martes, 30 de octubre de 2007
Mi amigo Jaime
Pero con Jaime era distinto: siempre estaba riéndome. Jaime provocaba en mí el mismo efecto que, parece ser, yo provoco en los demás. Me encantaba estar con él y la gente decía que éramos uno. Qué razón !!!!
Jaime era un tipo peculiar. Cuando empezamos la universidad yo tenía turno de tarde. Él odiaba su carrera, por lo que a las 8:00 de la mañana se presentaba en mi casa (llegué a pensar que mi madre un día lo mataba). Desayunábamos y nos descojonábamos hablando de cosas inútiles; quizás por eso me hace gracia lo de la hora chanante, porque en esencia hacen lo mismo que hacíamos Jaime y yo.
En cierta ocasión entramos a un Mc Donalds a comprarnos unos conos de helado que vendían por 50 pesetas. Como pedir "un cono de helado de 50 pesetas de esos", nos parecía muy largo, decidimos pedir "2 churrupuntrinquis de 50 pesetas de esos". AL encargado le hizo tanta gracia que nos acabó invitando. Poco después descubrimos que habían sacado unos helados llamados McFlurrys. Moriremos con el pleno convencimiento de que el encargado que nos atendió distorsionó el nombre que le dijimos y propuso llamar a estos helados McFlurrys. De ahí a la cúpula de Mc Donalds. Menudo cabrón.
Con Jaime he pasado mil y una aventuras: Fuimos al precio justo y ganamos un coche. Hicimos Kárate juntos y casi me capa de una patada en las pelotas (la única vez que me han dejado KO después de 17 años haciendo Kárate). Hemos sido monitores de campamentos de integración (con las consiguientes historietas). Y un largo etc que sería prácticamente imposible desarrollar.
Yo hice psicología y adopté el estilo de vida que prima en esa carrera, mientras que Jaime optó por empresariales con Marketing (algo muy raro en una privada), e hizo lo propio. Las dinámicas de nuestras vidas hicieron que, poco a poco, nos fuéramos separando. Sin embargo, siempre, siempre, siempre, hemos respetado nuestros estilos de vida y nunca hemos dejado de estar en comunicación o de vernos en las situaciones importantes.
Jaime entró a trabajar en el corte inglés como técnico de seguros (siempre con traje). Se casó con su novia de toda la vida (11 años ya!), se compró su coche y vive felizmente con su mujer. Yo sigo soltero, aunque vivo con lamari (vamos, que no he firmado nunca nada, porque en esencia, lamari es mi mujer). Tengo un ford escort de 14 años que me regaló mi padre, y estoy en el paro haciendo esto y lo otro para buscarme un poco la vidilla. Como veis, nada en común. Sin embargo, yo quiero mucho a ese tipo.
Cuando nos reíamos de todo, pedíamos churrupuntrinquis, iniciamos el movimiento guachiguachiguachi en los bares de Moncloa (otro de nuestros convencimientos), o íbamos al fnac a comprarnos los cd´s de los grupos más extraños para sentirnos modernos, no pensábamos que el tiempo transcurriría tan deprisa. Sin embargo, hoy 30/10/2007, si no ha ocurrido nada extraño, Jaime ya habrá sido padre. Felicidades, amigo!!!! Y felicidades, Luz. Iré cuanto antes a darte un besazo al hospital.
Pero por encima de todo, muchas Felicidades a tí también, Carmen, porque tienes un padre absolutamente genial.
miércoles, 24 de octubre de 2007
Discúlpeme, lo siento, por favor...
Tengo 28 años. Soy joven. Pero esto no me impide ser educado. Me gusta que la gente sea educada, que esté en su sitio, que sepan cómo han de comportarse en cada momento y lugar, a pesar de su edad -tanto por jovenzuelo como por viejuno-.
Cosas que no soporto de los viejunos:
a) Que se cuelen en el transporte público y acusen a los jóvenes de hacerlo. Recuerdo que en cierta ocasión, estando en Gran Vía a punto de subir al autobús, una mujer mayor y gorda comenzó a colarse caminando por el bordillo de la acera mientras hacía como que corría. Tropezó y se cayó resbalando Gran vía abajo. No la ayude a levantarse y una oleada de satisfacción recorrió mi cuerpo.
b) Que se te queden mirando fijamente en el transporte público, demandándote que les cedas tu sitio. Yo si les veo que lo necesitan, soy el primero en levantarme, pero siempre está esa edad indefinida en la que no sabes si se ofenderá o te lo agradecerá. En ocasiones, me limito a levantarme sin ofrecerle el asiento, y que sea lo que Dios quiera. Lo que tengo claro es que cuando alguien me mira y farfulla: "ay que ver estos jóvenes...en mis tiempos éramos mucho más educados...", por mis cojones que no me levanto. Recuerdo que en cierta ocasión, una mujer farfullante se cansó de farfullar y me dijo: "oye bonito, los asientos están para la gente impedida", a lo que yo contesté: "pues me parece muy bien, cuando entre alguien impedido me levantaré y se lo cederé, pero usted corría que se las pelaba para coger el autobús, luego muy impedida no estará". Casi revienta cual olla a presión.
c ) Que crucen por donde les viene en gana. Una vez leí que el 90 % - EL 90% - de los accidentes urbanos de Madrid, estaban causados por la gente mayor que cruza por sitios indebidos. Lo mejor es que si les pitas, encima se te ponen chulitos.
Cosas que no soporto de los Jovenzuelos:
a) Que la gente se refiera a su padre y madre como viejo o vieja respectivamente (excluyo a aquellos que culturalmente los hayan llamado así siempre. Véase los argentinos). Tu padre es tu padre y tu madre es tu madre. ¿qué coño es eso de viejo o vieja? ¿acaso ellos se refieren a ti como "mi niñato o mi niñata"?
b) Que interactúes con alguno que lleva gafas de sol y no se las levante para hablar contigo. NO PUEDO SOPORTAR ESO!!!!!!!!!!! Si hace mucho sol y no puedes aguantar sin las gafas, basta con un "discúlpame, pero me molesta mucho el sol" o, en su defecto, colócate de tal modo que el sol no te de en los ojos.
c) Que los hombres no dejen salir primero a las chicas o no les sujeten la puerta. Hay detalles que no cuestan tanto, no hacen daño a nadie y te dan una cierta elegancia. Alguna trasnochada se ofenderá y hablará de igualdad y patatín, patatán, pero por término general suele ser un gesto que ellas agradecen.
d) Que cuando te presentan a alguien, te choque la mano rollo macarra. Tú no me conoces de nada, luego me das la mano como un caballero y de ahí en adelante, ya veremos cómo acabamos saludándonos.
e) Que vaya a tomarme un café a un local en el que haya camareros jóvenes y se tomen ciertas licencias como tardar 10 minutos o saludarme con un ¿qué pasa?; NO, NO y NO. Lo siento mucho panoli, pero yo soy tu cliente. Me parece muy bien que me veas joven y/o moderno, pero soy tu cliente y me debes un respeto (evidentemente éste es mutuo). Así que me das los buenos días, te muestras eficiente y no te tomes libertades que, a lo mejor, a mí no me gustan. Hace poco lamari y yo hemos dejado de ir a un bar de modernos, agradable y recogido, porque era una tortura conseguir que te atendieran en un tiempo prudencial. Y no es que el bar estuviera precisamente a reventar.
f) de igual modo, no soporto lo de ir a un establecimiento de ropa y que te llamen Corazón, cariño, rey, o nene. Pero bueno, QUE SOY TU CLIENTE!!!!!!!!!!!!!!!!
* Llegado a este punto, me gustaría aclarar que he sido camarero en un restaurante de lujo y he trabajado en comercio durante 6 años. La relación con tu CLIENTE te la va pautando la propia dinámica de la interacción personal. Nunca, nunca, nunca, me he tomado libertades con un cliente, a menos que la situación te fuera dictando que fuera lícito.
g) Me molesta también que los jóvenes hayan acotado la riqueza del idioma español, y cuando han de hablar con una figura de, pongamos, "mayor escalafón social", no sepan balbucir más que movida, tronco, pibe, ya te digo, y el consabido ¿sí o qué? A lo que yo siempre respondo "SÍ" o, según me dé "QUÉ". Huelga decir que se quedan con cara de imbéciles porque no entienden el juego de palabras.
h) Por último, lo que más me irrita de esta nuestra juventud es lo de las gorras, gorros, sombreros, etc. Hay una vieja norma de educación que dice que está prohibido llevar "tocado bajo techado" excepto para las mujeres. Desde los 14 años me rapo la cabeza al cero. Utilizo gorras y gorros por razones obvias, a saber: en verano me quemaría la cabeza y en invierno moriría congelado -no en vano el 90 % del calor corporal se pierde por la cabeza. Tengo una colección, digamos, importante, de elementos para cubrirme el cráneo, pero siempre que he entrado a algún sitio me he descubierto. Primero es que llevar un gorro de lana en un centro comercial, por ejemplo, no tiene mucho sentido; segundo porque, como ya dije antes, es de mala educación llevar tocado bajo techado. Sin embargo, lo que más me irrita de todo este asunto, es cuando veo comer a los modernos con la gorra puesta, y es aquí donde Tony Soprano da una lección magistral en su serie, obligando a un moderno a quitarse la gorra en un restaurante. De hecho, mi amado Javier Marías, recogió esta escena en un artículo suyo de El Pais Semanal, y explicaba esta sencilla norma de educación que os acabo de contar.
Releyendo el post, parece que lo hubiera escrito un facha recalcitrante, que bordea, si no lo traspasa, lo políticamente correcto. Sin embargo, me da igual. Yo soy joven, pero no creo que serlo implique el olvidarse de unas normas básicas que harían el mundo un poco más digno, un poco más amable.
lunes, 15 de octubre de 2007
Porque Dios los cría y ellos se juntan...
Todo comenzó cuando ella se fue de viaje de negocios a Barcelona. Era viernes por la noche y estaba solo en la casa que recientemente hemos estrenado. El móvil sonó en un par de ocasiones ofreciéndome diversos planes que rehuí con alguna burda excusa que no recuerdo. Finalmente, en un intento desesperado por amodorrarme en los brazos de lamari en el sofá, a pesar de su no presencia, me encaminé hacia a aquel estuche que tantas veces ella me había dicho que le encantaba, en el que podía leerse: Los Soprano. Primera temporada.
Reconozco que yo soy un poco de caca, culo, pedo, pis. Lo que quiero decir es que yo de cinéfilo poco. Igual me encanta una película de las denominada de autor, que soy el tipo más feliz del mundo con la típica comedieta americana de sobremesa del sábado. Honestamente diré, que entro mucho más fácil en este último apartado que en el primero. Igualmente, soy capaz de detestar a uno o a otro. Quizás sea esta la razón por la que el primer capítulo me resultó algo duro de digerir: Un mafioso de New Jersey, que no pega tiros y va al psiquiatra porque tiene ansiedad. En principio no me parecía un argumento muy estimulante. "Todo sea por estar con la esencia de lamari" -me decía-, y me enchufé el segundo capítulo sin anestesia. Quedé maravillado. Supongo que al ser psicólogo, y ver lo bien llevado que está ese tema, lo fidedigno que resulta, despertó en mí la vena freak.
Cuando llegó lamari le dije algo así como: "joder, he estado viendo dos capítulos de los Soprano y mola bastante". Ay, que bien -contestó ella-, pues ahora nos vamos a sentar a verlos todos. Yo callé y asentí, pero tenía clarísimo que esas tontunas de sentarme una tarde a ver mil capítulos de una misma serie no iba conmigo. Si quieres que me chupe del tirón las mejores diez carreras de Alonso, vale!, pero capítulos de una serie de minorías, ni hablar del peluquín. MANOLISMO POWER!!!!!!
El caso es que donde manda patrón, no manda marinero, y lamari venía avisando toda la semana pasada: "no puedo más, cariño. Estoy cansadísima. El puente este no voy a hacer ni el huevo. Me voy a quedar sentada en el sofá y que me las den todas en el mismo lado". Yo pensaba invitarla al concierto que daba el jueves mi grupo favorito -the Gift- ( obviando la flor y nata del hip hop nacional. Nada que ver, lo sé. ), muy a su pesar, porque como estoy enamorado de su cantante, ella lo sobrelleva como puede. El caso es que tan cansada la veía, que no compré entradas y me guardé muy mucho de decírselo (se enterará al leer este post), ya que ella ni se ha acordado.
La emboscada estaba hecha. Entre el viernes y el sábado, nos tragamos los 13 capítulos de la primera temporada. El domingo por la mañana, tras haber tenido pesadillas con Tony Soprano, me levanté alterado: Vamos al fnac, vamos al fnac, a por la segunda temporada. Vamos, vamos, vamos,...
Llegamos al fnac y buscamos infructuosamente. Yo estaba como con el mono: alterado con sudores fríos, tartamudeaba. Me acerqué a un dependiente.
-perdona, perdona, perdona. La segundas te...,te...,teeeemporada de los soprano???
- agotada!
- AAAAAAAgotada???? Cómo que aaaaaaaaaaaagotada???
- Agotada! Hasta dentro de dos semanas mínimo, no viene.
-Jooooooooooooder!!!!
Casi rompo a llorar. Lamari me tranquilizaba y con su dulzura habitual me decía que fuéramos a el corte inglés. Yo había entrado en barrena. No era capaz de serenarme:"sí, al corte inglés. Una mierda pa tí y pa todos. Si no la tienen en el fnac, cómo cojones va a estar en el corte inglés?? joder, joder, joder, qué mierda puta!!!"
Llegamos al corte inglés. Yo subía a trompicones las escaleras mecánicas. Había una vitrina con series. Los Soprano. Primera temporada. Sólo veía eso. "Joooooooooooooder". Lamari dijo: "mira, la segunda!!!" Y yo: "dónde, dónde, dónde, dónde pone segunda? No lo veo. No me mientas, Dónde, dónde, dónde???". Verídico: mi grado de excitación era tal, que tenía delante de mí un estuche de la segunda temporada, y no era capaz de verlo.
La compramos. Corriendo a casa. Hicimos la comida y mientras comíamos pusimos el primer capitulo. Terminó. me fui a jugar al risk con unos amigos (cosas del manolismo power), pero en cuanto acabé volví corriendo a casa. Picoteé algo y hasta las dos y media de la mañana en compañía de la familia Soprano.
Lamari y yo, cada vez que empieza un nuevo capítulo nos levantamos del sofá exultantes de felicidad y bailamos como idiotas al son de la melodía de cabecera: I wake up this morning, aguachi, guachi wá, eeo, eeo. I wake up this morning mmmmmmmmmmmm in your eyes... (por suerte lamari se ha impreso hoy la letra y esta noche la podremos cantar en condiciones).
En fin, que amo a Tony Soprano ( a pesar de tener pesadillas con él), a su familia y su gente. Adoro sus modales (muy manolismo power también) y sobre todo, por encima de cualquier cosa, adoro la estética mafiosa. En especial el look camiseta interior de tirantes con chándal de tactel, remangado y abierto hasta el ombligo para dejar entrever las cadenazas de oro.
Cariño: A qué hora llegarás a casa???
lunes, 24 de septiembre de 2007
AMORE
Entré en el cuarto silencioso como un ninja para no despertarte. Me duché con el miedo de que el sonido del agua golpeando en la bañera, te sacara de tu ensoñamiento (en la pelis de kung fu nunca sale cómo se duchan los ninjas). Me sequé cuidadosamente y me vestí despacio y sigiloso. Si soñaste que un ninja cauto te daba un beso, ten por seguro que era yo, a cara descubierta, el que te susurraba cursis palabrejas con el fin de hacerte dulce el despertar.
Me abrazaste, pusiste morritos de besos con los ojos cerraditos y bien hinchados, y caíste lánguidamente en la inmediatez de tu pesado sueño mañanero. Salí de casa y respire ese aire relativamente fresco que seduce las mañanas de Madrid. Me sentí un tipo afortunado por compartir contigo, tantas cosas...
He conducido tranquilo. Sin música ni perturbaciones. Abrí la ventanilla, apoyé el brazo izquierdo en ella, mientras fumaba dentro del monumental atasco de la Castellana. Tranquilo, sereno, recordando todavía tu olor y sintiéndome afortunado por ello.
He abierto mi blog. En mi último post, sólo hay un comentario. Tu comentario. Solo. Quizás por eso te dedico este nuevo post. También porque tú eras la que me animabas a abrir el blog, aunque nunca supe muy bien la razón, y huelga decir que, en vista del éxito (?), sigo sin entenderlo.
En fin, AMORE, sea como fuere, como siempre, mil gracias!!!
miércoles, 19 de septiembre de 2007
la luz al final del túnel
La primera impresión que te llevas es que los arrendatarios tienen más cara que espalda y además se han pensado que eres gilipollas. Por ejemplo:
A= arrendatario N= nosotros
A-Bueno, pues...este es el hall.
N- Una poca polla que te comas, chaval. Esto es el umbral de la puerta y aquí no existe ningún puto hall (no decíamos nosotros). AAAAJAAAAA (decíamos nosotros).
A- Los interruptores están nuevos. Como podéis ver, están chapados en oro. Los elegí yo mismo y son de una gran calidad, a la par que bonitos.
N- pues me cago en tu puta madre y tu gusto para elegir los interruptores. Lo primero es que a mí me suda un huevo, o incluso los dos, los interruptores, siempre y cuando no me vaya a quedar electrocutado al encender la luz. Lo segundo es que querrás decir chapados en dorado y no de oro ¿o es que ahora me vas a decir que la grifería es de platino?. Lo tercero es que tu frase de son de una gran calidad a la par que bonito, me recuerda a otra mítica frase que me dijo un dependiente del corte inglés y a día de hoy sigo sin entender: esta prenda es muy bonita, porque a la par que cae, recoge (?) (no decíamos nosotros). AAAAAjAAAA (Decíamos nosotros).
A- Esta ventana da a un patio interior. Mirar, mirar, asomaos
N-......uuuuuuuummmmmmmmmmmm, muy bien, muy bien.
A- y bueno, a grandes rasgos esto es todo. Ahora pues lo normal: aval de un año, fianza de seis meses, nóminas, contratos, y demás. Formalidades, porque yo os veo y se que sois buenos chicos.
N- ¿A grandes rasgos, mamón?Pero si nos has enseñado un hall que no existe, los interruptores que elegiste, tu patio interior feo, los rodapies que te hizo tu cuñado, las teselas del cuarto de baño que compraste en Manises, los tiradores de la cocina que los copiaste de un suplemento de decoración que viste en el hola, las bombillas de fabricación alemana que te ha traído tu primo que se fue allí exiliado,....(no decíamos nosotros). Pues muy bien, vamos a ver otro piso que hemos quedado para ver esta tarde, y entre ese y este nos decidimos (decíamos nosotros).
La segunda impresión es que en España todos los arrendatarios han jugado a ser empresarios y han tomado como modelo de empresa el marketing gitano:
A- no es por meteros prisa, pero...ma lo quitan de las manos, ma lo quitan de las manos. De lo bueno lo mejor, de lo mejor lo superior. Zulito a 900€ oiga. Chiquilla, que ma lo quitan de las manos.
N- pero vamos a ver atontao, que me estás intentando alquilar una buhardilla en la que no puedo estar erguido midiendo 1,73 (no decíamos nosotros). Pues muy bien, vamos a ver otro piso que hemos quedado para ver esta tarde, y entre ese y este nos decidimos (decíamos nosotros).
Otro rasgo distintivo del marketing gitano es lo de la mentira. Esto le sucedió a mi hermana. Vio un anuncio que decía bajo interior muy luminoso. Mi hermana, que es de armas tomar, decidió ir a verlo y me dijo que si la acompañaba. Yo le comentaba que cómo íbamos a perder el tiempo en ir a ver una cosa que por definición es imposible, es decir, que un bajo e interior, no puede ser luminoso, a lo que ella respondía que por eso mismo quería verlo. Total, que quedamos con tecnocasa´s man -traje beige, camisa azul, corbata naranja y zapatos blancos- y nos encaminamos a un lúgubre edificio de la calle Magdalena. Obviamente, allí no entraba una pija de luz (un bajo interior, tú me contarás...) cuando de repente, mi hermana dijo: Es que en el anuncio decía que era muy luminoso. Yo miraba hacia abajo porque en ocasiones me muero de vergüenza ajena, pero tecnocasa´s man, ni corto ni perezoso dio la luz y dijo: te parece poco luminoso con 6 halógenos? Después de 30 segundo en los que ni mi hermana ni yo pudimos articular palabra, reaccionamos y ella dijo: bueno, pues no se te ocurra volver a llamarme para enseñarme nada más.
La tercera y definitiva impresión, es que los arrendatarios, directamente, son tontos del ojete. La búsqueda la hemos hecho por internet. Había un anuncio que, la verdad, no pintaba mal aunque no tuviese foto. No había teléfono de contacto, tan sólo e- mail. Le escribí un mensaje y le deje mi número de teléfono. Al día siguiente quedé a comer con mi novia en un restaurante cuando me suena el teléfono. Mientra hablaba mi novia ponía caras muy raras y no es para menos porque esto fue lo que ella escuchaba:
A=Arrendatario Y=yo.
Y- ¿Sí?
A-...
Y- Ah, hola qué tal?
A-...
Y- pues no sé, lo normal. ¿Cuántos metros tiene?
A-...
Y- ¿cuántos?
A-...
Y-La plaza de San Amaro.
A-...
Y- El 17
A-...
Y- sí, sí, soy de la zona.
A-...
Y- Pues, por ejemplo, cómo es de grande el piso
A-...
Y esta es la conversación real:
Y- ¿Sí?
A- Hola, buenas tardes, soy la del anuncio de loquo, que me dejaste ayer un mail.
Y- Ah, hola qué tal?
A-Bien, gracias. Bueno, pues qué querías saber?
Y- pues no sé, lo normal. ¿Cuántos metros tiene?
A-Metros?? muchos.
Y- ¿cuántos?
A- Pues mira, metros tienes el de puerta de Toledo, la latina y Tirso de Molina, pero es que además, en la misma calle pasa el circular en los dos sentidos, y si el circular no te viene bien, tienes otros autobuses que te pasan por al lado, como el 148 que va desde el puente de Vallecas hasta la Plaza del Callao, o el 3 que va desde la Puerta de Toledo hasta...
Y- La Plaza de San Amaro
A-Exacto hasta la Plaza de San Amaro. Luego además tienes también el 18, el 23, el 35 y...y...y...
Y- el 17.
A- eso es, el 17. ¿eres de la zona?
Y- sí, sí, soy de la zona.
A- Ah, pues fenomenal entonces. ¿Qué más te gustaría saber?
Y- Pues, por ejemplo, cómo es de grande el piso.
En fin, yo enloquecí mirando pisos. Vivía por y para encontrar uno. Finalmente nos quedamos con el primero que vimos. Esto lo viví como una putada, porque lo pasé bastante mal, pero echo la vista atrás y me alegro de haber vivido estas situaciones surrealistas.
Dudo mucho de que aquel chico que casi lloraba el otro día en Tirso de Molina lea mi blog, pero también dudaba de que si a alguien que está intentando alquilar un piso, le preguntas por el número de metros, te empezara a enumerar las diferentes bocas de la zona, por lo que si me estás leyendo, no te rindas, siempre hay una luz al final del túnel y acabaréis encontrando vuestro piso.
lunes, 13 de agosto de 2007
Perdón!!!
Tiempos duros: Búsqueda de piso (que ya encontré!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!), la consiguiente mudanza, el estar sin internet (aún sigo), las pijadillas varias e interminables de una nueva casa, las merecidas, aunque cortas, cortísimas, vacaciones, etc...
Habré perdido a mis lectores, que, aunque no eran muchos, eran...y me siento como mal por no escribir (qué rarezas que genera lo del blog...).
Tengo ideas para desarrollar: la caza del piso, las vacaciones, la independencia del nido materno a los 28, etc. Sólo pido un pelín más de paciencia; os recuerdo que no tengo internet en casa todavía.
Por último, y como estoy outside del mundo blog, ¿quién coño es Rodrigo? Tío, eres un pesao. No nos gustan tus camisetas, pesao. pesao, pesao, pesao...
En fin, Un besito para todos, menos para Rodrigo. Pesao!
jueves, 5 de julio de 2007
TIEEEEEEEEEEEEEMPOOOOOOOOOOO
Y yo que se!!!! No actualizo porque no lo tengo, no tengo tiempo para nada. Estoy cambiando de trabajo. Mientras tanto, obviamente, trabajo sin parar en mi actual curro (que me mata). Para colmo de males, salgo de currar y me voy con mi novia a buscar "piso" (lo pongo entre comillas porque pisos, pisos, lo que se dice pisos...no vemos. Mucho zulo, cobertizo, cuadra, trastero, buhardilla para gnomos,...de eso sí, pero pisos??? ná de ná.
De hecho esto no es actualizar, es que he visto el post de lamari y he pensado: "coño, que tía más lista. Voy a hacer yo lo mismo".
Total, que si alguien se entera de algo, ya sabéis. Los criterios, curiosamente, son exactamente los mismos que los de ella. Si tenemos algún lector en común, juro que le cedo la posibilidad de ir primero a ella.
Por otro lado, cuando acabe todo esto o, mínimo, comience con la jornada intensiva de un puñetera vez, juro que actualizo.
lamari, no te enfades.
Gracias por adelantado.
viernes, 8 de junio de 2007
PUES YO MÁS...
Los psicólogos utilizan un criterio diagnostico llamado DMS-IV. Es como una especie de Biblia que sirve para saber si se está diagnosticando bien el trastorno del que se tiene dudas que el paciente pueda estar padeciendo. Si buscamos el trastorno narcisista de la personalidad, lo que encontramos es lo siguiente:
Criterios para el diagnóstico de
F60.8 Trastorno narcisista de la personalidad (301.81) ![]()
Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatia, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:
1. tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).
2. está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.
3. cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status.
4. exige una admiración excesiva.
5. es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.
6. es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
7. carece de empatia: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
8. frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
9. presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.
Es decir, que si os encontráis a alguien que muestra 5 ó más de estas conductas, no lo dudéis, estáis ante un/a narcisista.
¿cómo reconocerlos sin leernos este tostón? generalmente las conversaciones con los narcisistas son como siguen:
N= narcisista y U=uno normal.
U- Hombre, qué tal?
N- Ah, pues fenomenal. Super bien. Encantadísima con la vida. En mi trabajo soy la mejor y tengo a 24 modelos suspirando por mis huesos. Y tú?
U- Bueno...pues no muy bien porque...
N- Peor que yo no creo que estés. El otro día fui al médico y me diagnosticaron una enfermedad rarísima que sólo la tiene gente de belleza infinita. No sé si me entiendes? (este merluzo que va a entender).
U- Pues no sé si te entiendo muy bien, la verdad, porque...
N-ah, sí, que me has preguntado antes por mi enfermedad...
U-¿yo?
N- Sí, tú. ¿Ya no te acuerdas? Ay, pobre, qué limitadito...qué lástima! No te preocupes, Yo te perdono.
U- ¿tú me perdonas?
N- Sí, yo te perdono. Ah, claro, que no te he contado. Es que el otro día entré en una iglesia en la que hay unos frescos de Goya para explicárselas a un amigo mío que es catedrático de historia del arte. Bueno, no te lo vas a creer, me quería invitar a cenar y no hacía más que darme las gracias porque nunca había conseguido ver la grandeza de Goya hasta ese día. Me ha invitado a ir a París a que le ayude a impartir unas conferencias que tiene que dar en la Sorbona, porque dice que es increíble cómo puedo hacer entender las cosas a la gente con cuatro palabras.
U- Pero si tú no hablas francés...
N- Ya, pero me he apuntado a un intensivo de 3 semanas, y ya sabes que a mí me sobra una para dominar la lengua.
U- Y qué tiene que ver todo esto con que tú me perdones?
N- pues lo que te contaba chico, que conocí a un sacerdote que se acercó a mí de manera instintiva por la luz que irradio –esto me suele pasar muy a menudo-, y me dijo que yo era uno de esos seres especiales de los que se encuentran uno entre un millón, y que cuando un sacerdote se encuentra a uno de esos seres, les pueden pasar sus poderes para perdonar y bendecir a los demás.
U- ahhh, pues ni idea de eso, la verdad.
N- bueno chico, no te angusties. Tú no tienes porque saberlo todo. Para eso ya se ha encargado Dios de poner en el mundo gente como yo, que debemos asumir el hecho de cargar con el peso del correcto desarrollo del mundo.
U- Hombre no creo yo que...
N- En fin, chico, que se me hace tarde. Pues me alegro de que te vaya tan bien, aunque a mí me vaya un poquito mejor. Ji,ji,ji. A ver si quedamos un día con más calma y te cuento yo sobre mi vida, que ya sabemos que a ti te va todo sobre ruedas.
Yo me he criado con una narcisista en la familia (La tía I). Al principio te cabreas, pero luego le llegas a pillar el punto y te descojonas porque no te queda otra.
Perlitas de la tía I:
- “Haciendo el amor con tu tío, la cabeza me ha girado 360º ¿a qué sí, D?” y mi tío, el pobre, qué va a decir: “sí, sí, sí”.
- “Yo, psicología, es una carrera que me la saco en 2 años” Venga tía, no te la flipes. “anda, chico, que me la saco en 2 años, que te lo digo yo. Bueno, seguramente tendría que quedarme otro año más porque los profesores me pedirían que les asesorará, pero 1º,2º,y3º en el primer año y 4º y 5º en el segundo”.
- “Cuando tenía 16 años vino un emisario de coco Chanel a buscarme para llevarme a desfilar a París, lo que pasa es que el abuelo no quiso que fuera”.
- “Cuando tenía 12 años vinieron desde América a buscarme para que fuera allí a jugar al baloncesto en la liga universitaria, lo que pasa es que el abuelo no quiso que fuera”.
- “Yo no he podido estudiar una carrera por las circunstancias de la vida, pero a los 14 años los de Oxford querían becarme para que me quedara con la cátedra de física cuando cumpliera los 20. Lo que pasa es que los abuelos decían que era mejor que limpiara escaleras porque si no, no podríamos comer ”.
Lo mejor de todo esto es que si preguntas a mi abuelo, a mi y tío S (su hermano) o a mi padre (su otro hermano), todos se encogen de hombros y dicen: “pues si eso es verdad, yo no me acuerdo de nada”. La tía I monta en cólera y dice: “pero bueno, estáis gilipollas o qué? Nos hemos vuelto todos locos? No os acordáis de ese negro de 2 metros que apareció por Aravaca preguntando por mí para llevarme a NY? O el francés aquel que vino con un cheque de millones de pesetas para llevarme con Chanel?” y los tres vuelven a encogerse de hombros y dicen “pues no”. Un negro de 2 metros por Aravaca en los años 50. Qué imagen!!! Lo dicho, que te tienes que reír.
El otro día me contaba mi novia que conoce a un personaje de similares características. Se encontró con él y le preguntó que qué tal. Y el muy berzas dice: “pues ahora mucho mejor, porque llevo una semana de aupa, guapa (el chaval habla así porque es la reina de los gays). Es que el lunes de la semana pasada me diagnosticaron cáncer de páncreas, pero menos mal que he seguido el tratamiento al pie de la letra y ya me he curado”
La verdad es que me encantaría disertar sobre cada uno de los comentarios de estos personajes, pero qué vas a comentar...
En fin, me gustaría que comentarais vuestros fenómenos “yo más”, porque aunque no los soporte, lo cierto es que me muero de la risa con las ocurrencias de estos personajes...
sábado, 2 de junio de 2007
ME...ME...,ME...ME...
Las reglas son que cuando te nominan, tienes que decir 8 cosas sobre ti en tu blog y luego tienes que nominar a otros bloggers que no hayan sido nominados antes para que hagan lo mismo. El problema es que al ser nuevo en esto de los blogs, conozco a pocos bloggers y además ya han sido nominados.
En fin, sea como fuere, aquí va mi MEME:
- Me gusta ponerme dos despertadores, uno de ellos 15 minutos antes que el otro. Así, cuando suena el primero, siempre se que tengo 15 minutos para dormir a pierna suelta sin miedo a quedarme dormido.
- Me jode que mi padre quiera ser más moderno que yo vistiendo. Siempre con sus camisetas, vaqueros y sudaderas con capuchas. Esto no me importa; es más, hasta me hace gracia, pero lo que no soporto es que me diga: "esto sí que mola, no?", como buscando mi aprobación. Peor que un adolescente...
- Me encanta el SELUR. Oh, qué maravilla!!! es el único cuerpo que funciona como Dios manda. Que algo se mancha, llamas al SELUR y allí están en dos minutitos limpia que te limpia. Y lo dejan todo como una patena. Qué maravilla, sí señor.
- Me joden los trastornos narcisistas de la personalidad, popularmente conocidos como los fenómenos "yo más..."; son esas personas que digas lo que digas, ellos siempre contestarán: Pues yo más...; Yo creo que estos personajes merecen un post.
- Me encanta rapear en el salón de mi casa como si estuviera en un escenario, con mi novia como única espectadora. Lo que ocurre es que ésta siempre está tumbada en el sofá, escondida debajo de una manta y gritando: MI NOVIO ES UN ADOLESCENTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! CÁLLATE!!!!!!!!!!!!! Pero a mí me da igual. Soy feliz aunque ella no lo comprenda.
- Me encantaría matar a todos esos que durante la carrera siempre decían antes de un examen "puf, lo llevo fatal. Este lo suspendo fijo". Después del examen decían: "bua, fatal me lo he inventado todo". Y cuando salían las notas y sacaba un 9 decía "jooooder, qué potra tengo. Os juro que me inventé todo". Qué hostia que les daba...
- Me gusta conducir. Tengo un ford escort de 14 años, no un BMW, pero me gusta conducir. Me gusta ir en mi coche de melonero con mi novia y parar a tomar café en los bares de carretera; una vez allí, siempre me dedico a fabular cómo será la vida de los camareros que trabajan allí (No hay ninguna casa en Kms. a la redonda). Uno de los últimos en los que paramos fue en Minglanilla. Nada más bajar del coche vimos una jeringuilla, nos miramos como acojonados y acto seguido nos descojonamos (aunque bebíamos con cierta aprensión).
- Por último, ME da por culo, y no sabéis de qué manera, que le pongan queso a todas las ensaladas. No me gusta el queso (cosa que me parece normal: huele mal, está fermentado,etc.), pero ahora está de moda y venga queso por todos los lados. Es que vas a un restaurante y todas las ensaladas llevan queso: feta, de cabra, de buffala, fresco, ensalada al roquefort, al cabrales, brie, etc, etc, etc,...y no puedo con él.
En fin, no me queda nadie por nominar. Si alguien no está nominado y le apetece hacer un MEME, que me lo diga y le nomino.
miércoles, 30 de mayo de 2007
El tiempo...no perdona.
Ya cuento con 28 años. "Tan sólo 28"-dicen algunos-. El caso es que, últimamente, no veo más que señales de que el tiempo comienza a correr sin tregua.
Todo comenzó este verano. Quedé con unos amigos para ir a ver un partido de la selección española a un bar. A la vuelta cogí el metro que iba atestado de adolescentes hormonados. Gritaban, saltaban, reían, se sentían fuertes arropados por la fuerza del grupo. En uno de los saltos un adolescente me dio un topetado, pero yo me sonreí porque, después de todo, no hace tanto tiempo que yo hacía lo mismo. El adolescente me miró un poco circunspecto y dijo: perdone. Coño, ¿perdone? Era la primera vez que un adolescente me trataba de usted.
Ahí empezó el declive. Llegué a casa, me armé de valor y me atreví a mirarme en el espejo la coronilla que todo el mundo dice que tengo y que yo me empeño en decir: Eso es un remolino muy fuerte, que me lo dice el peluquero cada vez que voy a cortarme el pelo. Obviamente aquello no es un remolino, sino una calva incipiente y preocupante. Ahora la achaco al estrés que sufro en el trabajo, pero lo cierto es que voy a tener que empezar a cuestionarme si ha llegado la hora de comenzar a pensar si seré uno de esos calvos sexy que tan de moda están ahora.
Pero, en menos de una semana, he sufrido tres, sí, sí, tres ataques a mi juventud de los que no se cómo podré reponerme. Todo comenzó el viernes pasado.
1) Estaba en un cumpleaños de gente JOVEN (de 23 a 35 años aprox.). Fuí al servicio y le pedí permiso a una chica para que me dejara pasar. "oh, discúlpeme" -dijo-.
2)Ayer fuí a jugar al fútbol. Habíamos alquilado el campo por dos horas, pero a la media hora mi gemelo dijo basta. Me tuvieron que sacar entre dos compañeros a la sillita la reina. Y yo, que he sido deportista durante toda mi vida, me sentí viejo. Viejo y, lo que es peor, humillado.
3) Sin duda la más grave. Estaba trabajando hoy y decidí irme a echar un cigarrito -más por el escaqueo que por el placer de fumar-. Una señora de unos 65-70 años caminaba con paso cansino. Cuando llegó a mi altura se paró, me miró, yo la miré como diciendo ¿si?, porque pensé que iba a preguntarme algo, y entonces me dice: "Es usted muy guapo" y ha arqueado las cejas de manera insinuante. Sólo he podido balbucir un tímido gracias, debatido entre la desazón y el pánico de estar tan viejo que sólo guste a las viejunas.
Ay...............................
domingo, 27 de mayo de 2007
Descubrimientos...
Mis abuelos tenían un piso Alcorcón. Ellos vivían en Madrid y mis padres mi hermana y yo podíamos disponer de aquel piso los fines de semana. íbamos a ducharnos y a que mi madre pusiera unas lavadoras (que tampoco teníamos). Un sábado por la tarde, cuando yo tendría 5 ó 6 años, mis padres y mi hermana se fueron a dar una vuelta, pero yo preferí quedarme en la calle con unos amigos (estas cosas que antes se hacían con los niños y que ahora serían motivo de cárcel para padres imprudentes). Mis amigos se subieron a sus casas y yo me quedé en la calle. El tiempo pasaba y mi familia no regresaba. Rompí a llorar porque empecé a fabular que algo malo les había ocurrido y me había quedado sólo en la vida (aunque mi máxima preocupación era cómo me iba a volver desde Alcorcón a Madrid). Seguramente fuera una media hora, pero a mí me parecieron 5.847 horas lo que tardaron en volver. Cuando lo hicieron, me abracé a ellos y juré que nunca más en mi vida me separaría de mis padres. Dicho y hecho: aquel día desarrollé una tremenda ansiedad de separación y me convertí en el típico niño que no podía separarse de sus padres hasta que ya fue talludito.
Descubrí que la mente del ser humano es muy extraña y decidí hacerme psicólogo.
Con 4 años me apuntaron a Kárate. Yo pensaba que era porque es lo que hacían todos los niños, pero la realidad es que la necesidad agudiza el ingenio y mi madre urdió un plan sin precedentes: como el gimnasio era de unos vecinos, no nos cobraban por dar clase. Así que mi madre invirtió un poco de dinero en un par de kimonos -uno mi hermana y otro para mí (aunque recuerdo que mis primeras clases las hice con el pantalón del uniforme escolar hasta que lo estallé por el culete), y así tendríamos ducha tres días en semana. Estuve muchos años rogándole a mi madre que me borrara. Me aburría, me hacían daño y, lo más importante, mi madre nunca me dejaba ir al cumpleaños de ningún niño del cole, porque eran los viernes y había que ir a kárate aunque lo cierto era que lo que había que hacer era ducharse gratis. Finalmente acabé siendo cinturón negro primer dan y campeón de España.
Descubrí que para mi madre el fin justifica los medios de todas, todas; y que nunca sabes donde la vida te deparará tus mayores alegrías.
En verano, que no había kárate, mi padre me llevaba con él a las casas de baño. Esto es un sitio muy extraño: es como un gran hangar mugriento, oscuro y sórdido, lleno de duchas. Sólo había indigentes y los pocos inmigrantes que pudiera haber cuando éramos pequeños. Me sentía protegido por mi padre, que actuaba con total seguridad en aquel ambiente hostil, pero lo que más me gustaba de aquel lugar era que sólo costaba una peseta y a mí me parecía increíble poder entrar a un sitio por menos de lo que costaba un chicle, y hacer uso de sus instalaciones. Un año, al volver al cole después de las vacaciones, le conté esta historia a uno de mis mejores compañeros de clase que era de los que llevaba zapatillas de marca. Me miró como con asco y nunca más volvió a dirigirme la palabra.
Descubrí que lo barato sale caro y que sería difícil encontrar amigos de verdad.
He descubierto muchas más cosas en mi vida, pero ya os iré contando...
En fin...ciao a tutti...
viernes, 25 de mayo de 2007
Rubicundo
2. adj. Dicho de una persona: De buen color y que parece gozar de completa salud.
y quizás esta sea una buena definición para mí, porque precisamente eso es lo que me sucede: que parezco gozar de buena salud. y es eso, que sólo lo parezco. Buen mozo y bien parecido, padezco de ese mal tan extendido en esta era que nos ha tocado vivir, y que se llama neurosis. Mi frase más recurrente: me da miedo...
Es como cuando todo te va bien, todo es estupendo y maravilloso; de repente te paras a pensar y te dices "uy, uy, uy, que esto no puede ser..., que algo va a tener que ir mal..., que algo raro va a pasar" y tantos otros pensamientos neuróticos sin base racional y que suelen ser más frecuentes en los demás de lo que uno pueda llegar a pensar.
Dicho esto, comentaré que elegí el nombre de Rub y Cundo, en base al humor, que como para tantas otras cosas, parece ser la mejor medicina.
Para ser el primero, me ha salido una chufa del carajo, pero nunca los inicios fueron fáciles, ¿o sí?
En fin...ciao a tutti.