y sus 40 larguitos) y su "apoyado en la barra de un bar... somos duros de pelar..."? ¿por qué le puede seguir gustando a la gente hombres G y yo tengo que dejar de escuchar hip hop?
8. La gente confunde el hip hop con violencia. Si se pararan a escuchar las letras de algún que otro grupo, se darían cuenta que más bien al contrario. Como dice Kase O : A las personas mayores paciencia y respeto. Como dice Rapsusklei: Oye, que el respeto es lo primero. Como dice lírico: No empuje señora, bajo en la próxima, que ni usted es marquesa ni yo un miserable, mi generación suele ser más amable, más criticable pero, no escuchamos a nadie, si nos falta cariño es como si nos falta el aire. Pedimos perdón damos las gracias, salimos de apuros con algo más que acrobacias... http://es.youtube.com/watch?v=4jDtmhA2BNg
9. Por último, escucho hip hop, porque simplemente, me parece HERMOSO.
http://es.youtube.com/watch?v=Yh0EICU2ibw
Seguiré escuchando hip hop, y que nadie me diga nada.
jueves, 20 de marzo de 2008
LA SONRISA DEL MEDIOCRE
Allá por noviembre, el televisor que lamari y yo habíamos robado a mis padres -una sony negra de unos 15 años-, decidió que sería la última noche que nos obsequiaría con las magníficas imágenes que ofrecen "las trinitron". Efectivamente, a la mañana siguiente aquel televisor no iba ni "palante ni patrás". Voto a dios que probamos todas las formas y maneras posibles para que aquello funcionara, pero no hubo modo alguno. Estuvimos unas tres semanas sin la caja tonta.
Durante la primera semana estuvimos pensando si arreglarla o no. Decidimos que por lo que nos iba a costar, nos podríamos comprar uno de esos televisores nuevecitos, planos y con su TDT de serie y necesario para poder disfrutar de la parrilla televisiva en el 2010.
Aprovechando que era la semana de la electrónica (o algo así) en el corte inglés, me encaminé hacia el centro comercial en cuestión con carta blanca para elegir lo que quisiera por parte de lamari. Rub, que en ocasiones enloquece con los aparatitos electrónicos, flipaba sobremanera viendo tantas imágenes a la vez. Como la economía no era -y no es- boyante, Rub sólo flipaba entonces con tres imágenes de tres televisores de la clase, digamos, económica. El presupuesto daba para poco, por lo que me encontraba dividido entre un samsung pequeño pero de buena calidad que costaba unos 550€ y un LG de más pulgadas aunque de calidad algo inferior, por 600 loritos. Finalmente llamé a lamari para consultar. En esas estaba cuando mis ojos se clavaron en una maravilla de 42" LG que estaba de super ofertón en 650 eypos. Como yo soy rígido y espartano, lo que podemos traducir por "si no se puede, no se puede (de hecho llevo con los mismos 3 vaqueros desde hace 4 años. Suerte que tengo un tipín que hace que parezca que porto los mejores pantalones jamás creados)", estaba convencido de llevarme el samsung y ahorrarme 50 pavitos, cuando lamari pronunció la frase que me abrió el cielo: "tú eres tonto??? anda, no seas cutre y compra la grande, que por 100 euros no nos vamos a quedar sin comer".
Cuando trajeron aquel bicho a casa, estábamos con la fiebre de Los Soprano (no veo la hora de poder ver la última temporada). Es cierto que la calidad de estos nuevos televisores no es la misma que la de los antiguos (a menos que te compres un plasma de 3000 eurazos y no un LCD de categoría economía para pobres), pero 42" son 42", y la sensación de ver a Tony Soprano en grande no tiene precio. Se me ocurrió que era una lástima no tener una play station para poder jugar al fórmula uno teniendo aquel gigantesco artefacto, pero entonces pensé que en marzo volvería el mundial de dicho deporte: DIOS MÍO, VOY A VER A FERNANDO ALONSO CASI A TAMAÑO NATURAL!!!!!!!!!!!!!!!!! Desde que aquel pensamiento atravesó mi cabeza, no he visto la hora de que que llegara el dichoso campeonato.
El jueves pasado mi madre cumplió 50 años. Como ahora parece estar de moda lo de celebrar a lo grande los cumpleaños que acaban en cero, después de muchos dimes y diretes, decidimos regalarle a mi madre una fiesta sorpresa en mi casa. Mi madre ahora está dando clases de baile y su ilusión es poder salir por ahí a bailar y poner en práctica todo lo aprendido (normal), por lo que el plan era citarla a las 21:00, estar aquí hasta las 23.00-24:00 y que se fuera con sus amigos a bailar un rato. "Bien! -pensé- así me puedo acostar relativamente pronto y levantarme a las 5:30 para poder ver lo que llevo tantos meses esperando".
La fiesta fue tan sorpresa que mi madre, no es que viniera hecha una gitana, pero pensó que sus ropajes no eran los apropiados para salir de marcha (?). Estos viejunos son de un raro...; así que decidieron alargar la fiesta hasta las 3:30 de la mañana.
Yo no me di por vencido: "lamari, en cuanto suene el despertador dentro de dos horas, tú me despiertas aunque sea a hostias, ok?". lamari, que ya se lo sabe del año pasado, me despierta de una forma que a mí me hace gracia. Básicamente se dedica a aporrearme la cara mientras grita adormecida "Alonso, alonso, alonso,..." Es que yo duermo pocas horas, pero muy profundo.
Quien más, quien menos, algo sabe de fórmula uno y de todo el cotarro que se montó el año pasado entre Alonso, Hamilton, y el patrón de la escudería McClaren Mercedes, Ron Dennis. Básicamente, por si hay algún despistado/a, lo que ocurrió es que Ron fichó al campeón del mundo -Alonso-, y le dejó de lado por mimar a un novato -Hamilton-, que, si bien es cierto que es muy bueno, y acabará, tarde o temprano, siendo campeón del mundo, no estaba preparado el año pasado para poder serlo como así quedó patente en la penúltima y última carrera del campeonato, donde no pudo aguantar la presión. Después, consiguieron hacerle la vida imposible a Fernando hasta que acabó por irse a Renault.
Dado que el coche que, por el momento, lleva Alonso no corre ná de ná, me pregunté, mientras me quitaba las legañas, si habría merecido la pena el dormir dos horas. Después de una de las carreras más accidentadas que se recuerdan en la F1 (de hecho está en el top 3 de carreras accidentadas), Alonso estaba cuarto y le perseguía su sustituto en Mercedes Heiki Kovalainen. Alonso, como ya he dicho, lleva un coche que no corre. Por el contrario, mercedes tiene un pepino considerable que, para que os hagáis una idea, le saca 12 Km/h a renault en el paso por curva. Total, que allí estaba Alonso intentando por todos los medios que Heiki no le adelantara, aunque aquello se tornaba una misión imposible. Efectivamente, a dos vueltas del final, Heiki, aprovechando su infinita potencia con respecto a renault, adelantó a Fernando Alonso. En ese momento, el realizador, que no lo estaba haciendo nada bien, decidió que iba a pinchar la cámara que enfocaba a Ron Dennis. y allí estaba el buen señor, sonriendo y disfrutando de ver cómo su nuevo piloto, humillaba a su ex-piloto pasándole por encima como un torbellino.
Heiki, abrumado por la "proeza" de adelantar a un campeón del mundo que conduce un seat 127, se debió poner nervioso y apretó el botón limitador de velocidad, propiciando que en la última vuelta, Fernando le devolviera la moneda. Ron, el mediocre por excelencia, dejó de sonreir.
Yo me pregunto si este hombre se tiene por caballero inglés, por gentleman. Yo creo que no, porque no hay nada peor que disfrutar de la desgracia ajena, máxime si tú has forjado una traición y una situación insostenible para un gran profesional hasta que le has hecho irse y dar un paso atrás en su trayectoria profesional. Yo creo que no hay nada peor que la SONRISA DE UN MEDIOCRE.
viernes, 7 de marzo de 2008
MOROS Y CRISTIANOS
Hace poco comenté en un blog - en el de Sol, si no recuerdo mal ( www.misacuerdosydesacuerdos.blogspot.com )- que uno de mis mejores amigos y yo manejamos el concepto de "maricón reculante" (los que me seguís ya sabéis que me paso las correcciones políticas por ahí...). Resumiendo podríamos decir que un maricón reculante es alguien cobarde y rastrero que te va de buenas y por detrás te la clava; la puñalada.
Hace poco lamari comentó en su blog ( www.fruttidimari.blogspot.com ) que los psicólogos no manejamos las categorías de bien o mal. Es cierto, en NUESTRO TRABAJO no podemos manejar dichas categorías, no podemos juzgar. De hecho, en mi curro me las veo a diario con puteros, fascistas, machistas, racistas, adúlteros, egoístas, malas personas, etc., y yo les pongo mi mejor cara, sin entrar a valorar si eso está bien o está mal. Sin embargo, en mi día a día, soy el rey de los polos. Maniqueo y juzgador. Bien o mal. Alfa y omega. Principio y fin. Real Madrid o Barcelona.
Lamari no vota. Suele decir que no le gusta nadie. Yo voto. Suelo decir que me gusta mucho uno. Lamari no vota. Suele decir que no tengo ni idea de política y que no entiende mis razonamientos al respecto. Yo voto. Suelo decir que yo sólo entiendo de acciones, de resultados, y de tradición familiar, por lo que voto al que creo que es con el que mejor vivo. Lamari no vota. Suele decir que no le hace ninguna ilusión. Yo voto. Suelo decir que me encanta cuando dicen mi nombre y apostillan "vota". lamari no vota. Suele decir que qué más le da a ella que en España no se pudiera votar durante la dictadura. Yo voto. Suelo decir que si viviéramos en dictadura anhelaríamos ese derecho. lamari no vota. Suele decir que su vida seguirá igual. Yo voto. Suelo decir que soy maniqueo, que o conmigo o contra mí.
Supongo que es cierto que yo de política ni flowers, pero soy un demócrata convencido. Creo en la democracia. Creo que la democracia derrotará, tarde o temprano, a esos maricones reculantes llamados etarras.
Así como creo en la democracia, no creo en ningún tipo de terrorismo, pero habré de decir que admiro -no creo en él- el terrorismo musulmán. Me explico:
Hoy han matado a Isaías Carrasco. Isaías, por lo visto, era un ex-concejal del PSOE en el País Vasco, que había abandonado la política por la presión a la que se encontraba sometido. De por sí, este hecho ya es lo suficientemente triste. Ahora trabajaba en un puesto de peaje (fijaros, el típico curro que todo el mundo dice "joder, debe ser horrible trabajar en un sitio así"). Isaías tenía 42 años y 3 hijos. Hoy le han matado descerrajándole 5 disparos por la espalda, a escasos metros de su madre, y su asesino iba ataviado con una barba postiza. Hay que ser muy, pero que muy maricón reculante, para matar así por ideología política. Igual de patético y cobardoide me parece poner bombas en los lugares de máximo turismo. ¿Qué culpa tienen los turistas de que tengamos entre nosotros una panda de mierdas de semejante calibre?
Si realmente estuvieran convencidos de lo que piensan (o les han hecho pensar, no entro a valorar su pobre interconexión neuronal, simplemente valoro lo simplista de sus conductas), matarían como es debido y a quien es debido. Por mí, y como, repito, soy maniqueo, que vivan los GAL. Como ya dije hace tiempo en un post, adoro el SELUR (servicio de limpieza urgente), y tengo entendido que este cuerpo, que no hace si no que limpiar mierda a toda velocidad, recoge su filosofía de la de los GAL.
OJO, que no voy a defender en ningún caso a los terroristas musulmanes -Igual de mierderos me parecen unos que otros-, pero reconozco que lo que estos hacen es un terrorismo más de ley, más auténtico. No apruebo bajo ningún concepto, la cantidad de muertos provocados en el 11-S, 11-M, y el de Londres, que desconozco su fecha, pero reconozco que los musulmanes, entregan su vida por aquello en lo que piensan o creen (y tampoco entro a valorar, nuevamente, si se lo han hecho pensar). Por ejemplo, el hecho de que alguien se inmole para matar a Benazir Bhutto, tiene, desde mi punto de vista, más sentido que asesinar a un cobrador de peajes. Es un acto mucho más lógico, valiente y auténtico que ponerse una barba postiza (por favor, es que esto es como de película de serie B), y pegarle 5 tiros a traición a un tío desarmado que iba a coger el coche para ir a su humilde puesto de trabajo.
Alguna vez he tenido el displacer de encontrarme con algún vasco que defiende semejantes actos mierderos. Como la conversación se sube de tono rapidísimamente ( a pesar de que yo soy un tío sosegado para las discusiones ), parece ser que estos cachorros de ETA -así los llaman aunque yo abogo por chupapollas de ETA - deben estar entrenados para decir la frase estrella que te deja con la boca cerrada: "mira, es un problema demasiado complejo que tú no puedes entender porque no has nacido allí". Claro, qué dices ante semejante imbecilidad??? Pues nada. Debe ser que como ellos son idiotas, y no parecen saber pensar por sí mismos, se deben creer que todos somos iguales.
Real Madrid o Barcelona:
- El Madrid ha perdido con el Barça.
- Bueno, ha perdido, pero han controlado el centro del campo, se han movido mucho mejor entre líneas, han dominado la posesión del balón, han achicado espacios de manera muy coordinada, se han mostrado muy consistentes en defensa, ...
- Sí, vale, pero han perdido, no? - dijo ella, que no entendían mucho de fútbol, con cierto deje de inseguridad en la voz-.
- Mira, es un problema demasiado complejo que tú no puedes entender porque no has visto fútbol en tu vida.
Qué tenía que entender de fútbol ella, si el Real Madrid había perdido 1-0 y habían caído eliminados.
Qué tengo que entender del conflicto vasco, chupapollas de De Juana Chaos o cualquier otro mierda, si hoy ha muerto un padre de 3 hijos que iba a estar 8 horas cobrando peajes?
Hace poco lamari comentó en su blog ( www.fruttidimari.blogspot.com ) que los psicólogos no manejamos las categorías de bien o mal. Es cierto, en NUESTRO TRABAJO no podemos manejar dichas categorías, no podemos juzgar. De hecho, en mi curro me las veo a diario con puteros, fascistas, machistas, racistas, adúlteros, egoístas, malas personas, etc., y yo les pongo mi mejor cara, sin entrar a valorar si eso está bien o está mal. Sin embargo, en mi día a día, soy el rey de los polos. Maniqueo y juzgador. Bien o mal. Alfa y omega. Principio y fin. Real Madrid o Barcelona.
Lamari no vota. Suele decir que no le gusta nadie. Yo voto. Suelo decir que me gusta mucho uno. Lamari no vota. Suele decir que no tengo ni idea de política y que no entiende mis razonamientos al respecto. Yo voto. Suelo decir que yo sólo entiendo de acciones, de resultados, y de tradición familiar, por lo que voto al que creo que es con el que mejor vivo. Lamari no vota. Suele decir que no le hace ninguna ilusión. Yo voto. Suelo decir que me encanta cuando dicen mi nombre y apostillan "vota". lamari no vota. Suele decir que qué más le da a ella que en España no se pudiera votar durante la dictadura. Yo voto. Suelo decir que si viviéramos en dictadura anhelaríamos ese derecho. lamari no vota. Suele decir que su vida seguirá igual. Yo voto. Suelo decir que soy maniqueo, que o conmigo o contra mí.
Supongo que es cierto que yo de política ni flowers, pero soy un demócrata convencido. Creo en la democracia. Creo que la democracia derrotará, tarde o temprano, a esos maricones reculantes llamados etarras.
Así como creo en la democracia, no creo en ningún tipo de terrorismo, pero habré de decir que admiro -no creo en él- el terrorismo musulmán. Me explico:
Hoy han matado a Isaías Carrasco. Isaías, por lo visto, era un ex-concejal del PSOE en el País Vasco, que había abandonado la política por la presión a la que se encontraba sometido. De por sí, este hecho ya es lo suficientemente triste. Ahora trabajaba en un puesto de peaje (fijaros, el típico curro que todo el mundo dice "joder, debe ser horrible trabajar en un sitio así"). Isaías tenía 42 años y 3 hijos. Hoy le han matado descerrajándole 5 disparos por la espalda, a escasos metros de su madre, y su asesino iba ataviado con una barba postiza. Hay que ser muy, pero que muy maricón reculante, para matar así por ideología política. Igual de patético y cobardoide me parece poner bombas en los lugares de máximo turismo. ¿Qué culpa tienen los turistas de que tengamos entre nosotros una panda de mierdas de semejante calibre?
Si realmente estuvieran convencidos de lo que piensan (o les han hecho pensar, no entro a valorar su pobre interconexión neuronal, simplemente valoro lo simplista de sus conductas), matarían como es debido y a quien es debido. Por mí, y como, repito, soy maniqueo, que vivan los GAL. Como ya dije hace tiempo en un post, adoro el SELUR (servicio de limpieza urgente), y tengo entendido que este cuerpo, que no hace si no que limpiar mierda a toda velocidad, recoge su filosofía de la de los GAL.
OJO, que no voy a defender en ningún caso a los terroristas musulmanes -Igual de mierderos me parecen unos que otros-, pero reconozco que lo que estos hacen es un terrorismo más de ley, más auténtico. No apruebo bajo ningún concepto, la cantidad de muertos provocados en el 11-S, 11-M, y el de Londres, que desconozco su fecha, pero reconozco que los musulmanes, entregan su vida por aquello en lo que piensan o creen (y tampoco entro a valorar, nuevamente, si se lo han hecho pensar). Por ejemplo, el hecho de que alguien se inmole para matar a Benazir Bhutto, tiene, desde mi punto de vista, más sentido que asesinar a un cobrador de peajes. Es un acto mucho más lógico, valiente y auténtico que ponerse una barba postiza (por favor, es que esto es como de película de serie B), y pegarle 5 tiros a traición a un tío desarmado que iba a coger el coche para ir a su humilde puesto de trabajo.
Alguna vez he tenido el displacer de encontrarme con algún vasco que defiende semejantes actos mierderos. Como la conversación se sube de tono rapidísimamente ( a pesar de que yo soy un tío sosegado para las discusiones ), parece ser que estos cachorros de ETA -así los llaman aunque yo abogo por chupapollas de ETA - deben estar entrenados para decir la frase estrella que te deja con la boca cerrada: "mira, es un problema demasiado complejo que tú no puedes entender porque no has nacido allí". Claro, qué dices ante semejante imbecilidad??? Pues nada. Debe ser que como ellos son idiotas, y no parecen saber pensar por sí mismos, se deben creer que todos somos iguales.
Real Madrid o Barcelona:
- El Madrid ha perdido con el Barça.
- Bueno, ha perdido, pero han controlado el centro del campo, se han movido mucho mejor entre líneas, han dominado la posesión del balón, han achicado espacios de manera muy coordinada, se han mostrado muy consistentes en defensa, ...
- Sí, vale, pero han perdido, no? - dijo ella, que no entendían mucho de fútbol, con cierto deje de inseguridad en la voz-.
- Mira, es un problema demasiado complejo que tú no puedes entender porque no has visto fútbol en tu vida.
Qué tenía que entender de fútbol ella, si el Real Madrid había perdido 1-0 y habían caído eliminados.
Qué tengo que entender del conflicto vasco, chupapollas de De Juana Chaos o cualquier otro mierda, si hoy ha muerto un padre de 3 hijos que iba a estar 8 horas cobrando peajes?
lunes, 3 de marzo de 2008
Cuatro mujeres y un destino.
El otro día cuatro mujeres siguieron un mismo destino: la muerte. Cuatro. Cuatro. Cuatro. Cuatro.
El otro día, una compañera de Lamari, me preguntó a qué me dedicaba. Cuando le dije mi profesión me dijo ¿cómo haces para no llevarte los problemas de tus pacientes a casa? Yo le contesté la verdad "básicamente por dos motivos. 1) porque para problemas que me incordien ya están los míos y 2) porque cuando eres psicólogo te das cuenta de que casi siempre, tus pacientes hacen o han hecho por ser víctimas de sus propios problemas". Puntualicé lo de casi siempre porque, es cierto que muchas veces tus pacientes son víctimas de una serie de circunstancias que no pueden controlar.
Mi trabajo es solucionarle la vida a la gente (esto es muy gracioso cuando, a duras penas, puedes llevar las riendas de tu vida). Como los pacientes vienen derivados, y debidamente medicados, del psiquiatra, me comentan que el psiquiatra, casi automáticamente, les dice: lo que tienes que hacer es dejar tu trabajo y tu pareja. Claro, es cierto, si la mayoría de mis pacientes dejaran su trabajo y a sus parejas, se les resolverían muchos problemas. Yo entro en acción cuando dejar el trabajo y tu pareja -es decir, dejar el 95% de tu vida, es decir, cambiar de vida- no es posible y hay que minimizar el impacto negativo que estos dos factores tienen en tu vida. Intentar, de uno u otro modo, que el paciente cambie de óptica y/o conductas que están provocando un desajuste en su vida. ¿cómo se consigue esto? Si alguien lo sabe, que me lo ponga en un comentario.
Hay una cosa que no le dije a la compañera de lamari. Le dije que no me llevo los problemas de mis pacientes a casa, pero no le dije que me llevo todos los días una terrible sensación de desasosiego. ¿Qué puedes esperar cuando en una tarde te entran cuatro pacientes nuevos, uno detrás de otro, y ante la pregunta ¿qué te ocurre?, todos dicen lo mismo? Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. Ansiedad. ¿Qué puedes esperar cuando en una tarde (otra distinta) te entran cuatro pacientes nuevos, uno detrás de otro, y ante la pregunta ¿qué te ocurre?, todos dicen lo mismo? Estrés. Estrés. Estrés. Estrés.
Ansiedad y estrés, aunque diferentes, podrían considerarse dos caras de la misma moneda. La ansiedad, a secas, es más compleja. El estrés puede producir ansiedad, aunque en este caso, la ansiedad, tiene mejor pronóstico, pues tendremos cercada la causa motora. Lo que ocurre, básicamente, es que el sujeto está percibiendo que los recursos con los que cuenta, no son suficientes para afrontar las demandas del ambiente. La pregunta que yo me hago, el problema que realmente me llevo a casa es ¿qué cojones ocurre en esta sociedad que andamos todos, incluido un servidor, como pollo sin cabeza? Esto es lo que me acecha en la cabeza por las noches antes de conciliar el sueño.
Dicen que ser psicólogo no tiene futuro. Que es difícil trabajar de ello. Es verdad, yo puedo considerarme un "privilegiado", pero no será por falta de mercado, la verdad.
Hay un concepto que la gente de a pie no suele manejar "la ansiedad del psicólogo". En consulta, en ocasiones, se sufre. Yo sufro per se, por neurótico, y me emparanoio en pajas existenciales descomunales y arbitrarias que no me conducen a ningún lado. El otro día, aprovechando que tengo un paciente de 80 años, le pregunté, como para mitigar mi ansiedad, si esto de la violencia de género había ocurrido siempre y nunca se le había dado bombo en los medios de comunicación, o simplemente era algo nuevo.
-... no, no, no, esto es una cosa de ahora. Yo no sé por qué hay tantísimos imbéciles...
Será que la reciente afición por la fórmula uno, nos hace ir a 300Km. por hora en esta sociedad. Tal vez. Quizás, por ir tan rápido, se me olvidó decirle a la compañera de lamari que el día que le pregunté eso a aquel paciente, el problema que me llevé a casa fue "Yo no sé por qué hay tantísimos imbéciles... que MATAN"
¿Cómo es posible que haya cuatro imbéciles que hagan lo mismo en un día?
viernes, 15 de febrero de 2008
Corriendo, que es gerundio...
Ahora mismo, todas las féminas, a pasarse por el blog de Zampa:
Tomarlo como un manual de instrucciones y no malinterpretar nada. Yo no comulgo con todos los puntos, pero casi... Por ejemplo, yo tengo más zapatos que lamari, me gusta ir de compras y no me gusta la cerveza.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Últimas frases que me han gustado.
Debe ser que le cogí el gustillo a aquello de ir con los ojos bien abiertos y lo he hecho extensible a otros sentidos. Ahora también voy con los oídos bien abiertos y he hecho una pequeña selección de, como reza el título del post, ÚLTIMAS FRASES QUE ME HAN GUSTADO.
Allá van:
1. Me pones un whopper doble sin carne, por favor?
2. Ahora resulta que tú te acuestas con otro y aquí no ha pasado nada, no? ¿qué somos? ¿franceses?
3. ¿pero dónde vas, desustanciado?
4. Ay, me he debido partir el alma.
5. Aunque viva en España, si me gustaran los toros, sería vaca.
6. Sí? pues mira, un metro sesenta de polla para tu boca (esta es cortesía de mi padre durante el transcurso de una discusión con un negrazo borracho de 1,90 que previamente le dijo: mira, gilipollas, 1,90 y una polla que me vas a comer. Mi padre, como mide 1,60, le dijo la frase señalándose de cabeza a pies. Como mostrándole el género typical spanish).
7. Existen las guerras ¿para qué? si al final todos nos vamos a morir sin que nadie nos mate.
8. Desde que me he comprado la play soy más feliz porque pienso menos.
9. Julieta, hice que te corrieras en un Alfa Romeo.
10. Amor: todos los caminos conducen a él si le das la vuelta al palabro.
domingo, 10 de febrero de 2008
No sopor..., no sopor..., no sopor...qué sopor!!!
Ely, de www.miblogeselblog.blospot.com, me ha nominado a un MEME. Ya le he dejado un comentario, especificándole que esta vez lo haré, pero que en el futuro se abstenga de volver a nominarme. Esto va por toooooooooooodos los bloggers de la blogosphera. No es cuestión de ser borde, sino de que no me gusta hacer este tipo de cosas.
El caso es que hay que decir 6 manías que tengas. Yo he interpretado que tener manía a algo, es igual que decir que no soportas algo. El resto del MEME, me lo voy a fumar, es decir, que no voy a nominar, ni voy a enlazar, ni nada que se le asemeje.
Bueno, voy "pallá":
MIS MANÍAS O MIS NO SOPORTAR HISTORIAS:
1-. No soporto a Joaquín Sabina cantando aquello de "no sopor, no sopor, no soporto el rap". En realidad no soporto a este tío en general porque me resulta un payaso de los pies a la cabeza, pero que critique un estilo musical desde la soberbia de una carrera musical consolidada, me parece algo deleznable. Por lo menos el rap es una música que llega a los adolescentes y, como dice lírico de violadores del verso en una de sus canciones "sé que hay chavales diciendo no lo hice, porque el lírico lo dijo", y esto es más de lo que este crápula, que trás su angina de pecho fardaba de fumar mientras follaba (ya hay que ser guarro, cerdo e inconsciente), ha conseguido con su música de viciosillo. En realidad no me cae tan mal, me resulta indiferente, pero no entiendo ese ataque gratuito a algo diferente a lo suyo.
2-. No soporto el rito femenino del pagar. Me explico. Si tú estás en una cola para pagar, detrás de una chica o señora (generalmente suelen ser más estas últimas), ésta no lleva el dinero ni la cartera preparada. Cuando le dicen el importe empieza el show: deja el bolso encima del mostrador, busca y rebusca la cartera, la saca, la abre, saca la tarjeta, cuando la va a entregar suele pensar que es mejor pagar en efectivo y la guarda, busca los billetes, se da cuenta de que no tiene suficiente cash y vuelve a sacar la tarjeta, el dependiente le pide el DNI y no sabe dónde lo tiene, lo encuentra y lo entrega, revisa la boleta del datáfono antes de firmarla, suele preguntar alguna chorradita sobre la boleta en cuestión, y ahora empieza lo realmente desesperante. En lugar de apartarse y guardar todo tranquilamente donde no molesten, estas señoras comienzan la segunda parte del show: recogen la tarjeta, el DNI, lo guardan traaaaaaaaaaaannquilamente en la cartera, aprovechan a revisar algún que otro ticket que se encuentran por allí, hablan por el móvil traaaaaaaaaaaaaanquilamente, guardan la cartera en el bolso, y entonces sí, se despiden y dejan paso al de detrás.
3-. No soporto que alguien me hable cuando estoy viendo o leyendo algo que me interesa. Me pongo a morir. Sobre todo si estoy viendo algo en el televisor. Si lo que estoy viendo es la fórmula uno, en especial la salida, si me preguntas o me dices algo, te estás jugando una hostia fina.
4-. No soporto que si me quiero ir de un garito, aparezca el típico toca pelotas que te dice aquello de: No te puedes ir, si la noche acaba de empezar. Lo siento, es que no puedo. Si me quiero ir, será porque la noche para mi ya está muerta, es decir, me aburro o tengo sueño o cosas mejores que hacer, luego si me quiero ir, me quiero ir. Tú tranquilo, si me lo estuviera pasando muy bien, no me iría.
5-. No soporto que me hablen los taxistas. Yo soy bastante parlanchín, pero es entrar en un taxi y volatilizarse toda mi locuacidad. Pero nada, no hay manera, los taxistas, por h o por b, siempre me acaban hablando de alguna chorrada que me la pinfla y yo entro como un bobo.
6-. Por último, no soporto la gente que se enfada o se le va la vida en los juegos. Yo juego para divertirme, para pasármelo bien, para desestresarme, por lo que no soporto ir a jugar a algo y acabar más estresado o, lo que es peor, lesionado o enfadado. por ejemplo: hace unos meses iba a jugar al fútbol 7 con una panda internacional. Yo calentaba un poquillo y me ponía jugar relajadamente, riéndome de fallos propios y ajenos. El caso es que allí nadie se reía, sino que la gente se enfadaba si les marcaban un gol y había broncas y reproches. la penúltima vez que fuí me dieron una patada en el gemelo que me lo levantaron de golpe. La última, me vino un balón franco al borde del área y cuando iba a chutar, un zumbao vino resbalando por el suelo y me cazó en el tobillo. Pensé, sinceramente, que me lo había roto, pero todo quedó en un susto y 2 semanas de cojera. Aquel día me juré que sería el último, por lo que si alguien quiere unas adidas predator de piel, prácticamente nuevas, del 44,5, a mitad de precio (50€), se las vendo encantado. Para rematar las cosas, el otro día me encontré con D.,un amigo marroquí de la panda internacional con la que jugaba. Iba con un ojo morado y le pregunté qué le había pasado "jugando al fútbol" el lunes pasado - me dijo-. Pues eso, sin comentarios.
Y nada estas, entre otras muchas, son mis manías o cosas que no soporto.
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