Hola.
El blogger de citroen no ha posteado, pero los astros me hablan.
De pequeño fui a Galicia. Iba en un 127 y carretera nacional de doble sentido. Sólo sé que salimos de Madrid por la mañana cuando aún era de noche. Llegamos a Galicia por la noche cuando ya era de noche.
De un tiempo a esta parte, por circunstancias que no vienen al caso, no paro de ir a Galicia todos los veranos, e incluso en abril como este año. Ahora voy en Meloncete. Seis horas aprox. Cómodo, relajado, fumando, parando en bares de carretera, parando a comer emparedados (sí, soy fan de Scooby doo, y me gusta llamar emparedados a los bocadillos) en los merenderos que hay en mitad de la nada, y escuchando música.
Soy rapero, eso ya se sabe, pero no sólo escucho hip hop, sino que suelo escuchar a aquellos que tienen cosas que decirme. Será por eso que la mayoría de cosas que escucho son españolas. Cuando voy a Galicia, gusto de escuchar a un vigués inmenso del que ya he posteado alguna vez: Iván Ferreiro. No sólo lo escuho en mis desplazamientos a Galicia; por ejemplo ahora, que estoy en Madrid, escucho con vehemencia, sí, sí, con vehemencia, su último single: Fahrenheit 451, de su último disco picnic extraterrestre.
He estado viendo su vídeo, que está en su blog. Creo que viene al dedo de mi contrablog. El que quiera entender que entienda. Yo me pido ser Iván Ferreiro, Como los niños que se piden ser CR9 o Messi, el resto de personajes...que cada uno le de la identidad que quiera. Yo tengo muy claro quiénes son.
En Galicia hay meigas, porque Galicia embruja. Mi legión de fans (bueno, son tres, pero qué tres!!! de lo más florido, granado y hermoso de la región más occidental de España, la España misma, e incluso Europa) es gallega, e Iván Ferreiro es gallego también. La comida, el paisaje y sus gentes, embrujan. Meloncete sólo responde cuando va a Galicia. Le gusta estar en Galicia. ¿Y a quién no?
El resto del post de mi contrablog lo escribe Iván. Qué tío!!! Qué jodida paradoja que este tipo me enganchara con su "promesas" allá en su etapa de Los Piratas, y no me haya soltado aún, ni parezca estar por la labor. ¿Meloncete? Cuando a Meloncete le pongo a Iván, va como más suelto, más alegre, más ágil que diría uno que yo me sé. Meloncete adora a Iván. El cd lo lame y lo relame pista tras pista. Y le sabe a gloria. Y lo degusta. Y lo disfruta. Y cuando llegamos a Galicia, se lo dejo dentro para que se impregne de filosofía gallega. Lo aparco cara al mar para que reciba la brisa marina, un libro de Rosalía de Castro en el asiento de atrás, y le pongo un bogavante en el tubo de escape. Cuando lo cojo por la mañana, huele a mar, sabe a marisco, tiene tacto fresco gallego. Enciendo, doy al play, y reverbera la genialidad de una gallego enorme a pesar de su estatura. Meloncete es tan feliz, que si pasa un ds3 se ríe al escuchar a Chimo Bayo. Mientras tanto, Iván, sigue "verdadeando" impunemente.
Fahrenheit 451
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sábado, 8 de mayo de 2010
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